Nuevas oportunidades de inversión en un Madrid que busca mantener el pulso gastronómico. Casi dos años después de poner en concurso el restaurante y la terraza del edificio Sabatini, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía aspira a renovar por completo su oferta culinaria con la licitación para explotar el servicio de restauración en su otra gran sede: el edificio Nouvel.
Actualmente en manos de Sodexo Live!, la división del gigante francés especializada en la gestión de experiencias en lugares de entretenimiento y eventos en vivo, el restaurante NuBel ocupa un espacio de casi mil metros cuadrados de un espacio vanguardista ubicado bajo la mítica cúpula roja que diseñó el genio francés Jean Nouvel para la ampliación del Museo Reina Sofía. En concreto, la superficie total de explotación es de 874 metros cuadrados útiles de superficie, más 150 m² en zonas de aseos y cocinas y 22,5 metros cuadrados de espacio de oficinas. La terraza en el Patio Nouvel cuenta con una superficie de 150 metros útiles aproximadamente sobre los 2.116 metros construidos.
El canon económico mensual fijo de explotación mínimo se sitúa en los 12.000 euros
Al frente de su oferta gastronómica se encuentra Jose Olmos como chef ejecutivo y Luis Inchaurraga detrás de la coctelería. Según la web, Nubel propone una cocina urbana y joven que defiende la gastronomía tradicional y la actualiza con ingredientes y técnicas nuevas.
Ahora, el Ministerio de Cultura ha lanzado un procedimiento restringido que valora en 17,9 millones de euros este nuevo contrato de concesión. El objetivo es mantener una propuesta gastronómica de calidad dentro de un restaurante en el que convivan diversas ofertas según públicos y momentos del día. «Un espacio vivo en el que interactúen una cocina de prestigio y otras manifestaciones de la cultura, encuentros, diálogos y actividades interdisciplinares que estén en sintonía con la línea de programación del Museo», se destaca en los pliegos.
En coherencia con esta visión, el diseño del espacio y la integración del entorno cobran una especial relevancia. El interiorismo no se concibe únicamente como un elemento funcional, sino como un componente esencial de la experiencia gastronómica, con capacidad para comunicar valores, generar identidad y reforzar el vínculo entre la restauración y la programación cultural del Museo. El espacio deberá, por tanto, facilitar una atmósfera singular, acorde con el rigor estético del museo, en la que se armonicen la funcionalidad operativa y la calidad perceptiva del servicio.
Sin posibilidad de ceder, subarrendar o traspasar parte o la totalidad de los servicios en explotación, deberá ofrecer una propuesta de menús y desayunos para el personal del museo. En general, deberá ser capaz de ofrecer servicio de desayunos, cenas, aperitivos, comidas y meriendas; así como contar con autorización previa de la institución para la organización de eventos. El canon económico mensual fijo de explotación mínimo se sitúa en los 12.000 euros, sin IVA.
Pueden concurrir al concurso las empresas que acrediten un volumen de negocios mínimo de 5,3 millones de euros. El número máximo de candidatos a los que se invitará a presentar oferta será de diez.