Espirituosos

La hostelería redefine su relación con unas bebidas espirituosas que generan el mayor valor en ventas

lunes 8 de junio del 2026 | 05:06

Tomar copas sigue siendo una de las actividades de ocio que más tiempo libre ocupa entre los españoles. Pero, en plena la transformación de los hábitos de consumo está redefiniendo el mercado de las bebidas espirituosas en España y, con él, el papel que desempeña la hostelería. Aunque el sector cerró 2025 con una caída del 3,8% en la comercialización, hasta los 173 millones de litros, los datos reflejan un fenómeno que va más allá del volumen: el consumidor sigue apostando por la experiencia social, la calidad y el consumo fuera del hogar.

Según el Informe Socioeconómico 2025 de Espirituosos España, siete de cada diez consumiciones de bebidas espirituosas se realizan en establecimientos hosteleros, lo que confirma la estrecha relación entre esta categoría y el canal Horeca. Además, la hostelería concentra el 75,3% del valor total de las ventas, evidenciando que el consumo extradoméstico continúa siendo el principal generador de riqueza para la cadena de valor.

Prueba de esto último es que los destilados son las bebidas con alcohol que aportan mayor rentabilidad a la hostelería, debido al mayor valor agregado de las bebidas espirituosas que el de otras bebidas alcohólicas. De hecho, un 30,5 % de los ingresos de los locales de ocio derivan de las bebidas espirituosas. Los bares, cafeterías y restaurantes son los segmentos de la hostelería donde se recogen los mayores volúmenes de venta de bebidas espirituosas gracias a los nuevos hábitos diurnos de consumo.

La evolución de los hábitos de ocio está favoreciendo especialmente a bares, cafeterías y restaurantes. El 70 %
de los consumidores afirma salir a bares y restaurantes con la misma frecuencia o más que en el año anterior. Ahora bien, frente al tradicional protagonismo de la noche, se consolida una tendencia hacia el consumo diurno. El aperitivo, el brunch y el afterwork ganan terreno como nuevas ocasiones de encuentro, impulsando la actividad de los establecimientos durante franjas horarias cada vez más amplias.

En lo que respecta al perfil sociodemográfico de los consumidores de bebidas espirituosas las personas mayores de 50 años son quienes realizan la mayoría del consumo de bebidas espirituosas, al concentrar cerca del 80 % del
volumen total.

Los datos apuntan a que el 52% de los consumidores ha reducido sus actividades de ocio nocturno, trasladándolas a momentos diurnos. De hecho, el 74% participa en el aperitivo durante los fines de semana y un 57% opta por salir de copas o cañas por la tarde. Esta transformación está favoreciendo el crecimiento de categorías asociadas a estos momentos de consumo y abre nuevas oportunidades para los operadores hosteleros.

La búsqueda de experiencias también está modificando la forma de consumir. El cliente actual prioriza la calidad frente a la cantidad. Un 46% de los españoles afirma preferir dos consumiciones premium antes que varias opciones de gama media. Esta tendencia hacia la premiumización está generando nuevas oportunidades de rentabilidad para bares, restaurantes y hoteles, que encuentran en las bebidas espirituosas una de las categorías con mayor valor añadido por litro vendido.

La mixología y la innovación en formatos se convierten así en herramientas estratégicas

En paralelo, la Generación Z está contribuyendo a revitalizar la cultura del cóctel. Aunque consume alcohol con menor frecuencia que generaciones anteriores, demanda propuestas más elaboradas, experiencias diferenciadas y un mayor conocimiento del producto. La mixología y la innovación en formatos se convierten así en herramientas estratégicas para atraer a un consumidor más exigente y mejor informado.

La hostelería también se beneficia del buen momento que atraviesa el turismo español. En 2025 España recibió cerca de 97 millones de turistas internacionales y registró un gasto turístico récord. El consumo de bebidas espirituosas mantiene una fuerte vinculación con esta actividad, especialmente en destinos donde la gastronomía y el ocio forman parte esencial de la experiencia del visitante.

Pese a la moderación del consumo y a la presión derivada de la inflación y del incremento de costes, el informe apunta que el canal hostelero sigue siendo uno de los grandes activos del sector. El gasto medio anual per cápita fuera del hogar alcanza los 52 euros, frente a apenas 9 euros en el consumo doméstico, lo que pone de relieve la capacidad de la hostelería para generar valor económico, empleo y actividad.

En este contexto, el futuro parece orientarse hacia un modelo donde el éxito no dependerá tanto del volumen consumido como de la capacidad de ofrecer experiencias de calidad. Para la hostelería, esto supone una oportunidad para reforzar su papel como espacio de socialización, prescripción y creación de tendencias, en un mercado donde el consumidor bebe menos veces, pero busca disfrutar más de cada ocasión.

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