Hostelería de España teme que el conflicto en Oriente Medio haga llover sobre mojado en un consumo ya de por sí tocado. Ante el anuncio del Gobierno de un posible escudo social que palie las consecuencias derivadas de la situación, desde la patronal plantean una serie de medidas a fin de garantizar la sostenibilidad del sector.
La organización Hostelería de España advierte desde hace tiempo de que la demanda nacional muestra signos de estancamiento, condicionado por la pérdida de renta disponible de las familias que comenzó a apreciarse a finales de 2025 y por el aumento de los costes de producción. En este contexto, el sector teme que una prolongación de la tensión geopolítica en Oriente Medio termine afectando aún más al consumo y a la actividad económica.
Ante el paquete de medidas en el que trabaja el Gobierno de España para reforzar un posible escudo social frente a las consecuencias del conflicto, la patronal hostelera propone una batería de iniciativas dirigidas a proteger el poder adquisitivo de los hogares, garantizar la actividad económica y evitar un nuevo aumento de los costes para las empresas.
Entre sus principales reclamaciones figura la deflactación del IRPF para evitar que la subida de precios reduzca el poder de compra real de las familias. “Si esta situación se alarga, el Gobierno tiene que ser sensible a lo que desde Hostelería de España llevamos tiempo pidiendo: garantizar que las familias puedan seguir teniendo la misma capacidad, ha señalado José Luis Álvarez Almeida, presidente de Hostelería de España.
La patronal reclama que se proteja a los proveedores y al sector primario
En su opinión, mantener la capacidad de consumo de los hogares es clave para sostener la actividad del sector. “Las familias tienen que seguir teniendo la capacidad de disfrutar y que los precios no continúen en esta escalada”, ha añadido, al tiempo que ha reclamado que se proteja a los proveedores y al sector primario para evitar nuevos incrementos en la cadena de costes.
La patronal también pide reducir los impuestos especiales sobre la energía —carburantes y electricidad— con el objetivo de contener la inflación. Desde el sector consideran que la actual escalada de precios energéticos “no tiene sentido” y recuerdan que España ha realizado importantes avances en materia energética.
Hostelería de España agrupa a más de 300.000 empresas, genera alrededor de 1,87 millones de empleos estables y representa cerca del 6,7% del PIB. Por ello, insisten en que las medidas que adopte el Ejecutivo deben tener en cuenta el impacto que la pérdida de poder adquisitivo de los hogares tiene sobre el consumo y, en consecuencia, sobre un sector que consideran clave tanto desde el punto de vista económico como social.
Además de la deflactación del IRPF, la patronal plantea preservar el empleo y el poder adquisitivo de las familias, proteger la cadena logística y de suministro —especialmente al sector primario español y a la cadena de valor agroalimentaria—, incentivar la actividad económica, la inversión y el consumo, y reforzar el atractivo de España como destino turístico en un contexto de creciente incertidumbre internacional.