Distribución hostelería

La distribución Horeca concentra el 40% del reparto en zonas turísticas

jueves 2 de julio del 2026 | 05:07

La distribución urbana de mercancías acaba de poner cifras a una realidad que el sector lleva años defendiendo. Alimentación, hostelería y comercio electrónico concentran ya el 80% de toda la actividad logística que se desarrolla diariamente en las ciudades españolas, según el estudio La Ciudad Tipo Española en DUM, elaborado por AECOC tras más de tres años de trabajo en 23 ciudades y tres comunidades autónomas.

El dato cobra especial relevancia para el canal Horeca, que representa por sí solo el 28% de todas las operaciones de distribución urbana de mercancías y alcanza el 40% en los municipios turísticos y costeros. En otras palabras, prácticamente uno de cada tres vehículos de reparto que circula por las ciudades españolas está abasteciendo bares, restaurantes, hoteles o colectividades.

La fotografía coincide con el mensaje que la Federación Española de Empresas de Distribución a Hostelería y Restauración (FEDIS HORECA) viene trasladando desde hace meses: la logística que sostiene al canal fuera del hogar se ha convertido en una infraestructura crítica, pero también en una de las más tensionadas por las nuevas restricciones urbanas, el incremento de costes y la creciente complejidad operativa.

Un sector mucho más relevante de lo que parecía

Hasta ahora no existía una radiografía homogénea que permitiera medir el peso real de cada actividad dentro de la distribución urbana. El estudio de AECOC concluye que la alimentación concentra el 32% de la actividad logística, el canal Horeca el 28% y la paquetería vinculada al comercio electrónico otro 20%. El resto corresponde a productos voluminosos (12%) y distribución farmacéutica (8%).

En conjunto, alimentación, Horeca y e-commerce representan cuatro de cada cinco operaciones logísticas que se realizan diariamente en las ciudades españolas, convirtiéndose en los auténticos motores de la última milla.

Además, la importancia del canal hostelero aumenta en aquellas ciudades donde el turismo constituye uno de los principales motores económicos. En estos municipios, el abastecimiento a hoteles, restaurantes y bares puede llegar a representar el 40% de toda la distribución urbana, una cifra que explica por qué cualquier cambio regulatorio sobre movilidad tiene un impacto inmediato sobre el sector.

La realidad que FEDIS lleva meses describiendo

Las conclusiones de AECOC llegan pocos meses después de que FEDIS HORECA presentara su Estudio DUM-H 2025, en el que advertía que el sistema logístico que abastece a más de 320.000 establecimientos se encuentra cada vez más condicionado por las restricciones de acceso, la falta de zonas de carga y descarga y el aumento de los tiempos de reparto.

Mientras AECOC dimensiona el peso de Horeca dentro del conjunto de la distribución urbana, FEDIS pone el foco en las dificultades para mantener esa operativa.

Según la federación, el modelo actual se basa en una elevada consolidación de mercancías. Los distribuidores abastecen en una única ruta bebidas, alimentación seca, refrigerados o productos retornables, utilizando vehículos que funcionan como auténticos «microhubs móviles». La limitación de determinados tipos de camiones o el endurecimiento de las ordenanzas municipales amenaza precisamente esa eficiencia logística.

Un reparto diferente al del retail

El estudio de AECOC confirma además que el canal Horeca presenta unas necesidades logísticas muy diferentes a las de otros sectores.

Mientras la hostelería organizada trabaja principalmente con camiones rígidos de gran capacidad y entregas que pueden alcanzar los 1.200 kilos por establecimiento, la hostelería independiente —que supone más del 70% del tejido hostelero español— necesita vehículos más pequeños capaces de realizar entre 25 y 35 entregas por ruta.

En el caso de las bebidas, más del 85% de los repartos finaliza antes de las dos de la tarde, un patrón horario muy distinto al del comercio electrónico, cuya actividad se extiende prácticamente durante toda la jornada.

Los distribuidores alertan de una combinación de presión logística, costes laborales, promociones cada vez más compleja

Estas diferencias explican por qué las soluciones urbanas no pueden diseñarse pensando únicamente en la paquetería. La distribución Horeca requiere tiempos de descarga mayores, manipulación de cargas pesadas y operaciones de logística inversa para recoger envases retornables, barriles o vidrio.

Los centros históricos concentran la presión

Otra de las coincidencias entre ambos diagnósticos aparece en los cascos históricos. AECOC estima que entre el 55% y el 65% de las entregas realizadas en ciudades patrimoniales se concentran en estas zonas, donde además existe una elevada densidad comercial.

Es precisamente ahí donde FEDIS sitúa buena parte de los problemas operativos: calles estrechas, escasez de espacios de carga y descarga y crecientes restricciones de circulación que obligan a prolongar los tiempos de reparto y reducen la productividad de las rutas.

Un cambio estructural

El nuevo mapa de la distribución urbana también conecta con otra de las reflexiones que FEDIS viene realizando durante los últimos meses. La federación considera que el sector no atraviesa una desaceleración coyuntural, sino una transformación estructural del modelo de distribución.

Tras cerrar 2025 prácticamente plano tanto en volumen como en valor, los distribuidores alertan de que la combinación de presión logística, costes laborales, promociones cada vez más complejas y cambios en los hábitos de consumo está reduciendo la rentabilidad del canal tradicional.

En este contexto, disponer de información objetiva sobre cómo se mueve realmente la mercancía dentro de las ciudades adquiere un valor estratégico.

Datos para diseñar la logística del futuro

La principal aportación del trabajo de AECOC es que ofrece por primera vez una base de datos comparable entre ciudades, permitiendo identificar qué factores condicionan la distribución urbana según el tamaño del municipio, su población flotante o su actividad económica.

Para un sector como el de la distribución Horeca, que reclama desde hace tiempo una mayor coordinación entre administraciones y operadores privados, disponer de este tipo de indicadores puede facilitar el diseño de normativas más adaptadas a la realidad operativa.

Si algo demuestra el estudio es que la hostelería ya no es únicamente un cliente de la logística urbana. Es uno de sus principales motores. Y cualquier decisión sobre movilidad, acceso o sostenibilidad tendrá un impacto directo sobre una actividad que representa cerca de un tercio de todos los repartos que se realizan cada día en las ciudades españolas.

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