Club de Mar-Mallorca

Azotea Grupo abandera por partida doble el renovado Club de Mar-Mallorca

lunes 13 de julio del 2026 | 00:07

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La transformación de Club de Mar-Mallorca no solo supone la renovación de uno de los puertos deportivos más emblemáticos del Mediterráneo. También marca el inicio de una nueva etapa en la que la gastronomía se convierte en uno de los principales ejes de su apertura a la ciudad. En este contexto, Azotea Grupo ha sido el operador elegido para liderar la oferta de restauración con la inauguración simultánea de Azotea Club de Mar y Saltao, dos conceptos de personalidad muy distinta que refuerzan la estrategia de crecimiento del grupo madrileño y consolidan su presencia en Baleares.

La doble apertura constituye un nuevo hito para una compañía que, en apenas una década, ha construido un modelo basado en desarrollar destinos gastronómicos en localizaciones singulares. Con más de quince proyectos repartidos entre Madrid, Andalucía y Baleares, Azotea Grupo continúa apostando por espacios donde arquitectura, paisaje y restauración conforman una experiencia integral.

La elección de Club de Mar-Mallorca responde precisamente a esa filosofía. Tras una profunda remodelación, el histórico enclave náutico inicia una nueva etapa con el objetivo de abrirse a residentes y visitantes, trascendiendo su tradicional condición de club privado para convertirse en un nuevo punto de encuentro social y gastronómico de Palma.

Azotea Club de Mar y Saltao representan, dos maneras complementarias de vivir el Mediterráneo

«Siempre hemos sentido una atracción especial por aquellos lugares que cuentan una historia propia. Club de Mar-Mallorca es uno de esos espacios únicos que trascienden su función original para convertirse en parte de la identidad de una ciudad. Para nosotros era fundamental formar parte de esta nueva etapa aportando dos propuestas diferentes, pero unidas por una misma manera de entender la restauración, profundamente ligada al entorno y a la experiencia de quienes nos visitan», explica José Manuel García, fundador y CEO de Azotea Grupo.

Dos marcas, dos públicos, una misma estrategia

Más que dos restaurantes, la compañía presenta dos propuestas complementarias dirigidas a públicos y momentos de consumo diferentes.

En la primera planta del club se sitúa Azotea Club de Mar, concebido como el restaurante de referencia para los socios de la entidad, aunque abierto también al público durante las cenas y los fines de semana. El establecimiento recupera la esencia de los grandes clubes náuticos mediterráneos desde una mirada contemporánea, tanto en su propuesta culinaria como en el diseño del espacio.

El interiorismo, firmado por Marta de la Rica, apuesta por materiales nobles, texturas naturales y una paleta inspirada en el paisaje balear, manteniendo un diálogo constante entre el interior y las vistas privilegiadas sobre la marina y la bahía de Palma.

La cocina corre a cargo de Manuel Berganza, chef ejecutivo de Azotea Grupo, que plantea una interpretación contemporánea de la gastronomía mediterránea basada en el producto, la estacionalidad y el protagonismo absoluto del mar. Pescados salvajes, mariscos y elaboraciones que combinan tradición y técnica conforman una carta donde destacan propuestas como el tartar de atún con agua de tomate y aceituna, el carpaccio de gamba roja con caviar o el pescado salvaje en dos cocciones, uno de los platos más representativos del concepto.

Perú mira al Mediterráneo

A escasos metros, Saltao representa la otra gran apuesta del grupo. Tras su debut en Marbella, la marca continúa su expansión con una segunda sede en Mallorca, reforzando una línea de negocio orientada a conceptos gastronómicos de inspiración internacional.

La propuesta nace de la colaboración entre Víctor Gutiérrez —chef de Tayta, el único restaurante peruano de España distinguido con una estrella Michelin y dos Soles Repsol— y su hija Paula Gutiérrez, reconocida recientemente como Mejor Cocinera del Año 2026.

Ambos firman una carta que establece un diálogo entre la cocina peruana y el Mediterráneo, dos culturas culinarias unidas por su estrecha relación con el mar. Ceviches, tiraditos, anticuchos o el tradicional lomo salteado conviven con ingredientes locales y una interpretación contemporánea pensada para compartir.

La experiencia se completa con una importante apuesta por la coctelería, donde el pisco ocupa un lugar protagonista, y con una oferta de postres que mantiene el vínculo con la gastronomía peruana.

El diseño del restaurante, desarrollado por el estudio Mesonero-Romanos, traslada esa fusión cultural al espacio mediante una combinación de materiales naturales, artesanía y una paleta cromática que une los tonos tierra característicos de Perú con los azules y verdes propios del Mediterráneo.

La restauración como elemento tractor

La apuesta de Azotea Grupo trasciende la mera apertura de dos establecimientos. La operación pone de manifiesto una tendencia cada vez más consolidada en el sector: la gastronomía como herramienta de valorización de activos inmobiliarios y destinos turísticos.

Club de Mar-Mallorca aspira a convertirse en uno de los grandes polos sociales de Palma y la restauración juega un papel esencial en esa estrategia. La incorporación de dos conceptos diferenciados permite ampliar el atractivo del recinto para públicos diversos y generar actividad durante todo el año, más allá del uso estrictamente náutico.

Para Azotea Grupo, la operación también supone reforzar un modelo de crecimiento basado en desarrollar marcas propias adaptadas a cada emplazamiento, evitando replicar formatos estandarizados y construyendo experiencias vinculadas al entorno.

Con Azotea Club de Mar y Saltao, la compañía suma dos nuevos activos a un portafolio que continúa creciendo en algunos de los enclaves más exclusivos del país y consolida su posicionamiento como uno de los grupos de restauración especializados en convertir ubicaciones singulares en destinos gastronómicos de referencia.

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