Tío Pepe estrena una nueva imagen más contemporánea con la que busca conectar con el consumidor actual desde una propuesta más moderna, sin perder su esencia histórica.
La renovada identidad visual apuesta por una reinterpretación de sus códigos más icónicos. La botella incorpora elementos reconocibles como el sombrero, la guitarra o la chaquetilla, símbolos ligados al imaginario de España y Andalucía que siguen siendo parte central del universo de la marca.
Además del rediseño, Tío Pepe impulsa una nueva plataforma creativa centrada en la espontaneidad, la celebración y el disfrute cotidiano. La marca pone el foco en un consumidor que busca experiencias emocionales y momentos de conexión en un contexto marcado por la incertidumbre.
“La nueva imagen de Tío Pepe reinterpreta lo clásico desde una mirada contemporánea, poniendo en valor la espontaneidad, la celebración y el disfrute como parte esencial del estilo de vida”, señala Marcos de la Torre, Global Chief Marketing Officer de González Byass.