Granada se encuentra en un momento de especial dinamismo turístico, con un destino que busca crecer no solo en volumen, sino también en calidad de la demanda. Según los datos que maneja el Ayuntamiento de la ciudad, cerró el pasado año con 1,87 millones de visitantes y más de 3,43 millones de pernoctaciones, un 2,7% más, mientras que la oferta hotelera de cinco estrellas supera ya las 1.200 plazas.
Estos datos dejan entrever que el mercado granadino mantiene su atractivo para el turismo nacional e internacional y refuerza su posicionamiento como destino cultural y patrimonial, con la Alhambra como principal reclamo y con una creciente apuesta por una oferta alojativa de alta gama.
En ese escenario, uno de los nombres con mayor peso histórico de la hotelería granadina ha incorporado una nueva figura al frente de su gestión. El Hotel Alhambra Palace, inaugurado en 1910 por el rey Alfonso XIII, ocupa desde hace más de un siglo un lugar singular en el paisaje turístico de la ciudad.
El establecimiento fue impulsado por Julio Quesada-Cañaveral, duque de San Pedro de Galatino, quien anticipó el potencial turístico de Granada y de Sierra Nevada y convirtió el hotel en uno de los grandes proyectos pioneros de la hotelería de lujo española. Su arquitectura, inspirada en la estética de la Alhambra, y su trayectoria como escenario de la vida social, cultural y turística de la ciudad han consolidado su condición de establecimiento emblemático.
El Alhambra Palace estrena nuevo capítulo
Recientemente, el Hotel Alhambra Palace de Granada ha dado un paso al frente para competir en el alto standing de la ciudad con la incorporación de Clara López como nueva directora general.
En palabras de Clara López: “Hoy comienzo una nueva fase, un nuevo reto, un proyecto muy especial y con toda mi energia y mucha ilusión me incorporo como Directora General en el icónico Hotel Alhambra Palace de Granada. Como hotelera y granadina es un honor formar parte de la historia de este Palacio de 1910, primer hotel 5 estrellas de España, con una historia digna de un cuento de Washinton Irving…deseosa de comenzar el primer capítulo”.

El proyecto comenzó a tomar forma en 1905, cuando el duque de San Pedro de Galatino decidió levantar un gran hotel en la colina de la Alhambra. La construcción, desarrollada sobre un terreno de fuerte pendiente, incorporó una estructura metálica considerada pionera en Andalucía. Cinco años después, el 1 de enero de 1910, Alfonso XIII inauguraba el Hotel Casino Alhambra Palace.
Desde sus primeros años, el establecimiento estuvo concebido mucho más allá del alojamiento. El proyecto del duque respondía a una visión empresarial que situaba a la Alhambra y Sierra Nevada como dos de los grandes motores del futuro turístico de Granada. El hotel llegó a convertirse en un importante centro de actividad social y cultural de la ciudad, con casino, teatro y cinematógrafo. Por sus espacios pasaron figuras vinculadas a la cultura granadina y española, y su trayectoria quedó estrechamente ligada a la evolución de la propia ciudad como destino turístico.
Una trayectoria vinculada a Granada
Cabe destacar que Clara López Arquillo cuenta con una amplia trayectoria en el sector hotelero de lujo, donde ha desarrollado una sólida experiencia en gestión operativa, dirección de talento y liderazgo de equipos internacionales.

Antes de asumir su nueva responsabilidad, ha ejercido como general manager en Livensa Living Granada, una experiencia vinculada a la gestión integral de un activo de alojamiento; anteriormente fue subdirectora en Hoteles Casa 1800 Sevilla y Granada, donde también desempeñó las funciones de talent & operations manager.
A esta trayectoria se suma su experiencia internacional como hotel manager en Luxury Hotel Akumal, de Bahia Principe Hotels & Resorts, ampliando así su recorrido profesional en posiciones de responsabilidad dentro de la operación hotelera.
Es licenciada en Derecho y formada en la prestigiosa École Hôtelière de Lausanne (Suiza).
Un hotel con más de un siglo de historia
El Alhambra Palace representa uno de esos establecimientos en los que el propio edificio forma parte de la experiencia. Su privilegiada ubicación junto a la Alhambra, su arquitectura de inspiración historicista y neomusulmana y la conservación de elementos ornamentales como mosaicos, mocárabes, arcos y artesonados convierten al hotel en una pieza singular del patrimonio hotelero de Granada. El propio establecimiento define su arquitectura como una recreación de la Alhambra y reivindica su papel como icono del turismo de lujo en la ciudad.
La dimensión cultural del inmueble también permanece visible en espacios como el denominado Teatrillo del Palace, antiguo espacio vinculado al casino y escenario de actividad cultural. En junio de 1922 acogió la presentación del concurso de cante jondo, un episodio destacado en la historia del flamenco y de la vida cultural granadina.