El mundo de los helados se diversifica en Horeca con nuevos actores de carácter artesanal y local. Mr. Coldman surgió hace unos meses en Valencia con el fiel propósito de posicionar y desestacionalizar un helado más gourmet en hostelería. Trabaja directamente para el sector profesional y cuenta actualmente con una colección de ocho sabores, cada uno asociado a un personaje y una emoción concreta.
Tras este proyecto están Denis, Enrique y Yuri, tres amigos de diferentes partes del mundo que decidieron crear una marca capaz de marcar la diferencia dentro del universo de los helados. “Estamos obsesionados con el resultado final; nuestros helados son gourmet y van en un packaging muy original”, explica Enrique, uno de los impulsores.
Arrancaron en agosto y, apenas unos meses después, ya suman 21 puntos de venta en València. Desde su obrador en Quart de Poblet producen miles de unidades al mes que se distribuyen a restaurantes y locales de referencia en la ciudad. Entre ellos están Kento, Tonyina Barra o Pollos Quinín.
Los creadores afirman que pronto añadirán otros sabores a la oferta, también para el público vegano. Por el momento, han experimentado con tres nuevas referencias: piña, aguacate y plátano con chocolate, todas a base de leche de coco. Lo han hecho en Gastrónoma, feria gastronómica en la que han tenido un stand propio y la cual les ha ayudado a ampliar el mensaje dentro del sector hostelero.
Su objetivo en la próxima temporada es estar presentes en toda la Comunitat Valenciana y empezar las ventas en Barcelona. Para así convertir Mr. Coldman en una experiencia gastronómica viajera y única durante todo el año.
Etapas de crecimiento
Pero el camino de Mr. Coldman comenzó mucho antes. Yuri, uno de los fundadores, contaba ya con experiencia en negocios de producción escalable —hasta 275.000 unidades mensuales—, lo que ha permitido trazar una hoja de ruta clara.
La primera fase de expansión tenía que comenzar en el Mediterráneo, y València fue el lugar elegido. La empresa ha incorporado nuevo equipamiento y ampliado plantilla, lo que les permitirá producir hasta 4.500 helados al día. “Nos hemos convencido de que nuestro producto, al que posicionamos como gourmet, tiene demanda e interés”, señala Denis, responsable de operaciones.
Una demanda que, además, no entiende de estaciones. “Ahora la tarea es desarrollar la distribución y aumentar el reconocimiento de marca. Sabemos que gustará tanto como a nosotros”, añade.

Helados con emoción
Mr. Coldman no es solo una marca, es un universo de personajes. Cada sabor representa una emoción, una actitud:
❄️ Pistacho, el genio.
❄️ Mango, el tranqui.
❄️ Fresa nata, el trasto.
❄️ Frambuesa, el vampiro.
❄️ Dulce de leche, el goloso.
❄️ Doble chocolate, el crack.
❄️ Café con leche, el respiro.
❄️ Maracuyá mango, el gatito.
Cada helado llega en un envase individual con un diseño propio que refleja el carácter del personaje. En el reverso, la composición completa y los porcentajes exactos de ingredientes. Transparencia total como parte del ADN de la marca.
El sabor extraordinario, aseguran, nace de la simplicidad. Cada helado tiene entre dos y cuatro ingredientes. El de frambuesa, por ejemplo, solo lleva un 60 % de fruta y un 40 % de leche condensada. El de dulce de leche, un 55 % de nata y un 45 % de dulce de leche.
Además, ninguno contiene agua, colorantes ni conservantes. La base es siempre natural —puré de fruta, leche, nata, yogur o leche de coco en las versiones veganas—, lo que proporciona una textura cremosa y una intensidad de sabor única.