El menú del día continúa siendo una de las fórmulas más representativas de la restauración española, pero su evolución refleja los desafíos económicos a los que se enfrenta el sector. En 2026, el precio medio nacional se sitúa en 14,7 euros, frente a los 14,2 euros registrados en 2025, lo que supone un incremento interanual del 3,5%, según la última encuesta elaborada por Hostelería de España en colaboración con Edenred.
La subida responde a un escenario de presión sobre los costes operativos que obliga a los establecimientos a ajustar sus estructuras de precios y a revisar sus modelos de gestión. Aunque los ingresos de la restauración crecieron un 2,7% de media hasta julio, la actividad, una vez descontado el efecto de los precios, retrocedió un 1,6%, una evolución que evidencia las dificultades para trasladar el encarecimiento de los costes al consumo.
La presión sobre los costes condiciona la rentabilidad
La evolución del menú del día está estrechamente vinculada al comportamiento de las principales partidas de gasto de los restaurantes. En septiembre, el IPC general registró una tasa interanual del 4,9%, mientras que los precios de restauración aumentaron un 4,3%. Por su parte, los alimentos y bebidas no alcohólicas subieron un 2,7%.
Sin embargo, la evolución agregada de los precios de alimentación no refleja por completo las dificultades de aprovisionamiento de los establecimientos. Algunos productos básicos para la actividad hostelera mantienen incrementos superiores, como los huevos, con una subida del 12,3%; las legumbres y hortalizas, con un 9,8%; la carne de vacuno, con un 7,9%, y el pescado fresco y congelado, con un 4,5%.
Su principal ventaja sigue siendo la previsibilidad del gasto
A estas partidas se suma el encarecimiento de los productos energéticos, que avanzaron un 21,7%, con un incremento del 11,4% en la electricidad. Los costes laborales de la restauración también aumentaron un 1,5% durante el primer semestre del año.
Este escenario sitúa la gestión de costes y la eficiencia operativa entre las principales prioridades de los negocios de restauración. El reto consiste en mantener una propuesta competitiva para el cliente sin comprometer la calidad del producto ni reducir unos márgenes que continúan bajo presión.
El precio cerrado, principal argumento comercial
Pese a estas dificultades, el menú del día conserva su relevancia como herramienta comercial. Su principal ventaja sigue siendo la previsibilidad del gasto: el 34,5% de los establecimientos consultados identifica el precio cerrado como el principal motivo por el que los clientes eligen esta modalidad.
La comida casera o tradicional ocupa la segunda posición, con un 21,8% de las respuestas, seguida de la rapidez del servicio durante la jornada laboral, con un 19,3%. Por su parte, el 13,4% destaca la mejor relación calidad-precio frente al consumo a la carta.
Estos datos apuntan a una propuesta de valor que combina control del presupuesto, conveniencia y una experiencia gastronómica vinculada a la cocina cotidiana. Para los restaurantes, el menú del día permite estructurar la oferta, atraer demanda recurrente y generar oportunidades de fidelización, especialmente entre los trabajadores que comen fuera de casa de forma habitual.
La cocina tradicional mantiene, además, un peso destacado en la configuración de los menús. El 84,9% de los establecimientos incorpora platos españoles o regionales al menos una vez por semana, mientras que el 50,4% los incluye a diario. El formato funciona así como un escaparate del recetario local y de la identidad gastronómica de cada territorio.
Adaptación de la oferta y nuevas modalidades de consumo
La flexibilidad también gana terreno en la configuración del menú. Según la encuesta, el 89,1% de los establecimientos ofrece algún grado de adaptación a las necesidades alimentarias de sus clientes: el 54,6% permite modificaciones de forma habitual y el 34,5% lo hace bajo petición.
A esta tendencia se suma la oferta de medio menú, disponible en el 47,1% de los restaurantes consultados. Esta alternativa permite ajustar el consumo a distintas necesidades de cantidad, tiempo y presupuesto, ampliando las posibilidades comerciales del formato.
El servicio para llevar constituye otra vía de adaptación. El 68,7% de los establecimientos que respondieron a esta cuestión ya ofrece el menú del día en esta modalidad, que permite extender la propuesta más allá del consumo en sala. No obstante, la implantación de este canal también plantea retos operativos: entre los negocios que todavía no lo ofrecen, algunos consideran que su impacto sería limitado o que podría complicar la organización del servicio.
Diferencias territoriales de hasta 2,8 euros
El precio medio del menú del día presenta diferencias significativas entre comunidades autónomas. El País Vasco registra la tarifa media más elevada, con 16,3 euros, seguido de Baleares, con 16 euros, y Cataluña, con 15,7 euros.
En el extremo opuesto, Canarias y Murcia comparten el precio medio más bajo, con 13,5 euros. Extremadura, Asturias y Andalucía se sitúan también entre las comunidades más económicas, con una media de 14 euros.
La distancia de 2,8 euros entre los extremos territoriales refleja la diversidad de estructuras de costes y condiciones de mercado en las que opera la restauración española. Además, los precios se mantuvieron estables durante el último año en Baleares y la Comunidad Valenciana, según los datos del estudio.
Para José Luis Álvarez Almeida, presidente de Hostelería de España, el menú del día sigue siendo una solución práctica, saludable y variada que se adapta a las necesidades del mercado mediante nuevas opciones y alternativas para personas con requerimientos alimentarios específicos, sin perder su vínculo con la gastronomía tradicional.
Por su parte, Antoine Blanc, director general de Edenred España, destaca la importancia de que los instrumentos destinados a facilitar la comida durante la jornada laboral evolucionen al ritmo de los precios, tanto para preservar la capacidad de compra de los trabajadores como para canalizar consumo hacia los establecimientos hosteleros.
Con un precio medio que ya alcanza los 14,7 euros, el menú del día mantiene su posición estratégica en la restauración española. Su evolución, sin embargo, pone de manifiesto el equilibrio que debe gestionar el sector entre accesibilidad para el consumidor, adaptación de la oferta y sostenibilidad económica del negocio.