A la espera de que España alcance el récord de ‘los cien millones’, el turismo español afronta una batalla menos visible que la de las cifras de llegadas, pero decisiva para la capacidad del sector de seguir creciendo: el empleo. Mientras los termómetros y los indicadores de demanda vuelven a marcar máximos, el mercado laboral turístico también mantiene el pulso. En julio, el número de afiliados vinculados a las actividades turísticas superó los 3,09 millones, con un crecimiento interanual del 3,7%, según datos de Turespaña.
España recibió en julio 12,4 millones de pasajeros procedentes de aeropuertos internacionales, un 5,8% más que en el mismo mes de 2025, según las cifras que maneja el organismo público. De forma paralela, el empleo turístico cerró el mes con 3.093.702 afiliados a la Seguridad Social, después de sumar 110.712 personas en términos absolutos a lo largo de julio.
El incremento supone un 3,7% más de afiliados que en julio del año anterior y sitúa al turismo por encima del ritmo de crecimiento del conjunto del mercado laboral español. En este mes, el total de afiliados en España aumentó un 2,8% interanual, mientras que el empleo turístico representó el 13,9% del conjunto de afiliados a la Seguridad Social.
La fotografía de julio sirve para poner de manifiesto el peso del turismo como uno de los grandes motores del mercado laboral español, especialmente en un momento en el que la actividad turística mantiene una elevada intensidad durante la temporada alta. El crecimiento de la afiliación se concentra principalmente en la hostelería, aunque la evolución de las distintas ramas presenta diferencias.
La hostelería suma más de 70.000 afiliados en julio
Cabe destacar que la variación de los afiliados fue positiva en la hostelería, que incorporó 70.409 cotizantes durante el periodo analizado. De ellos, 21.246 correspondieron a los servicios de alojamiento y 49.163 a los servicios de comidas y bebidas.
Es innegable que el comportamiento de estas dos ramas refleja el diferente peso que mantienen dentro del mercado laboral turístico. Restaurantes, bares y otros servicios de comidas y bebidas concentran buena parte del incremento registrado durante el mes, mientras que los servicios de alojamiento también mantienen una evolución positiva en plena temporada turística.
La otra gran referencia del empleo turístico, las agencias de viajes, registró una variación negativa, con un descenso de 1.587 trabajadores. Sin embargo, Turespaña introduce una precisión relevante a la hora de interpretar este dato: la caída no refleja una disminución real del empleo en esta actividad, sino que está condicionada por las modificaciones realizadas en los CNAE.
Los cambios en la clasificación estadística han provocado que determinadas actividades que anteriormente figuraban bajo el epígrafe de ‘agencias de viaje’ hayan pasado a clasificarse en otras categorías. Por ello, la evolución de esta rama debe analizarse teniendo en cuenta el efecto estadístico derivado de la reclasificación.
Los asalariados crecen un 4,1% en julio
El empleo asalariado continúa siendo la principal vía de acceso al mercado laboral turístico. Los trabajadores por cuenta ajena representan el 85% del total de afiliados del sector y en julio aumentaron un 4,1% respecto al mismo mes del año anterior.
Por ramas de actividad, el empleo asalariado descendió un 1,5% en agencias de viajes y operadores turísticos, una evolución también condicionada por los cambios introducidos en los CNAE. En hostelería, por el contrario, el número de asalariados aumentó un 4%. Dentro de la hostelería, los servicios de alojamiento registraron un crecimiento del empleo asalariado del 3,6%, mientras que los servicios de comidas y bebidas alcanzaron un incremento del 4,1%. Esta evolución permite confirmar que el crecimiento del empleo turístico continúa apoyándose fundamentalmente en el trabajo asalariado y, dentro de este, en las actividades directamente vinculadas a la prestación de servicios de alojamiento y restauración.
El empleo autónomo avanza, aunque a menor ritmo
Según los datos de Turespaña, el empleo por cuenta propia mantiene igualmente una evolución positiva, aunque más moderada. Los autónomos representan el 15% del total de trabajadores afiliados vinculados al turismo y en julio aumentaron un 1,8% interanual.
En la hostelería, el número de autónomos creció un 1,3%. El comportamiento fue desigual entre sus dos grandes ramas: los servicios de alojamiento registraron un aumento del 17%, mientras que los servicios de comidas y bebidas avanzaron un 0,1%.
En las agencias de viajes, el número de autónomos descendió un 4,1% interanual. Al igual que sucede con el empleo total de esta actividad, Turespaña señala que la evolución está influida por los cambios realizados en los CNAE, por lo que el dato debe interpretarse en el contexto de la modificación de las categorías estadísticas.
Todas las comunidades avanzan salvo Ceuta y Melilla
El crecimiento de la afiliación turística se extendió a prácticamente todo el territorio. El empleo turístico aumentó en todas las comunidades autónomas, con la excepción de Ceuta y Melilla.
En términos absolutos, Andalucía protagonizó el mayor incremento, con 12.320 afiliados más. La dimensión de su mercado turístico y el volumen de actividad durante el periodo estival explican que la comunidad concentre el mayor aumento en número de trabajadores. En términos relativos, la Comunidad Valenciana volvió a registrar el mayor crecimiento, con un avance del 5%, repitiendo el comportamiento que ya había mostrado en junio.
El mapa territorial muestra una expansión generalizada de la afiliación turística, aunque con diferentes intensidades según cada mercado regional. El crecimiento no se limita a los principales destinos, sino que se extiende por el conjunto del territorio, con la excepción de las ciudades autónomas.
Un desafío detrás de las cifras récord de julio
Los datos de julio dibujan un escenario de fuerte actividad turística y de crecimiento del empleo. La llegada de 12,4 millones de pasajeros internacionales y los más de 3,09 millones de afiliados vinculados al turismo evidencian la dimensión que ha alcanzado el sector dentro de la economía y del mercado laboral español.
Pero detrás de las cifras de crecimiento aparece también uno de los grandes retos estructurales del turismo español: sostener la capacidad de las empresas para cubrir las necesidades de personal en un contexto de elevada demanda. En este sentido, el empleo turístico crece a un ritmo superior al del conjunto de la afiliación española y alcanza el 13,9% del total de afiliados.
Es indiscutible que la fotografía laboral del verano deja al descubierto una conclusión para el sector: el turismo español continúa creando empleo a medida que crece la demanda. El reto pasa por interpretar hasta qué punto ese crecimiento permite acompañar de forma sostenible la expansión de la actividad y responder a las necesidades de un sector que afronta una temporada turística marcada, una vez más, por los récords.