Las marcas se cuestionan su relación con el desperdicio

viernes 31 de octubre del 2025 | 07:10

En un momento en el que el desperdicio alimentario se ha convertido en una preocupación social, las marcas de restauración han decidido mirarse al espejo. Marcas de Restauración y Too Good To Go reunieron en la Oficina del Parlamento Europeo en España a representantes del sector, administraciones públicas y organizaciones comprometidas con la sostenibilidad, en una jornada destinada a analizar el papel de la restauración de marca tras la entrada en vigor de la Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario.

El encuentro sirvió para compartir experiencias, poner en valor buenas prácticas y debatir sobre los retos pendientes de un sector clave en la lucha contra el desperdicio. La jornada fue inaugurada por Ana Rodríguez Castaño, secretaria general de Recursos Agrarios y Seguridad Alimentaria del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, quien subrayó la importancia de la nueva norma y su impacto positivo tanto para empresas como para consumidores.

“La ley es una realidad económica, pero también ética”, afirmó Rodríguez Castaño. “Antes mucha gente sentía reparo al pedir la comida que había sobrado en un restaurante; con esta ley esperamos que en vez de vergüenza se sienta orgullo. Con esta ley ganamos todos”.

Percepción y realidad: una brecha por cerrar

Durante el encuentro se presentaron los resultados del estudio “El compromiso del sector de la restauración frente al desperdicio alimentario: una mirada desde el consumidor”, elaborado por Too Good To Go. Los datos revelan una brecha significativa entre la percepción ciudadana y la realidad del desperdicio.

Aunque siete de cada diez consumidores consideran el despilfarro de alimentos un problema muy preocupante, el 72% señala a los restaurantes como uno de los principales responsables, por detrás de los supermercados (76%). Sin embargo, según Eurostat, el mayor volumen de desperdicio procede de los hogares, seguidos de la producción primaria y la industria alimentaria. “El sector está haciendo un gran esfuerzo por reducir el desperdicio, pero ese trabajo no siempre llega al consumidor”, destacó el informe.

Visibilizar los esfuerzos, una asignatura pendiente

El estudio también revela que uno de cada tres encuestados cree que los restaurantes no están aplicando medidas contra el desperdicio, y más de la mitad (56%) opina que el sector no comunica suficientemente sus acciones. Una falta de visibilidad que contrasta con el interés del público: el 85% de los consumidores asegura que el compromiso de un restaurante frente al desperdicio influye en su decisión de acudir a él.

Entre las medidas más valoradas figuran la posibilidad de llevarse la comida sobrante (79%) y la colaboración con plataformas como Too Good To Go (78%), seguidas de la donación de excedentes (66%) y la formación del personal (37%).

Para Adriana Bonezzi, directora general de Marcas de Restauración, el reto pasa por comunicar mejor el compromiso real de las empresas. “El sector lleva años avanzando con medidas concretas para reducir el desperdicio: optimizando procesos, colaborando con entidades sociales y utilizando tecnología. Dar visibilidad a las buenas prácticas es fundamental para que los consumidores perciban ese esfuerzo”, señaló.

Por su parte, Marie Lindström, directora general de Too Good To Go España, subrayó la necesidad de “liderar con el ejemplo” y poner en valor los avances:

“El sector de la restauración ha demostrado ser uno de los más comprometidos. Visibilizar sus esfuerzos refuerza la confianza del consumidor y el compromiso del conjunto del sector”.

La restauración en acción: innovación, formación y colaboración

A lo largo de la jornada se desarrollaron mesas redondas centradas en la adaptación al nuevo marco legal y en las alianzas público-privadas. En la primera de ellas, moderada por Javier Herrero, secretario general institucional de Marcas de Restauración, representantes de SSP, Santagloria y KFC coincidieron en que las empresas llevan tiempo trabajando de forma proactiva contra el desperdicio, no solo por exigencia legal, sino por convicción.

La prevención en origen, la formación de equipos, la colaboración con entidades sociales y el uso de tecnología fueron identificadas como claves para una gestión más eficiente y sostenible.

En una conversación posterior, Ana Torroba, directora de ASG y Comunicación Corporativa de ALSEA (Vips, Ginos, Domino’s), explicó cómo el grupo ha logrado salvar más de 350.000 packs de comida a través de su alianza con Too Good To Go.”

El cierre del encuentro corrió a cargo de Juan Diego Farah, vicepresidente de Operaciones de Too Good To Go para el sur de Europa, quien hizo un llamamiento a la acción conjunta:

“Reducir el desperdicio de alimentos es un reto común. Solo con la colaboración de empresas, administraciones públicas y consumidores podremos avanzar hacia un modelo más sostenible”.

Con la nueva ley ya en vigor y una sociedad cada vez más consciente, las marcas de restauración afrontan un nuevo desafío: transformar su compromiso en cultura, y su cultura, en ejemplo. Porque en la lucha contra el desperdicio, como recordó una de las ponentes, “no se trata solo de salvar comida, sino de repensar la forma en que consumimos”.

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