Coca-Cola Europacific Partners (CCEP) ha confirmado en sus últimos resultados trimestrales un cambio de tendencia en el consumo que ya se venía anticipando en el sector: las bebidas energéticas y deportivas se consolidan como el motor de crecimiento frente a las categorías tradicionales.
La embotelladora registró una facturación de alrededor de 5.001 millones de euros en el primer trimestre, un 6,7% más interanual, con un crecimiento apoyado en el mix de producto y la evolución positiva de categorías clave . Sin embargo, más allá de las cifras globales, el dato relevante está en la composición de ese crecimiento.
Las energéticas lideran el avance del portafolio
Marcas como Monster se sitúan entre las que mejor comportamiento registran, consolidando una tendencia estructural. Con una subida del 9,2% en ventas, las bebidas energéticas crecen por encima del resto de categorías, tanto en volumen como en valor. Este avance contrasta con la evolución más moderada —e incluso negativa— de los refrescos tradicionales.
En Horeca, estas categorías ofrecen mayor ticket medio, diferenciación y rotación
El cambio responde a una transformación clara en las preferencias del consumidor, que busca bebidas con funcionalidad, menor contenido en azúcar o atributos diferenciales. Así, mientras las colas pierden peso relativo, ganan terreno las opciones que aportan energía, hidratación específica o beneficios percibidos.
La hidratación funcional gana terreno
En paralelo, Coca-Cola acelera en otra dirección clave: la hidratación funcional. El lanzamiento en España de Bodyarmor Lyte, una bebida baja en calorías y no isotónica, marca su entrada en una categoría con un potencial de crecimiento del 24% en los próximos tres años.
La elección de España como primer mercado europeo no es casual. El país combina un canal horeca especialmente dinámico con un consumidor cada vez más enfocado en la salud y la sostenibilidad. Bodyarmor Lyte busca posicionarse en un espacio intermedio entre el agua, las bebidas deportivas y las funcionales, respondiendo a una demanda creciente de productos “mejor para mí” y con un perfil más natural.
Impacto en horeca y reposicionamiento del portfolio
Este doble movimiento —energéticas por un lado, funcionales por otro— ya se está trasladando al canal horeca. Coca-Cola está redefiniendo su estrategia junto a otros operadores, reforzando categorías como bebidas deportivas y energéticas frente al café u opciones tradicionales.
Para bares y restaurantes, estas categorías ofrecen mayor ticket medio, diferenciación y rotación, en línea con un consumidor que ya no decide solo por precio o costumbre, sino por experiencia y atributos del producto.