La industria hotelera española cerrará el año con un balance positivo en sus principales indicadores, según refleja el análisis interno de previsión elaborado por la Alianza Hotelera. El informe se basa en el cruce de datos propios con fuentes sectoriales contrastadas y anticipa una mejora de la ocupación media, un ADR país que alcanzará los 170 euros y un RevPAR un 6% superior al registrado en 2024.
Fernando Gallardo, secretario general de la Alianza Hotelera, subraya que estas cifras confirman la buena evolución del sector, aunque advierte de la existencia de importantes diferencias entre territorios. A su juicio, el comportamiento global es favorable, pero cada destino responde a dinámicas propias, por lo que resulta imprescindible analizar los datos en profundidad y evitar interpretaciones simplistas del mercado.
Siguiendo el análisis elaborado por la entidad, que a día de hoy agrupa a 16 cadenas y ocupa la quinta posición en el ranking turístico nacional, en términos de ocupación, la media nacional se situará en el 76,7%, lo que supone medio punto más que en el ejercicio anterior. Entre los destinos con mejores registros destacan Fuerteventura, con una ocupación del 86,2%, Málaga, con un 83,8%, y Alicante, con un 83,2%, aunque este último muestra un ligero descenso interanual del 0,6%. También sobresalen Valencia, con un 81,3%, y el conjunto de Canarias, que alcanzará el 81,8%, ambas por encima de la media nacional.
La Alianza Hotelera adelanta previsiones de cierre 2025 del sector hotelero
Para Javier Tausía, presidente de la Alianza Hotelera, el dato de ocupación refleja un mercado sólido, aunque en fase de cierta estabilización. “Venimos de varios ejercicios de crecimiento muy intenso. En 2025 vemos una ocupación que se consolida en niveles altos, pero con señales claras de madurez en algunos destinos”, apunta.
Cabe destacar que el ADR medio nacional alcanzará los 170 euros a cierre de 2025, con una notable dispersión entre destinos. Marbella liderará el ranking con un precio medio diario de 381,97 euros, un 11,5% más que en 2024. Le siguen Baleares, con 228,43 euros y un incremento del 9%, y Barcelona, con 193,52 euros, aunque en este caso se registra una leve caída del 0,6%. Los mayores aumentos del ADR se concentrarán en Zaragoza, con un crecimiento del 10%, Mallorca, con un 9,2%, y Granada, con un 7,3%. Gallardo destaca que la evolución del precio no es uniforme ni automática y responde, además de a la demanda, a una mejor gestión del producto, a la segmentación y a la capacidad de cada destino para generar valor añadido.
Por otro lado, el RevPAR medio en España cerrará 2025 en 130,29 euros, seis puntos por encima del año anterior. Los incrementos más relevantes se observarán en Zaragoza, con un 13,4%, Marbella, con un 12,4%, Benidorm y Tenerife, ambos con un 10,1%, y Granada, con un 9,8%. En contraste, se prevén descensos en Valencia, con una caída del 5,2%, Córdoba, con un 2,3%, y Barcelona, con un 0,9%. Según Tausía, el RevPAR es el indicador que mejor sintetiza la realidad del negocio hotelero. Allí donde se produce una caída, resulta necesario analizar si el origen está en el precio, en la ocupación o en la propia propuesta de valor, con el fin de introducir los ajustes estratégicos necesarios.
Un 2025 de crecimiento desigual
La Alianza Hotelera también proyecta previsiones para Lisboa y Oporto, dos plazas clave del mercado ibérico. Lisboa cerrará el año con una ocupación del 75,8%, un punto más que en 2024, mientras que Oporto alcanzará el 71,3%, con un descenso de un punto porcentual. El ADR se situará en 180,90 euros en Lisboa y en 137,70 euros en Oporto, con incrementos del 0,2% y del 2,7%, respectivamente.
En cuanto al RevPAR, el informe apunta que Lisboa alcanzará los 137,21 euros, con una subida del 1,2%, y Oporto los 98,12 euros, un 1,8% más que el año anterior. En conjunto, las previsiones dibujan un 2025 positivo para la hotelería, caracterizado por el crecimiento de los principales indicadores y por una mayor diferenciación entre destinos, lo que refuerza la importancia de la planificación y de una gestión estratégica en un entorno de mercado cada vez más exigente.