Entre viñedos y literatura: La historia de Isabel Galindo y Las Moradas de San Martín

Entre viñedos y literatura: La historia de Isabel Galindo y Las Moradas de San Martín

viernes 05 de julio del 2024 | 13:43
B2C

Andrés Sánchez Magro

Isabel Galindo, pionera de la viticultura española, nació en los madriles en el año 1972. Esta destacada enóloga e ingeniera agrónoma con un Máster en viticultura, enología y comercialización por la Universidad Politécnica de Madrid, comenzó su carrera en la Ribera del Duero, trabajando con prestigiosas bodegas como Hacienda de Monasterio y Dominio de Pingus. Luego se trasladó a Chile donde amplió su experiencia justo antes de asentarse en su querida San Martín de Valdeiglesias. Desde el 2005, Isabel ha trabajado en exclusividad con Las Moradas de San Martín, una bodega que previamente había asesorado durante tres años.

Isabel recuerda con cariño sus primeras experiencias con el vino en las reuniones familiares, en especial la casa de su abuela, donde cada detalle era cuidado con esmero, incluyendo la elección del ejemplar que se seleccionaba para cada ocasión. No tiene un referente específico, y se enfoca en la superación personal y sobre todo en entender en profundidad el lenguaje de los viñedos como es el suelo y las características de los vinos que producen: una perfeccionista nata.

Para Galindo no existe un hito profesional singular que destaque. Su carrera ha ido evolucionando y de manera constante a medida de la experiencia. Lo que más satisfacción le produce es el reconocimiento del consumidor, amigos y familiares, aunque reconoce que es imposible llegar a complacer a todo el mundo. Valora mucho la autenticidad del vino, prefiere aquellos “Vinos sinceros”, y para nada le gustan los “vinos comerciales perfectos”, pues carecen de personalidad y no son sinceros en su origen y variedad. Aboga por una mayor cultura del vino en España, que va cada vez más en aumento. Un momento que marcó su vida fue al sorprenderle Peter Sisseck con un vino blanco de Borgoña, cambiando su perspectiva sobre este estos ejemplares , lo que le llevó a experimentar con la variedad de Albillo Real.

Galindo afirma que los vinos de Madrid no tienen nada que envidiar a otras regiones

La bodega Las Moradas de San Martín se sitúa en la Sierra de Gredos, en el valle de San Martín de Valdeiglesias. La bodega ha crecido de manera significativa desde que llegó Isabel al mando, pues ha duplicado la productividad, siempre con el carácter humilde ya que destaca la importancia de reconocer el arduo trabajo detrás de la producción vinícola, desde el cultivo hasta la botella final. Isabel apuesta por recuperar las variedades autóctonas de la zona, especialmente la garnacha y la albillo real. Esfuerzos que han costado años de investigación y pruebas de terreros y condiciones climáticas.

La Sierra de Gredos ofrece un terreno único, ideales para la garnacha, condiciones que producen uvas de alta calidad con acidez notable, al que esta minuciosa elaboradora ha sabido sacar partido. Galindo afirma que los vinos de Madrid no tienen nada que envidiar a otras regiones vinícola más conocidas.

Este oasis de alegría vitícola que capitanea Isabel ha ganado incluso un reconocimiento internacional con vinos como “Las Luces”, que reflejan autenticidad y desde el 2002 de manera ecológica. Las prácticas sostenibles benefician a todos, reflexiona. Sus etiquetas de los vinos rinden un homenaje a la rica tradición literaria española, algunos escritores del Siglo de Oro y relatos escritos por autores contemporáneos. De Santa Teresa a Lorenzo Silva.

Y después de todo, en un sector predominantemente masculino, Isabel Galindo destaca por su carácter decisivo y su pasión por el vino. Su avasalladora presencia en la bodega demuestra que su dedicación y respeto por el terruño pueden llegar a producir vinos excepcionales que compiten a nivel internacional. Detrás de un gran vino Madrileño, hay una gran mujer, Isabel Galindo, dama de Las Moradas.

Noticias Relacionadas