La restauración colectiva consiste en la prestación de servicios de preparación de alimentos y cocinado, distribución de comidas y asistencia técnica por parte de empresas de restauración a otras entidades públicas y privadas que las subcontratan.
Los servicios de la restauración colectiva están pensados para personas que estudian, trabajan o viven en sitios como, por ejemplo: instituciones educativas, hospitales, centros de atención para personas mayores, administración pública y empresas privadas, cuarteles de las fuerzas armadas y de seguridad del Estado y centros penitenciarios, entre otros.
Por tanto, podría decirse que los usuarios de la restauración colectiva y social más habituales son: Instituciones educativas, Clínicas y hospitales, Residencias de mayores, Empresas públicas y privadas