Con la vista puesta en su centenario en 2028, Paradores de Turismo acelera una transformación estructural que ya se perfila como uno de los hitos más relevantes de su historia. La cadena pública tiene en marcha un ambicioso plan de modernización de su red hotelera, respaldado por una inversión superior a los 250 millones de euros, con el objetivo de adaptar su propuesta al nuevo perfil de viajero y reforzar su posicionamiento en el mercado.
Más allá de actualizar infraestructuras, la estrategia plantea una revisión integral del modelo: desde la renovación de infraestructuras hasta la redefinición de su oferta gastronómica y la evolución de su identidad corporativa. Este proceso de modernización ya es visible en la reapertura de diez establecimientos que han estado inmersos en importantes obras de reforma, modernización y decoración: los Paradores de Tordesillas, Cardona, Limpias, Sigüenza, Vic-Sau, Cáceres, Cuenca, Bielsa, Jarandilla de la Vera y Vielha.
En este contexto, la compañía presidida por Raquel Sánchez avanza en su hoja de ruta anunciado que ha llegado el momento del Parador de Turismo de Melilla, que afrontará a partir del próximo mes de octubre una ambiciosa reforma. Según explican desde la compañía, la actuación se llevará a cabo tras una inversión total prevista de 7,3 millones de euros, y tendrá como ejes principales la modernización del edificio, la mejora de la accesibilidad y la incorporación de soluciones sostenibles.
Melilla entra en el plan estratégico
Durante su presentación en la ciudad autónoma, Sánchez calificó la intervención como “uno de los proyectos más relevantes que la compañía pone en marcha en este 2026”. Una apuesta que refleja el compromiso de la cadena hotelera con el futuro turístico de Melilla. A su vez, Sánchez ha explicado que se trata de una renovación de gran envergadura acompañada de “una inversión histórica que responde a una necesidad clara: que este Parador esté a la altura de lo que merece la ciudad de Melilla y de lo que esperan quienes nos visitan”.

Siguiendo con el plan presentado, la intervención supondrá una renovación tanto interior como exterior del establecimiento. El objetivo es mejorar la experiencia de los clientes, modernizar las instalaciones y avanzar decididamente hacia un modelo más sostenible y eficiente, alineado con los retos actuales y con la apuesta de la hotelera pública por las energías renovables.
El anuncio se produce apenas semanas después de la apertura del Parador de Eivissa-Dalt Vila, que comenzó a recibir a sus huéspedes el pasado 10 de marzo, tras una inversión total de alrededor de 47 millones de euros, según informó este medio. Con esta incorporación, la red alcanza los 99 establecimientos y se sitúa a las puertas de un hito histórico: el centenar de Paradores, objetivo que la compañía prevé materializar con la futura apertura de Veruela.
A un paso de los cien Paradores
La compañía constató en sus últimos resultados que se encuentra en un momento de crecimiento, a pesar de estar inmersa en un ambicioso proceso de modernización de su red. Paradores alcanzó en 2025 unos ingresos brutos superiores a los 337 millones de euros, ligeramente por debajo de los 346 obtenidos en 2024, y un EBITDA estimado de 54 millones. Además, cerró el ejercicio con una ocupación media del 76%, dos puntos por encima del año anterior y el mejor registro de las dos últimas décadas.

En su balance anual, Raquel Sánchez subrayó una gestión realizada “con visión, ambición y responsabilidad”. La transformación integral iniciada en 2024 “ya no es una promesa, sino una realidad que empieza a dar sus frutos en 2025”, un ejercicio que define como “el año de la consolidación del cambio histórico”. Fruto de ese esfuerzo, durante el pasado año se ejecutaron inversiones por valor de 40 millones de euros y se reabrieron diez Paradores completamente renovados.
Desde la compañía explicaron que, a lo largo de este año, se mantendrá el ritmo inversor con nuevas actuaciones en Santillana del Mar, Olite, Benicarló, Cervera, Nerja, Melilla, Tortosa, Arties, Gredos, Monforte de Lemos, Sos del Rey Católico u Oropesa.
Según la hoja de ruta definida, a cierre de este ejercicio un total de 20 establecimientos habrán sido modernizados, a los que se suman los 39 activos en los que interviene Turespaña dentro del plan de recuperación del patrimonio hotelero. De este modo, al finalizar 2026 cerca del 60% de la red estará renovada, en uno de los procesos de transformación más ambiciosos emprendidos por la compañía en su historia reciente.