El Teatre Nacional de Catalunya (TNC) ha puesto en marcha un nuevo concurso para seleccionar al operador que gestionará los servicios de cafetería, restauración, catering y vending de sus instalaciones durante los próximos cuatro años. La concesión, cuyo valor estimado asciende a 3,66 millones de euros (sin IVA), sustituirá al contrato adjudicado en 2022 a Mesonero Moncloa, empresa que asumió entonces la explotación de la cafetería del equipamiento cultural.
Como publicó Sivarious en marzo de 2022, el teatro recurrió a Mesonero Moncloa para hacerse cargo del servicio de restauración tras un proceso de licitación que buscaba reforzar la oferta gastronómica del complejo. Cuatro años después, el TNC vuelve al mercado con un pliego que amplía las exigencias técnicas y pone el foco en la calidad de la propuesta gastronómica, la sostenibilidad y la capacidad operativa del futuro concesionario.
El nuevo contrato contempla la explotación integral de la cafetería, el restaurante, los servicios de catering para actividades internas y eventos de terceros, así como las máquinas de vending del teatro. Según la memoria justificativa de la licitación, el TNC estima un mercado potencial de unas 180.000 personas al año entre espectadores y asistentes a los distintos actos que acoge el recinto.
La previsión económica sobre la que se estructura la concesión calcula unos ingresos anuales de 915.900 euros, de los cuales alrededor de 714.300 euros procederían de la actividad de cafetería y restaurante y otros 201.600 euros del negocio de catering. Sobre esta base, el adjudicatario deberá abonar un canon fijo anual de 25.000 euros, además de un canon variable vinculado a la facturación bruta: un 5,25% sobre los primeros 400.000 euros de ingresos y un 7,25% sobre el importe que supere esa cifra.
La concesión tendrá una duración de cuatro años, desde el 1 de septiembre de 2026 hasta el 31 de agosto de 2030, sin posibilidad de prórroga. El contrato no se divide en lotes al considerar el teatro que una gestión unificada facilita la coordinación técnica y operativa del servicio.
Uno de los aspectos más relevantes del concurso es el peso que tendrá la oferta técnica frente a la económica. La mitad de la puntuación dependerá de criterios cualitativos, entre ellos el plan de explotación, la organización del servicio, la propuesta gastronómica, la oferta de catering, el equipamiento aportado y una degustación presencial que deberán realizar los licitadores antes de la apertura de las ofertas económicas. El TNC evaluará especialmente la variedad y calidad de los menús, la organización del personal, las políticas ambientales y la capacidad para atender los picos de demanda durante las representaciones.
El TNC exigirá que las empresas acrediten una facturación mínima de 1,37 M
Los candidatos deberán presentar además un proyecto completo de explotación que incluya un estudio de mercado, un análisis DAFO, un plan de marketing, un plan financiero y una propuesta gastronómica adaptada a los distintos espacios del teatro, con menús de temporada y diferentes modalidades de catering para promotores externos y actividades internas.
En cuanto a la solvencia, el TNC exigirá que las empresas acrediten una facturación mínima de 1,37 millones de euros en su mejor ejercicio entre 2023 y 2025, además de experiencia en contratos de restauración de características similares por importe anual superior a 400.000 euros, preferentemente en equipamientos culturales, museísticos o espacios de gran afluencia de público. El pliego también contempla la subrogación del personal que actualmente presta el servicio, de acuerdo con el convenio colectivo aplicable.
Con esta nueva licitación, el Teatre Nacional de Catalunya busca consolidar un modelo de restauración que vaya más allá del servicio al espectador y se integre en la actividad cultural del equipamiento, reforzando tanto la experiencia del público como la oferta de catering asociada a los numerosos eventos que alberga cada temporada.