Nobu llega a Madrid con un hotel de lujo diseñado alrededor de la gastronomía

Nobu pone la gastronomía en el centro de su desembarco hotelero en Madrid

martes 11 de agosto del 2026 | 17:08

Las grandes cadenas hoteleras llevan tiempo dejando atrás la idea de que el restaurante es simplemente un servicio complementario al alojamiento. En los últimos años, el food & beverage ha ganado peso como herramienta de posicionamiento, captación de cliente local y generación de ingresos adicionales, hasta convertirse en una pieza estratégica del producto hotelero. 

Las cifras que maneja CBRE Hotels Research apuntan precisamente en esta dirección: durante el primer semestre de 2025, los ingresos de F&B por habitación ocupada crecieron un 3,8% en una muestra de 866 hoteles estadounidenses, frente al 3% de crecimiento del ingreso hotelero total. A su vez, el margen departamental de F&B pasó del 28,7% en el primer semestre de 2024 al 29,1% en el mismo periodo de 2025. 

Esta tendencia ayuda a explicar porqué cada vez más grupos hoteleros diseñen sus establecimientos alrededor de una oferta gastronómica capaz de atraer tanto al huésped como al público de la ciudad. Restaurantes de autor, rooftops, bares de cócteles y experiencias culinarias funcionan así como espacios de relación y como destinos en sí mismos. 

La marca que convirtió su restaurante en destino

En ese contexto se enmarca el movimiento de Nobu Hospitality. La compañía no solo se ha marcado en la hoja de ruta llevar a Madrid un restaurante de marca reconocible internacionalmente, sino un ecosistema de F&B integrado en un hotel de 50 habitaciones. 

El próximo mes de septiembre, el mapa gastronómico madrileño sumará una nueva coordenada en el número 26 de la calle Alcalá, en el eje que conecta la plaza de Cibeles con la Puerta del Sol. Según ha anunciado el propio grupo, abrirá sus puertas Nobu Hotel Madrid, una propiedad de 50 habitaciones y suites que llevará a la capital uno de los conceptos gastronómicos más reconocibles del lujo internacional. La compañía define el proyecto como la transformación de un antiguo edificio de oficinas en un hotel con restaurante Nobu de tres niveles, bar en la azotea y lounge con vistas sobre el skyline madrileño. 

Es indiscutible que la llegada a la capital supone algo más que la apertura de una nueva dirección gastronómica. El proyecto coloca en el centro de la propuesta hotelera la experiencia culinaria que ha construido la identidad internacional de Nobu, una marca nacida de la colaboración entre el chef Nobu Matsuhisa, el actor Robert De Niro y el productor Meir Teper. La compañía había anunciado el proyecto madrileño en 2022 como su quinto hotel y restaurante en España, según información de Sivarious. 

Nobu entra en escena en Madrid

El concepto llega a la capital después de haberse labrado un nombre alrededor del mundo gracias al denominado “estilo Nobu”. Se trata de una reinterpretación de la cocina japonesa tradicional con influencias sudamericanas, especialmente peruanas, que ha convertido determinados platos en auténticos clásicos de la marca. La expansión internacional, sin embargo, no parte de una fórmula completamente cerrada. Cada establecimiento adapta parte de su identidad a la ciudad en la que se instala, y Madrid seguirá esa misma lógica. 

Desde Nobu destacan que el menú se construye alrededor de los sabores y platos desarrollados por el chef Nobu Matsuhisa a lo largo de sus años de trabajo en Tokio y de sus viajes por diferentes partes del mundo. La propuesta combina elementos de las cocinas japonesa y sudamericana e incorpora algunos de los platos más reconocibles de la marca, entre ellos el Black Cod Miso, el Yellowtail Jalapeño y el Rock Shrimp Tempura. 

En Madrid, esa identidad internacional convivirá con producto vinculado al territorio español. La propuesta gastronómica incorporará, entre otros ingredientes, lubina canaria y atún mediterráneo, mientras que la selección de vinos pondrá el foco en productores españoles sin renunciar a referencias internacionales consolidadas y a pequeños descubrimientos.

La operación busca así reproducir el lenguaje gastronómico de Nobu sin aislarlo del contexto en el que aterriza. 

La gastronomía como motor del hotel de lujo

El restaurante ocupará tres niveles y contará además con un Sushi Bar de ocho asientos, reforzando una experiencia concebida para ir más allá del comedor principal. El diseño del espacio corre a cargo de GRONDA, el estudio dirigido por Diego Gronda, cuya intervención se plantea alrededor de una interpretación contemporánea de la sensibilidad japonesa, con especial atención a la armonía, los materiales y la luz. La propia Nobu sitúa el diseño como parte esencial de la experiencia del establecimiento.

Pero es importante destacar que el restaurante será solo una de las piezas del food & beverage del establecimiento. El Nobu Hotel Madrid se ha planteado como un conjunto de espacios gastronómicos y sociales capaces de cubrir diferentes momentos del día, desde el café de primera hora hasta la noche de cócteles, pasando por el restaurante de firma y la propuesta de la azotea.

