La vocación de El Horno de Babette por servir el pan de cada día a la hostelería

Proveedores 27/11/2025

Quizá deba su fama a un roscón que triunfa cada Navidad, pero lo que de verdad mueve a Beatriz Echevarría es hacer pan. Lo que hace quince años empezó como una escuela de panadería en la cocina de su casa, hoy El Horno de Babette es toda una institución en Madrid con seis tiendas y dos obradores propios. En 2022, tras inaugurar tres locales de golpe, decidió servir como proveedor a la hostelería para aprovechar su mayor capacidad productiva y diversificar negocio.

En apenas dos años, el pan de El Horno de Babette está en algunos de los mejores restaurantes de la capital, además de en tiendas gourmets, cafeterías y hoteles. «El canal B2B ha pasado a ser de máxima importancia en nuestra panadería. Tenemos más de 40 clientes que van desde pequeñas cafeterías hasta comedores de empresa», destaca Echevarría en relación a una línea de actividad que se ha vuelto fundamental.

El objetivo inicial era crear lazos con un número reducido de restaurantes y tiendas gourmet, pero el proyecto panadero ha encontrado una vocación para seguir creciendo. «La relación es muy personal, podemos dar servicio, asesorar, desarrollar producto», relata la alma máter del proyecto. «Es estimulante y gratificante ver nuestro pan en las cartas de nuestros clientes».

Miga a medida

La clave de su buena acogida entre los profesionales radica en un gran producto y un servicio personal y profesional. «Nuestra función es darles soluciones, y lograr que el pan acompañe en calidad al resto de su carta. Y que no les sea un quebradero de cabeza, que sea fácil, y resolver problemas cuando surgen con la mayor eficacia posible. Además asesoramos sobre presentación y trato de producto, y reducción de merma».

Sirven pan a más de 40 clientes de hostelería

Claramente, El Horno de Babette se ha visto beneficiado por el momento tan dulce que vive el pan, incluso en una restauración que no siempre le ha dado a la miga el reconocimiento que se merece. La masa madre gana adeptos entre los comensales y eso beneficia a la panadería artesanal de calidad. «Nosotros no vamos a puerta fría, los clientes vienen y es porque cada vez se le da más valor al pan. Es cierto que aún quedan muchos sitios que no pueden servir un pan de máxima calidad, porque a veces la misma logística no les encaja», remarca Echevarría al respecto.

Recientemente El Horno de Babette acaba de inaugurar un nuevo obrador en Las Tablas, con el que libera capacidad para estructurar mejor su producción. «Este obrador es abierto, con muchísima luz natural, y en contacto directo con el barrio, tanto la tienda con su gran ventanal que continúa hacia el obrador. Es una sensación especial. Incrementar el espacio y pudiendo diseñarlo a nuestro gusto y de acuerdo a nuestra experiencia, nos permite producir más sin bajar la calidad».

Nueva temporada de su aclamado roscón

Con todas sus instalaciones a pleno rendimiento, El horno de Babette prepara ya la Navidad con su producto más apreciado: el Roscón de Reyes, una pieza icónica que conquista cada año por su sabor profundo a roscón de siempre, su miga exquisita y su elaboración lenta y cuidada.

El roscón de Babette se amasa lentamente y cuando alcanza el desarrollo deseado, se le incorpora la mantequilla y una generosa cantidad de ralladura de cítricos, además de un toque de agua de azahar Luca de Tena. Esta masa se deja reposar para que siga desarrollando sabores y completado el proceso, se enmolda con delicadeza. “Uno de los puntos más originales de este roscón es precisamente el molde que lo recoge, permitiendo un desarrollo de miga superior que es un placer en boca, para disfrutar en silencio, con los ojos cerrados”, explica Bea Echeverría. Babette busca que su clientela pueda apreciar el auténtico sabor a roscón sin interferencias. Por eso solo usan naranja confitada en esta casa, con un sistema de confitado en frío que permite que mantenga aroma y frescura.

La presentación importa, y por eso El horno de Babette vuelve a confiar este año en el ilustrador Carlos Buendía, que repite diseño tras el éxito de la temporada pasada. Su caja transporta a un universo cálido y navideño, con guiños al trigo, la harina, las manos que amasan y la magia de compartir. Una experiencia redonda y artesanal que asegura la mejor experiencia del obrador a la mesa. 

Como toque final, este año el encargo de la sorpresa del roscón de Babette ha recaído en la casa Mibako, alfarería vallisoletana de Miguel Ángel Tejero, famosa por sus piezas de belenes. Un detalle delicado, artesanal, que pone en valor el trabajo hecho a mano y convierte el roscón en un regalo especial, ideal para compartir con los seres queridos. El roscón estará disponible desde el 21 de noviembre y hasta después de Reyes en todas las tiendas de El horno de Babette y en su nueva ubicación de Las Tablas

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