La tortilla de patatas quiere conquistar el mundo, y Pol González tiene un plan para conseguirlo. El fundador de Tort, la marca barcelonesa que ha reinventado este clásico de la gastronomía española en clave fast casual, está en plena búsqueda de un socio estratégico que aporte “capital, conocimiento y visión”.
“Estoy buscando a una persona que aporte capital, pero sobre todo, conocimiento y visión, es decir, valor. La marca genera expectación, tenemos buen producto y queremos hacer de la tortilla una categoría y llevarla lo más lejos posible”, explica González en exclusiva a Sivarious.
Con apenas dos años y medio de vida, Tort se ha posicionado como una de las propuestas más prometedoras dentro de la restauración rápida española. Su concepto combina tradición e innovación, con más de ocho variedades de tortilla y un formato pensado tanto para el consumo en local como para el delivery y el take away.
Una ronda de 200.000 euros para impulsar el crecimiento
El emprendedor barcelonés está levantando una ronda de financiación de 200.000 euros destinada a abrir un nuevo punto de venta, montar un foodtruck y estructurar el equipo de expansión. “Por pedir, me gustaría que esa persona estuviese codo con codo trabajando en Tort, que dominase el tema de los números y contase con una red de contactos que ayudase a llevar la marca dos pasos más allá. Le daría entrada con equity, para que sienta parte del proyecto. Quiero hacer cosas muy bonitas con Tort, pero necesito ayuda para ello”, asegura González.
El objetivo es claro: consolidar Tort como una marca global “made in Spain”. “No tenemos ninguna marca global con un concepto fast casual y con un producto nuestro. En Tort lo tenemos claro: actuamos local y pensamos global. Hemos nacido para llevar la tortilla lo más lejos posible y traspasar fronteras”, sostiene su fundador.
Plan para 60 aperturas
Para acelerar su crecimiento, Tort firmó hace un año una alianza estratégica con Tormo Franquicias, consultora especializada en expansión de marcas, con la que prevé abrir más de 60 unidades en los próximos cinco años. El plan contempla tanto restaurantes físicos como unidades autónomas y cocinas dark kitchen, además de un modelo de franquicia diseñado para ser ágil, rentable y de baja inversión inicial.
El formato —locales pequeños, mínima estructura y alta rotación de producto— lo convierte en una opción atractiva para emprendedores del sector. “Tenemos proyecciones de crecer a nivel de franquicias y unidades autónomas también. Queremos expandir fuera de Barcelona y estamos en ello actualmente”, adelanta González.