En la industria hotelera actual, alojar ya no es suficiente. Cada vez son más las grandes cadenas que buscan que la estancia se convierta en una experiencia inmersiva, capaz de conectar al viajero con la esencia del destino. El hotel deja así de ser un lugar de paso para transformarse en un punto de encuentro con la gastronomía y el patrimonio local. En este nuevo escenario, los establecimientos se consolidan como auténticos catalizadores del territorio, reforzando su papel como motores turísticos, culturales y económicos.
Con ese mismo compromiso, y con la mirada puesta en su centenario en 2028, Paradores de Turismo tiene en marcha uno de los proyectos más ambiciosos de su historia: la renovación integral de su red. La iniciativa, respaldada por una inversión que supera los 250 millones de euros, impulsa un profundo proceso de modernización con el que busca redefinir la experiencia de sus huéspedes y preparar la marca para el turista contemporáneo. Un plan que no solo consiste en actualizar infraestructuras, sino que reinventa su propuesta culinaria y estrena una nueva imagen corporativa.
“Renovamos espacios, implementamos soluciones sostenibles y fortalecemos la identidad de cada Parador, respetando siempre su valor patrimonial”.
337 millones de ingresos y 23 millones de beneficio
El pasado año se presentaba “complicado” para la cadena presidida por Raquel Sánchez por el elevado número de reformas previstas dentro de su ambicioso plan de modernización de la Red. En este contexto, la compañía presentó una previsiones conversadoras que finalmente se quedaron cortas, tal y como informó Sivarious.
De hecho, Paradores cerró 2025 con una ocupación media del 76%, dos puntos por encima del año anterior y el mejor registro de las dos últimas décadas, pese al cierre simultáneo de hasta 13 establecimientos durante largos periodos por obras de modernización. Respecto a facturación, la compañía alcanzó unos ingresos brutos superiores a los 337 millones de euros, ligeramente por debajo de los 346 obtenidos en 2024, y un EBITDA estimado de 54 millones.

Cien Paradores, la ambición de 2026
En su balance anual, su máxima responsable destacó una gestión realizada “con visión, ambición y responsabilidad”. La transformación integral iniciada en 2024 “ya no es una promesa, sino una realidad que empieza a dar sus frutos en 2025”, un ejercicio que define como “el año de la consolidación del cambio histórico”.
Fruto de ese esfuerzo, durante el pasado año se ejecutaron inversiones por valor de 40 millones de euros y se reabrieron diez Paradores completamente renovados. A ello se sumó la inauguración del Parador de Molina de Aragón.
Según los planes presentados, Paradores alcanzará este año el hito histórico de los cien establecimientos. En línea con esta ambición, el pasado mes, la compañía inauguró el Parador de Eivissa-Dalt Vila, que ya recibe a sus primeros clientes. El establecimiento ha abierto sus puestas tras una inversión total de alrededor de 47 millones de euros. Se articula en cinco edificios y cuenta con 66 habitaciones, además de una completa oferta de servicios que incluye zona wellness, piscina exterior, solárium, cafetería, restaurante, salones y terrazas.
El de Veruela promete ser el Parador número cien.
En la presentación de sus últimos resultados, desde la compañía explicaron que, a lo largo de 2026, se mantendrá el ritmo inversor con nuevas actuaciones en Santillana del Mar, Olite, Benicarló, Cervera, Nerja, Melilla, Tortosa, Arties, Gredos, Monforte de Lemos, Sos del Rey Católico u Oropesa.
Al final de año las reformas integrales sumarán más de 20 Paradores que, junto a los 39 en los que actúa Turespaña, suponen el 60% de la Red. “Es un esfuerzo que reafirma nuestra estrategia: modernizar sin perder esencia, construir un futuro sólido para toda la Red y para los territorios en los que estamos presentes”, detalló Sánchez.

Paradores en transformación
Recientemente, la compañía ha anunciado que el Parador de Tortosa se renovará con una inversión total de 15,7 millones de euros para modernizar sus instalaciones, mejorar la accesibilidad y avanzar en eficiencia energética. “El proyecto del Parador de Tortosa continúa y se refuerza como símbolo de nuestro compromiso con este establecimiento y con el futuro turístico del territorio”, ha señalado Raquel Sánchez. El Parador de Tortosa cerrará en enero de 2027 para acometer las obras y reabrirá a finales de 2028.
Según destacan desde la compañía, la reforma permitirá mejorar la eficiencia energética, accesibilidad y funcionalidad del establecimiento, además de renovar habitaciones, zonas comunes y espacios de restauración. El proyecto incorpora también una intervención de interiorismo y artística que reforzará la experiencia del cliente respetando el valor histórico del Castillo de la Zuda.
En cuanto al calendario de obras, la cadena hotelera ha solicitado la licencia del proyecto que cuenta con la aprobación de Patrimonio y se prevé licitar la totalidad de los trabajos previstos en junio de 2026. Dada la envergadura de la reforma y para salvaguardar la seguridad de sus trabajadores y clientes, y optimizar el tiempo de inactividad, el Parador de Tortosa cerrará sus puertas en enero de 2027 para acometer las obras.
Durante el último año se han renovado y reabierto diez Paradores, incorporando mejoras en eficiencia energética, accesibilidad y experiencia de cliente.

El Basque Culinary Center, al timón de la transformación culinaria de Paradores
Desde la apertura de su primer establecimiento en 1928, la cadena ha entendido la restauración como un pilar estratégico de su modelo. Casi un siglo después, esa vocación hace que la cocina represente más del 40% de los ingresos del grupo, reflejando su peso en la hoja de ruta para los próximos años.
Tal y como adelantó Sivarious, Paradores ha confiado al Basque Culinary Center la redefinición integral de su modelo de negocio en restauración. Tras pugnar con Anson y Bonet, la institución académica vasca se ha hecho con el contrato para la gestión de la oferta culinaria de la cadena. En este sentido, la consultoría ESMA trabajará junto al Basque, manteniendo como eje el ADN y la esencia de Paradores, al tiempo que la modernización de procesos y herramientas, incluyendo la transformación digital. Desde ESMA destacan que su objetivo es “contribuir a posicionar la gastronomía no solo como complemento del alojamiento, sino como una destino en sí misma”.
Estrena nueva imagen
En el marco de su transformación, la campaña ha presentado una nueva campaña de marca bajo el concepto “PARADORES, PARA TODOS. PARA TODAS”. Esta nueva imagen tiene como objetivo mostrar con naturalidad la esencia de la compañía: una marca histórica, pública y profundamente ligada al territorio, que evoluciona sin perder su identidad —patrimonio, cultura, naturaleza, gastronomía, arte y sostenibilidad— y adapta su lenguaje para abrirse a nuevas generaciones y diferentes estilos de viaje. Al respecto, Raquel Sánchez, subraya que “renovar Paradores va más allá de la transformación física; es actualizar la marca mirando lo que fuimos, lo que somos y lo que queremos ser”.