En la planta baja, el antiguo uso del inmueble como banco tendrá continuidad conceptual en el Cocktail Bar 26. Elementos originales del edificio, entre ellos las paredes de la bóveda y las cajas de seguridad, se incorporarán al espacio, que apostará además por un sistema de DJ de vinilo de alta fidelidad y sesiones en directo de miércoles a sábado. La programación musical se convierte así en otro elemento de una experiencia que no se limita a la comida y la bebida.

Eleva su apuesta por el food & beverage

La carta líquida del Cocktail Bar 26 estará articulada alrededor de cócteles de estilo martini, acompañados por una selección de platos concebidos para el consumo informal, entre ellos Nobu Style Gildas y Blue Cheese Croquetas con Toro. Es una fórmula que permite trasladar el lenguaje de la marca desde el restaurante hacia un formato más social y nocturno.

En el séptimo piso, el Rooftop at Nobu introduce otra de las constantes de la nueva hotelería gastronómica: convertir las alturas del edificio en un destino propio. La azotea ofrecerá vistas panorámicas de Madrid y desarrollará una propuesta de comida y bebida marcada por influencias mediterráneas y cócteles de estilo aperitivo, con spritzes y highballs como parte de la oferta.

La cocina de la terraza estará pensada para compartir, con platos como el ceviche de lubina y coco, camarones quisquilla con salsa shiso, tortilla con miso seco y un bikini de salmón con caviar. También aquí la programación musical tendrá protagonismo, con DJs en directo de miércoles a sábado. El Rooftop at Nobu figura actualmente con horario diario de 17.00 a 23.00 horas.

Mientras, la cuarta pieza del recorrido gastronómico será el Lobby Lounge, situado en la planta baja y concebido para funcionar durante todo el día. El espacio ofrecerá café de especialidad, comida ligera, vinos y cócteles, con un programa de café desarrollado junto a tostadores locales. La propuesta gastronómica incluirá almuerzos ligeros y una interpretación de Nobu del clásico sándwich club. El Lobby Lounge abrirá todos los días de 8.00 a 23.00 horas.

Así será Nobu Hotel Madrid

Con estos espacios, el proyecto dibuja una arquitectura de F&B que acompaña el ritmo completo de la propiedad: desayuno y café en el lounge, encuentros informales, restaurante de autor, tarde de cócteles, servicio de rooftop y actividad nocturna.

La propiedad combina esa oferta con 50 habitaciones y suites, instalaciones de fitness y una zona de bienestar. El hotel ocupa un edificio de oficinas transformado y adaptado para convertirse en un establecimiento de cinco estrellas; las obras fueron adjudicadas por Millenium Hospitality Real Estate a SANJOSE Constructora, incluyendo la adaptación bajo certificación LEED.

La ubicación es otro de los activos del proyecto. En el tramo de la calle Alcalá comprendido entre Cibeles y Sol, Nobu se instala en una de las zonas con mayor concentración de actividad turística, comercial, cultural y gastronómica de Madrid. El establecimiento busca aprovechar esa posición para conectar el alojamiento de lujo con el público de la ciudad, una estrategia especialmente relevante para un concepto en el que el restaurante, el bar y los espacios sociales tienen un peso tan destacado.

La apertura madrileña ampliará además la presencia de la compañía en España. La marca ya cuenta con propiedades en Barcelona, Ibiza Bay, Marbella y San Sebastián, por lo que Madrid se incorporará a una red nacional que combina hotelería y restauración bajo una misma identidad.

Una nueva dirección para la gastronomía hotelera madrileña

El movimiento encaja con una Madrid en la que el hotel se ha convertido de forma progresiva en escenario gastronómico para el turista local. El restaurante de hotel ya no necesita esperar al huésped que duerme en la propiedad: puede competir por la mesa del madrileño, por el cóctel después del trabajo, por el desayuno de negocios o por la experiencia de fin de semana. Y las grandes cadenas están utilizando esa capacidad para ampliar el perímetro de su negocio.

Un ejemplo es Four Seasons Hotel Madrid, donde la gastronomía articula varios momentos de la experiencia, desde Dani Brasserie en la azotea hasta Isa Restaurant & Cocktail Bar y El Patio en el lobby. La propuesta incluye además experiencias como la Hora del Vermut y servicio de habitaciones 24 horas, una estructura que convierte al hotel en un destino gastronómico con diferentes puertas de entrada.

También Mandarin Oriental Ritz, Madrid ha construido una identidad gastronómica propia alrededor de distintos espacios: Deessa, Palm Court, El Jardín del Ritz y Pictura, con una propuesta que combina alta gastronomía, cocina mediterránea, afternoon tea y coctelería. En paralelo, Rosewood Villa Magna despliega restaurantes y bares para diferentes momentos del día, desde Las Brasas de Castellana y Tardeo hasta Amós y Flor y Nata.

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