El agua ha dejado de ser un elemento secundario en la mesa de la alta restauración. En un contexto en el que el consumidor presta cada vez más atención al origen, al producto y a la experiencia, las marcas de agua mineral buscan ocupar un espacio propio dentro de la propuesta gastronómica. En este escenario, evian está utilizando la alta cocina como uno de los principales territorios para reforzar su posicionamiento en España, un mercado en el que asegura haber multiplicado por 2,5 su presencia en hostelería durante los dos últimos años.
La compañía está actualmente presente en cerca de 600 establecimientos de hostelería en España, según explica la propia marca, aunque pone el foco no tanto en el volumen como en el perfil de los locales. Restaurantes con estrella Michelin, hoteles de lujo, beach clubs y espacios gastronómicos de referencia forman parte de una red que pretende asociar evian con una determinada manera de entender la experiencia en sala.
Entre los ejemplos figura EMi, el restaurante madrileño de Rubén Hernández Mosquero, donde evian actúa como agua exclusiva tanto en su versión sin gas como con gas. El proyecto del chef extremeño recibió su primera estrella Michelin apenas cuatro meses después de su apertura, según recoge Turismo de Madrid y la Guía Michelin.
Tras multiplicar su presencia en la hostelería española, la marca quiere reforzar el vínculo con la gastronomía contemporánea
La elección de Hernández Mosquero no es casual. El cocinero, formado en restaurantes como Noma, Geranium, Azurmendi, Minibar by José Andrés y Atomix, representa para la marca una nueva generación de chefs españoles con una trayectoria internacional y una propuesta propia. La colaboración comenzó a finales de 2025 y se ha convertido en uno de los ejes de la estrategia de evian en España.
De acompañamiento a parte de la experiencia
La compañía quiere que el agua gane protagonismo en un territorio tradicionalmente dominado por el vino. Su argumento parte de las características de evian, un agua mineral natural procedente de los Alpes franceses que, según la marca, se filtra durante más de 15 años a través de roca glaciar.
Su perfil mineral —con calcio, magnesio y bicarbonatos, bajo contenido en sodio y un pH próximo a la neutralidad— es presentado como un elemento capaz de acompañar la comida sin imponerse sobre ella. La marca sostiene que su equilibrio permite respetar los sabores de los platos, limpiar el paladar entre pases y acompañar los vinos sin interferir en sus aromas y estructura.
Esta concepción convierte al agua en un elemento más del menú degustación. Una idea que evian está intentando trasladar también mediante catas y experiencias específicas sobre el comportamiento sensorial del agua en la mesa.
La apuesta ha quedado reflejada en las celebraciones de su 200 aniversario. La marca conmemoró en Madrid sus dos siglos desde el primer embotellado, en 1826, con una cena a cuatro manos entre Rubén Hernández Mosquero y Juan D’Onofrio, chef de Chispa Bistró. La experiencia incorporó además una cata de evian dirigida por la sumiller Melina Montero para explorar el papel del agua desde una perspectiva gastronómica.
El movimiento encaja con una estrategia internacional en la que la gastronomía ocupa un espacio creciente. Evian mantiene colaboraciones con chefs en distintos mercados y está vinculada a la Guía Michelin en diferentes países, mientras construye una red de cocineros embajadores que actúan como prescriptores de la marca.
600 restaurantes y una red de hostelería premium
En España, el crecimiento de la distribución se apoya en una alianza con Osborne, socio especializado en hostelería premium con el que la marca asegura cubrir la totalidad del territorio nacional.
La estrategia, por tanto, no pasa únicamente por aumentar la distribución, sino por ganar presencia en establecimientos capaces de reforzar su posicionamiento. Entre los espacios citados por la compañía figuran Carpe Diem, en Barcelona; Mambo, en Ibiza; Silencio Beach, en Málaga; y Hotel Bless, en Madrid, además de restaurantes de alta cocina.
La evolución de los últimos años muestra así un cambio de escala. La presencia de evian en la hostelería española se ha multiplicado, pero el siguiente reto consiste en consolidar una asociación más estrecha entre la marca y la gastronomía contemporánea.
Para ello, la compañía estructura su estrategia en cuatro líneas: chefs embajadores, experiencias gastronómicas, cultura del agua en la mesa y construcción de una comunidad de restaurantes de referencia.
El objetivo es que la botella no funcione únicamente como un producto de consumo, sino también como un elemento reconocible dentro de la experiencia que el restaurante ofrece al cliente.
El auge del agua filtrada no frena la apuesta por el origen
Esta estrategia llega, además, en un momento en el que la restauración está incorporando nuevas alternativas al agua mineral embotellada. Las soluciones de agua filtrada en el propio establecimiento han ganado espacio, especialmente por cuestiones relacionadas con la sostenibilidad, mientras el consumidor también muestra un creciente interés por el agua con gas.
Evian interpreta este escenario como una oportunidad para reivindicar la diferencia entre un agua mineral natural y una solución de agua filtrada. Su principal argumento es el origen: una composición mineral natural y estable y un proceso de captación y embotellado en la fuente que, según la compañía, constituyen atributos diferenciadores frente a un agua sometida a procesos de filtración en el propio restaurante.
La marca también está aprovechando el auge del gas para ampliar su territorio en la mesa. Su versión con gas, evian sparkle, busca competir desde un perfil de burbuja fina y menos intenso, concebido para refrescar y limpiar el paladar sin saturarlo.
El movimiento responde a un cambio en los hábitos de consumo dentro de la propia restauración gastronómica. Cada vez es más habitual que el comensal combine agua sin gas y con gas durante una misma comida, especialmente en menús largos. Para evian, disponer de ambas opciones bajo una misma marca permite trasladar esa elección a la mesa manteniendo una identidad común.
España, laboratorio para una marca con 200 años de historia
El momento elegido por evian para reforzar su relato gastronómico en España tampoco es menor. La marca está celebrando en 2026 sus 200 años de historia, una efeméride que está utilizando para actualizar su vínculo con la gastronomía y acercarlo a una generación de cocineros jóvenes.
En este contexto, Rubén Hernández Mosquero funciona como uno de los principales puntos de conexión con la nueva cocina española. Su restaurante EMi, que ya cuenta con una estrella Michelin y un Sol Repsol, representa precisamente el tipo de establecimiento con el que la compañía quiere construir su presencia.
El reto para evian pasa ahora por convertir ese posicionamiento en una presencia cada vez más relevante en la hostelería premium española. Con cerca de 600 establecimientos en cartera, la siguiente etapa no parece centrarse únicamente en sumar puntos de venta, sino en ganar valor en aquellos espacios donde el agua forma parte de una experiencia gastronómica cada vez más sofisticada.
En un mercado con más alternativas —desde aguas filtradas hasta nuevas propuestas de agua con gas—, la compañía apuesta por un argumento clásico: origen, mineralidad y reconocimiento de marca. Pero lo combina con una estrategia más contemporánea, basada en chefs, experiencias y pedagogía alrededor del agua. La aspiración es que, en la alta gastronomía, elegir agua deje de ser una decisión automática para convertirse en una parte más del menú.