Tras meses de intensas negociaciones y movilizaciones, la patronal hostelera de Álava y los principales sindicatos han alcanzado un preacuerdo para la renovación del convenio colectivo de Hostelería que regirá en el territorio para el periodo 2025-2028, pero sin incluir a la restauración de marca. Tras cinco años de negociación, el pacto, que está pendiente de ratificación final en los próximos días, supone un avance significativo en la actualización de las condiciones laborales y salariales de uno de los sectores más numerosos y afectados por la inflación y la precariedad laboral.
Recuperar poder adquisitivo y subidas salariales
Uno de los puntos centrales del acuerdo es la recuperación del poder adquisitivo perdido desde 2020, período durante el cual los salarios del convenio se mantuvieron prácticamente congelados pese al elevado incremento del coste de la vida. En concreto, el preacuerdo contempla la recuperación acumulada del 17,6 % del IPC que no se llegó a compensar en ejercicios anteriores.
El nuevo marco trata de garantizar una cierta previsibilidad en su evolución
Además, a partir del 1 de diciembre de 2025 entrarán en vigor subidas salariales directas del 14 % para las tablas del convenio. Para los años siguientes, los incrementos seguirán siendo superiores al IPC, con una fórmula pactada que añade porcentajes al alza:
- 2026: IPC + 0,5 %
- 2027: IPC + 1,5 %
- 2028: IPC + 1,6 %
Según ELA, este enfoque busca no solo ajustar los salarios al gasto real de los trabajadores, sino también garantizar una cierta previsibilidad en su evolución durante la vigencia del convenio.
Para visualizar el impacto de este acuerdo, los datos salariales incluidos en el preacuerdo reflejan subidas significativas en categorías habituales del sector:
- Un ayudante de cocina (nivel IV) verá su salario bruto mensual pasar de 1.333,45 € a 1.520,13 €.
- Un camarero o camarera (nivel III) pasará de 1.417,31 € a 1.615,73 € mensuales brutos.
Estas cifras representan incrementos de más de 180 € al mes en niveles habituales de empleo, algo que los sindicatos valoran como un paso claro hacia la recuperación del poder adquisitivo para miles de trabajadores del sector.
Más que salarios: condiciones laborales y ámbitos de aplicación
El nuevo convenio no se limita a los salarios. Entre otras mejoras acordadas, destacan:
- Reducción de la jornada laboral anual: La jornada acordada se sitúa en alrededor de 1.744 horas anuales, con posibilidad de aplicar una jornada todavía menor si la normativa legal lo permite.
- Inclusión de colectivos hasta ahora no regulados: El convenio explicita la inclusión de “riders” y camareras de piso dentro de su ámbito de aplicación, garantizando así cobertura colectiva a trabajadores tradicionalmente excluidos o en condiciones de precariedad.
- Cláusula de inaplicación: Por primera vez en este sector se incorpora una cláusula que regula la inaplicación del convenio en casos excepcionales, un mecanismo que los representantes laborales consideran necesario para evitar abusos y garantizar estabilidad.
Reacción de las partes
Los sindicatos —principalmente ELA, CCOO y UGT— han valorado el preacuerdo como un avance clave después de años de estancamiento y movilizaciones en hostelería, donde la falta de actualización de las tablas salariales lastró la capacidad de compra de quienes trabajan en bares, restaurantes, hoteles y otros servicios asociados.
Desde la patronal, se resalta el esfuerzo por equilibrar la mejora de las condiciones laborales con la viabilidad económica del sector, especialmente relevante ante el contexto actual de encarecimiento de costes y dificultades para la contratación.