La mayor renovación de la red de Paradores ya tiene reflejo en las cuentas. La cadena hotelera pública cerró 2025 con un beneficio de 23,47 millones de euros, un 41% inferior a los 39,78 millones del ejercicio récord de 2024. Esta caída no responde a un deterioro de la demanda ni a un cambio de tendencia del mercado turístico, sino a unas obras que afectaron a 49 establecimientos y redujeron de forma significativa la oferta disponible. Sin embargo, la lectura de los resultados va más allá del descenso de la rentabilidad.
Según se refleja en las cuentas anuales, la cadena presidida por Raquel Sánchez despidió el año con un importe neto de la cifra de negocios de 329,26 millones de euros, frente a los 338,50 millones del ejercicio anterior. Desde la compañía estiman que, sin el impacto de las reformas, la cifra de negocio se tornaría positivo en alrededor de 10,5 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 3%.
En esta misma línea, desde Paradores sostienen que, eliminando del análisis los establecimientos que concentraron las reformas de mayor calado durante los dos últimos ejercicios, la evolución del negocio habría sido muy diferente. Las cifras que manejan desde la compañía apuntan a que el número de habitaciones ocupadas habría aumentado un 1%, la ocupación habría superado el 76%, dos puntos más que un año antes, y el precio medio por habitación vendida se habría situado en torno a los 131 euros, con un incremento cercano al 4%.
Paradores enfría su beneficio en 2025
De esta forma, se puede afirmar que una de las lecturas que hacen desde la cadena es que el ejercicio refleja el coste temporal de reducir oferta para reposicionar activos, más que una pérdida de fortaleza comercial.
Cabe destacar que el plan de modernización continuará durante los próximos ejercicios con una inversión prevista de alrededor de 250 millones de euros hasta 2028, financiada con los recursos propios de la compañía y la generación de caja prevista. Solo durante el ejercicio de 2025, Paradores destinó 47 millones de euros de fondos propios a inversiones, mientras que Turespaña ejecutó actuaciones de gran calado en otros 38 establecimientos dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, según se refleja en su memoria anual.

La restauración sufrió mayor impacto de las obras
Es importante mencionar que el efecto de la menor actividad se trasladó tanto al negocio hotelero como al de restauración, aunque este último registró una contracción más pronunciada. Los ingresos procedentes del hospedaje alcanzaron 177,3 millones de euros, frente a los 179,5 millones del año anterior, lo que supone una reducción cercana al 1,2%. En cambio, la restauración generó 138,8 millones de euros, por debajo de los 145,9 millones del ejercicio anterior, con un descenso cercano al 5%.
Pese a ello, la restauración continúa siendo uno de los principales pilares de la actividad de Paradores. A su vez, la compañía destaca que, eliminando el efecto de los establecimientos en reforma, el ingreso medio de restauración por habitación ocupada también habría mejorado durante el año, aproximándose a los 98 euros por habitación.
La menor actividad estuvo directamente relacionada con los cierres por obras de establecimientos como Benicarló, Bielsa, Cáceres, Cervera, Cuenca, Jarandilla, Nerja, Olite, Oropesa, Sigüenza, Vic, Vielha o Zamora. Esos fueron parcialmente compensados por la reapertura de Cardona, La Gomera, Tordesillas y Limpias, así como por la incorporación del nuevo Parador de Molina de Aragón.
El papel de la venta directa en Paradores
La estructura comercial es uno de los indicadores que permaneció estable durante el ejercicio. A pesar de trabajar con una oferta reducida durante buena parte del año, el 70% de las ventas volvió a proceder de reservas directas, mientras que el 30% restante correspondió a reservas canalizadas a través de intermediarios. Esta es exactamente la misma distribución que fue registrada en 2024.
De las ventas realizadas, alrededor del 70% procede de reservas directas.
Un año marcado por la modernización de su red
Estos resultados de Paradores llegan en un ejercicio que la propia compañía describe como positivo para el turismo español. En línea con las tendencias observadas por el sector, el crecimiento de 2025 estuvo apoyado más en el reposicionamiento del producto, el incremento del gasto medio y las mejoras de eficiencia que en un aumento del volumen de viajeros.
Sin embargo, la reducción de la oferta derivada del plan de inversiones limitó la capacidad de Paradores para aprovechar plenamente ese contexto favorable. Tal y como apuntan desde la compañía, el resultado final superó ampliamente las previsiones internas, que ya contemplaban el impacto de los cierres por obras. Paradores cerró el ejercicio con un beneficio de 23,5 millones de euros, prácticamente el doble del previsto inicialmente.
Un balance preparado para afrontar el centenario de Paradores
Más allá del descenso del beneficio respecto al ejercicio de 2024, desde la compañía consideran que mantiene una posición financiera sólida para abordar la siguiente fase de su transformación. La empresa afronta ahora la continuidad del plan de modernización que deberá culminar antes de 2028, cuando celebrará el centenario de la red.
La estrategia actual presentada pasa por asumir un menor resultado a corto plazo para renovar buena parte de sus establecimientos, reforzar su posicionamiento en segmentos de mayor valor añadido y consolidar un modelo alineado con los objetivos de sostenibilidad y conservación del patrimonio que definen la identidad de la compañía.