Si la cocina italiana es ampliamente considerada la gastronomía favorita del mundo, en España bien se puede hablar de devoción. Sólo en la Comunidad de Madrid hay censados 240 restaurantes italianos, según la Academia Italiana de Cocina en España, mientras que Delectatech estima que representan dos de cada diez establecimientos en nuestro país. Un fenómeno con décadas de historia que se extiende a nuevos canales como el delivery, ya que se trata de la comida más pedida por los españoles, de acuerdo con Just Eat.
Además de la cultura italiana, la gran ganadora de esta conquista es Negrini. Con más de tres décadas de trayectoria en la importación de productos gourmet italianos, la empresa ha consolidado una posición de liderazgo en la Península Ibérica como testigo de excepción en la expansión de la gastronomía transalpina. Su público principal es un canal horeca que representa alrededor del 80% de sus ventas y al que da servicio a través de mas de 100 proveedores.
El auge de la cocina italiana en España ha tenido un claro reflejo en las cuentas de la compañía. Negrini cerró 2024 con una facturación de 45,6 millones de euros, lo que supone un incremento del 12% respecto a los 40,7 millones registrados en 2023 y casi el doble que en 2021, cuando alcanzó los 25 millones. En apenas tres años, la distribuidora ha incrementado sus ventas un 82%. El beneficio neto del pasado ejercicio ascendió a 1,6 millones de euros, consolidando un crecimiento sostenido y rentable.
En apenas cuatro años casi ha duplicao su facturación
La historia de Negrini arranca en 1955, cuando Angelo Negrini fundó una fábrica de embutidos en Renazzo di Cento, cerca de Bolonia. Ese legado familiar ha perdurado hasta hoy, con una producción de especialidades cárnicas de alta calidad. En 1990, su nieta Nicoletta Negrini trajo el proyecto a España, fundando Negrini S.L. y años más tarde extendiéndolo también a Portugal.
En España, el catálogo de Negrini ha crecido hasta superar las 1.600 referencias gourmet, abarcando desde embutidos de producción propia hasta pasta, arroz, vinos, salsas, aceites y productos de quinta gama. Con sedes centrales en Getafe (Madrid) y delegaciones en Barcelona, Málaga, Alicante, Canarias, Asturias, Lisboa y Oporto, emplea a más de 200 personas.
Málaga, eje clave del crecimiento logístico
En junio de 2024, Negrini inauguró una nueva sede en Málaga de unos 1.000 metros cuadrados, con cámaras frigoríficas y congeladores que ocupan cerca de 400 m², garantizando la cadena de frío para los productos importados desde Italia. Esa instalación se convierte en su tercer almacén en España (además de los de Madrid y Barcelona), y la empresa proyecta abrir dos delegaciones más a corto plazo.
El desarrollo de la infraestructura en el sur del país ha sido acelerado: aquel proyecto iniciado en 2021 con apenas 4 personas ya cuenta con alrededor de 15 empleados. Desde Málaga, Negrini ha logrado optimizar los tiempos de entrega hacia Andalucía y ámbitos limítrofes, fortalecer vínculos con restauración local y reforzar su huella logística en el sur.
La compañía ha señalado que Málaga representa un “eje estratégico de crecimiento” gracias a sus buenas conexiones, la prosperidad económica regional y el dinamismo del ecosistema gastronómico.
Retos de futuro
Aunque la posición de Negrini en España es destacada, no está exenta de retos. La logística de productos frescos, refrigerados y congelados exige una cadena de distribución extremadamente fiable y controles de calidad rigurosos. El mantenimiento de la trazabilidad desde Italia hasta el cliente final es clave para preservar la reputación de autenticidad y excelencia.
Otro frente de competencia lo constituyen grandes distribuidores y cadenas internacionales que también incorporan productos italianos en su oferta. Negrini deberá seguir diferenciándose por calidad, servicio, conocimiento del mercado local y relaciones estrechas con el canal horeca.
Las perspectivas continúan siendo favorables: si el consumo de comida italiana (tanto en restaurantes como en delivery) mantiene su auge, Negrini podría seguir expandiéndose en otras regiones de España, abrir nuevas delegaciones y diversificar su catálogo hacia productos gourmet emergentes (bodegas pequeñas italianas, especialidades regionales poco conocidas, nuevas líneas funcionales, etc.).