Del 5 al 7 de septiembre, el Circuit de Barcelona-Catalunya no solo será el escenario de la velocidad y la adrenalina del Monster Energy Gran Premio de Catalunya, sino también de una de las propuestas gastronómicas más exclusivas del calendario MotoGP.
En la zona de hospitalidad oficial MotoGP VIP Village, los asistentes vivirán un recorrido culinario sin precedentes gracias a Vilaplana Catering, que desplegará un menú con cerca de cien platos diferentes elaborados por chefs con Estrella Michelin y maestros de la alta pastelería.
La gran novedad será la presencia del chef Hugo Muñoz (1 Estrella Michelin en Ugo Chan), que fusionará lo mejor de Japón y España con dos de sus icónicas creaciones: tomate y bottarga de atún rojo y gyoza de callos a la madrileña y garbanzos fritos.
Junto a él estarán Benito Gómez (2 Estrellas Michelin en Bardal), con un salpicón de gambas y maíz picante y una presa ibérica a la pimienta verde; Samuel Naveira (1 Estrella Michelin en Muna), que ofrecerá un sorprendente crepe de tartar de lubina con salsa grenoblesa y mayonesa de codium y un delicado ravioli “in brodo”.
El broche dulce lo pondrán el maestro chocolatero Oriol Balaguer, con su célebre Panettone, y las creaciones de Rocambolesc, con polos diseñados en exclusiva para MotoGP™ y sus reconocidas chocolatinas.
Una experiencia gastronómica integral
Más allá de las propuestas de autor, Vilaplana Catering completará el menú con elaboraciones propias de gran nivel, como la cocotte de huevo con setas y habas y muselina de caviar de trucha, el nigiri de lomo de anchoa de Santoña, el filet mignon de ibérico de bellota en adobo de hierbas mediterráneas o el rodaballo en salsa ligera de cava y azafrán. Para el postre, opciones como el tarrito de ricotta y frutas exóticas, el blanc-manger de frutos rojos o la tarta de almendra y toblerone.
Con un equipo de más de 200 profesionales, la experiencia se extiende desde los desayunos exclusivos de primera hora hasta el final de las carreras, con una atención continua que convierte la gastronomía en parte esencial del espectáculo.
El detalle que marca la diferencia
La propuesta gastronómica no se limita al paladar: también se cuida la estética. Vajillas en forma de neumático de competición y cascos utilizados como recipientes refuerzan la fusión entre motor y cocina de vanguardia.
“Tener disponible en un mismo espacio los platos de Hugo Muñoz, Benito Gómez y Samuel Naviera, junto a Oriol Balaguer y Jordi Roca, es algo que solo sucede este
fin de semana. En el VIP Village se podrán degustar platos de restaurantes por los que muchos esperan meses para reservar. Para nosotros, además, es imprescindible sorprender al público asistente y el producto catalán estará muy presente para acompañar el espectáculo motero”, explica Fran Benítez, responsable de Vilaplana.
Con esta propuesta, el MotoGP VIP Village se consolida como un escaparate gastronómico internacional, donde la pasión por la velocidad se marida con lo mejor de la alta cocina.