Tutti Food Group acelera la marcha de su actividad. Tras años instalado en el entorno de los 16 millones de euros, la compañía navarra especializada en pasta fresca, platos preparados y soluciones para restauración cerró 2025 con una facturación de 17,47 millones de euros. Un crecimiento cercano al 5% que, sumado a un beneficio de 195.465 euros, permiten mantener la senda de crecimiento en un mercado marcado por la presión de costes y la transformación de la oferta gastronómica.
Estas cifras respaldan un ambicioso plan estratégico con el que aspira a alcanzar los 30 millones de euros de ingresos en los próximos cinco años. La hoja de ruta presentada recientemente por la compañía pasa por reforzar su posición como fabricante especializado en soluciones culinarias para el mercado profesional. Hoy produce más de 120.000 platos diarios, exporta cerca del 50% de su facturación y opera en más de quince países, con una oferta dirigida a cuatro grandes canales: retail, Horeca, industria alimentaria e inflight.
Precisamente el canal Horeca aparece como uno de los principales motores de crecimiento. La empresa comenzó su actividad industrial en 1991 produciendo pasta fresca para hostelería y, desde entonces, ha evolucionado hacia un proveedor de soluciones de Quinta Gama para restauración organizada, colectividades y operadores foodservice, con un catálogo que incluye lasañas, canelones, pizzas, platos preparados y salsas IQF desarrolladas incluso a medida para cada cliente.
La empresa busca dar un salto de escala productiva
Las cuentas de 2025 muestran que ese crecimiento se está apoyando en un fuerte esfuerzo inversor. Durante el ejercicio, Tutti Food Group destinó más de 1,6 millones de euros a nuevas instalaciones y maquinaria, elevando el valor de su inmovilizado material hasta los 5,8 millones de euros. La inversión también se refleja en el incremento del stock de productos terminados, lo que evidencia una mayor capacidad productiva para atender el aumento de la demanda.
Ese esfuerzo industrial ha presionado la rentabilidad a corto plazo. Aunque las ventas crecieron, el beneficio descendió respecto al ejercicio anterior debido al incremento de los costes de aprovisionamiento, personal y financiación. Aun así, la compañía mantuvo un resultado operativo positivo y generó más de un millón de euros de caja mediante su actividad ordinaria, una muestra de la solidez de su negocio.
La estrategia no pasa únicamente por producir más, sino por hacerlo con mayor valor añadido. Según explicaba hace unos meses la compañía, continúa desarrollando proyectos de I+D para crear nuevos productos junto a centros tecnológicos, universidades y el Basque Culinary Center. Además, ha incorporado una nueva línea que reduce un 90% el uso de plástico en los envases y mantiene instalaciones fotovoltaicas para autoconsumo, reforzando un posicionamiento donde innovación y sostenibilidad forman parte de la propuesta comercial hacia Horeca.
Con estos mimbres, Tutti Food Group busca dar un salto de escala. Su objetivo es consolidarse como uno de los grandes fabricantes europeos de soluciones culinarias para restauración, apoyándose en una producción flexible, la internacionalización y el desarrollo de productos personalizados para operadores profesionales. Un plan que pretende llevar a la empresa a doblar su cifra de negocio.