El consumo de platos preparados en los hogares españoles creció un 6,6% en 2024, alcanzando los 702.270.833 kilos y generando unas ventas de 4.197 millones de euros, según datos de la Asociación Española de Fabricantes de Platos Preparados (Asefapre). Una cifra que confirma la tendencia al alza de los últimos años y que refleja un cambio de hábitos en el consumidor: ya no se trata solo de ahorrar tiempo en la cocina, sino también de evitar desplazamientos y esperas en bares o restaurantes.
La conveniencia emerge como el motor de este comportamiento. Un informe de Worldpanel by Numerator señala que 1,3 millones de españoles desayunaron, almorzaron o merendaron en el interior de supermercados e hipermercados en el último año, el doble que un año antes. “Se trata de un ejemplo claro del creciente interés por disfrutar de la experiencia dentro del propio establecimiento”, subraya Veronika Khurshudyan, portavoz de la consultora.
El fenómeno no se limita al consumo in situ. Seis de cada diez trabajadores llevaban tupper a la oficina en 2021; hoy lo hacen solo cuatro de cada diez, según AECOC. Una caída del 25% en apenas dos años que refleja la preferencia por soluciones listas para consumir, ya sea compradas en las cafeterías de los supermercados, a través de delivery o en formato take away.
En la primera línea de esta apuesta se ubican Mercadona y El Corte Inglés
Las grandes cadenas de distribución han recogido el guante y refuerzan su oferta con mostradores de comida por raciones y espacios habilitados para comer sin salir del local, además de ampliar la gama de productos listos para calentar en casa. Una estrategia que responde a la demanda de un consumidor que, cada vez más, busca practicidad en su día a día. En la primera línea de esta apuesta se ubican Mercadona y El Corte Inglés, cuyas últimas reformas de espacios han ido dirigidas a fortalecer esta parte del negocio.
Circana señala en la misma dirección al subrayar que, en 2024, el 17% del gasto en restauración de los españoles se destinó a la compra de platos preparados en supermercados y tiendas de conveniencia.
La consultora Worldpanel by Numerator y la asociación Promarca constatan que el 47% de los españoles afirma no disponer de tiempo libre, lo que convierte a la “conveniencia” en el factor decisivo en una de cada cuatro ocasiones de consumo de alimentos y bebidas. Queda por delante de motivos como la salud (18,6%) o el placer (22,6%).
“Hoy el consumidor no busca únicamente sabor, calidad o sostenibilidad; también exige eficiencia, practicidad y productos que encajen con su ritmo de vida”, resume Fernando Fernández, presidente de Promarca.
Así, la batalla entre restauración y distribución se libra no solo en el precio o la calidad, sino en la capacidad de ofrecer soluciones inmediatas a un consumidor que prioriza la agilidad y la flexibilidad en su forma de comer.