El panorama de la restauración europea vive una transformación profunda. Tras la disrupción provocada por la pandemia y el auge del teletrabajo, la vuelta gradual a la presencialidad laboral está sirviendo de soporte para mantener el pulso del consumo fuera del hogar. Así lo reflejan los datos compartidos en el European Foodservice Summit 2025, celebrado en Ámsterdam, y en los últimos análisis de AECOC y Circana sobre el comportamiento del foodservice en España y Europa.
Según las conclusiones expuestas por el analista Jochen Pinsker, el gasto en restauración en Europa alcanzó un máximo histórico, con un incremento del 10 % entre junio de 2019 y junio de 2025, aunque las visitas siguen un 10 % por debajo de los niveles prepandemia. La ecuación es clara: los europeos salen menos, pero gastan más.
En paralelo, el foodservice —que engloba el consumo en establecimientos, la comida para llevar y el reparto a domicilio— se consolida como uno de los pilares del gasto alimentario. En España, ya concentra uno de cada tres euros destinados a alimentación y bebidas, según AECOC, confirmando la fortaleza del canal y su capacidad de adaptación a un consumidor más selectivo y consciente.
Menos teletrabajo, más tráfico en hostelería
El retroceso del teletrabajo está jugando un papel determinante. Con una tasa del 35 %, la más baja entre los principales países europeos, España mantiene una afluencia estable en oficinas y zonas de restauración corporativa, lo que ha permitido sostener las visitas a bares y restaurantes en entornos urbanos.
España y Alemania apuntan a un crecimiento positivo en 2025
Mientras mercados como el Reino Unido (-21 %) o Francia (-9 %) todavía no logran recuperar la frecuencia de consumo, España y Alemania apuntan a un crecimiento positivo en 2025, según los datos del European Foodservice Summit. “Fuimos uno de los países que más rápido recuperó los niveles prepandemia, y seguimos siendo uno de los mercados más dinámicos del mundo”, destaca David Domínguez, director de foodservice España en Circana.
En términos de gasto, el impulso es evidente. El sector español alcanzó en 2024 los 126.030 millones de euros, un 4 % más que en 2023 y un 15,3 % más que en 2022, según AECOC. El incremento del gasto medio por ocasión, junto con la estabilidad en el número de visitas, muestra que los consumidores siguen apostando por comer fuera, aunque con una planificación más racional.
Comidas en solitario y búsqueda de valor
Los nuevos patrones de consumo también están redefiniendo el comportamiento del comensal. En toda Europa, las comidas en solitario representan ya el 15,6 % de las visitas a restaurantes con servicio completo, frente al 9,4 % de 2016. Este cambio responde a estilos de vida urbanos, horarios laborales desacompasados y la normalización de las pausas individuales en el entorno de oficina.
Al mismo tiempo, el consumidor busca experiencias ajustadas al bolsillo: un tercio de las salidas a comer (33,7%) incluye hoy una promoción o menú combinado, frente al 29,9 % en 2022. Este fenómeno, que combina ahorro y conveniencia, se consolida como herramienta esencial para fidelizar y atraer tráfico en un contexto inflacionario.
El delivery se estabiliza, pero sigue siendo estructural
El servicio a domicilio mantiene su peso dentro del ecosistema. Representa ya el 3,7 % de las visitas totales, una cifra que cuadruplica la de 2016. Aunque su crecimiento se ha moderado tras el boom pandémico, sigue sustituyendo en dos de cada tres ocasiones a la comida casera.
Los expertos coinciden en que el reto ya no es expandir el delivery, sino integrarlo de forma rentable y complementaria al consumo en sala. La clave pasa por revalorizar la experiencia física: ofrecer una propuesta gastronómica diferencial, una atención más personalizada y entornos que inviten a quedarse.
Digitalización, eficiencia y sostenibilidad: las nuevas palancas del Horeca
En la jornada “Visiones que impulsan el Horeca del futuro” de AECOC, la digitalización se situó como uno de los motores del cambio. “La venta híbrida será el modelo dominante en el entorno B2B”, explicó Antonina Degler, responsable de desarrollo Horeca de AECOC, destacando cómo la tecnología permite optimizar pedidos, reducir tiempo administrativo y mejorar el acceso a datos del punto de venta.
A su vez, la distribución urbana y la sostenibilidad se consolidan como frentes críticos. Según José Carlos Espeso, gerente de Movilidad y Distribución Urbana de AECOC, la última milla representa el 53 % de los costes de envío, y el canal Horeca concentra buena parte del tráfico en grandes ciudades. Aunque la transición hacia flotas eléctricas avanza lentamente, las soluciones de planificación inteligente de rutas y colaboraciones público-privadas, como las implementadas en Madrid, están marcando el camino hacia un modelo más eficiente y menos contaminante.