La restauración se ha consolidado como uno de los grandes pilares de la experiencia IKEA. Lo que comenzó en los años 60 como una iniciativa impulsada por su fundador, Ingvar Kamprad, con la apertura del primer restaurante, se ha transformado hoy en una propuesta gastronómica sólida, diversa y con un fuerte componente emocional. Así lo explica Eva Rodríguez, directora de IKEA Food en España, quien subraya que el posicionamiento actual de la compañía en este ámbito se apoya en tres ejes fundamentales: calidad, sabor y sostenibilidad.
Según detalla Rodríguez, IKEA Food ha evolucionado de forma constante para adaptarse a las necesidades de un público cada vez más diverso. En España, la compañía cuenta actualmente con 27 espacios de restauración distribuidos en seis formatos distintos —restaurante, IKEA Café, Bistro, IKEA Deli, Bite y la Tienda de Alimentación Sueca— que reciben más de ocho millones de visitantes al año. Este crecimiento se refleja también en el rendimiento económico: solo la Tienda de Alimentación Sueca alcanzó en el último ejercicio unas ventas de 27,3 millones de euros, en línea con el año anterior.
Más allá de las cifras, la directora de IKEA Food en España destaca la intención de la compañía de conectar emocionalmente con los clientes dentro de las tiendas físicas y los espacios de restauración, generando momentos de ocio que forman parte de la experiencia global de la marca. En paralelo, la sostenibilidad se ha convertido en un eje estratégico. La introducción y ampliación de la oferta vegetal, con productos como las albóndigas y los perritos calientes de proteína vegetal, ha permitido reducir un 19% la huella climática frente a los platos elaborados con carne. A ello se suma el compromiso de que, a partir de 2028, los envases de plástico solo se mantendrán en aquellos casos en los que sean imprescindibles para garantizar la calidad y la seguridad alimentaria, y siempre procedentes de fuentes renovables o recicladas.
El restaurante de IKEA ha pasado, además, de ser un servicio complementario a convertirse en un destino en sí mismo. Rodríguez señala que el objetivo de la compañía es seguir ofreciendo una alimentación asequible, variada y accesible, adaptada a todos los públicos y a todos los bolsillos, sin perder de vista la transición hacia una oferta cada vez más sostenible y con mayor peso de los productos plant-based. Este compromiso se traduce también en iniciativas para reducir el desperdicio alimentario, como el proyecto Food Waste, que registra los residuos orgánicos para extraer aprendizajes y aplicar mejoras en la gestión del producto, o Minska, un programa global que mide el desperdicio generado por los clientes con el fin de ajustar las cantidades servidas.
Desde IKEA destacan que sus restaurantes integran de forma natural en el recorrido de compra
En cuanto a las tendencias gastronómicas, desde IKEA Food señalan que existe un valor diferencial que va más allá de modas pasajeras: la identidad sueca, presente en el ADN de la propuesta. No obstante, la compañía trabaja para reinterpretar esa herencia incorporando ingredientes más sostenibles. Un ejemplo de ello es la nueva albóndiga de falafel, incorporada al surtido el 1 de octubre de 2025, que refleja la apuesta por opciones sabrosas, variadas y alineadas con nuevas formas de consumo. A esta novedad se suma una oferta pensada para responder a distintas necesidades alimentarias, con productos plant-based, orgánicos, de cultivo ecológico o sin gluten.
La restauración juega también un papel clave en la experiencia retail. Desde IKEA consideran que sus restaurantes no solo invitan a visitar la tienda, sino que se integran de forma natural en el recorrido de compra. Entre los casos más destacados, Rodríguez menciona el restaurante de IKEA Valladolid, el más grande de España, con capacidad para 700 personas; el restaurante y la zona Bistro de IKEA Vallecas, pioneros en el pedido digital; y el restaurante de IKEA Sabadell, concebido como el espacio más experiencial de la compañía hasta la fecha.
En este último caso, la inversión ha superado el millón de euros en un proyecto piloto que incluye cuatro espacios diferenciados: una fábrica de sabores de helados, una sala de juegos de mesa, un área de relajación y un espacio diseñado para comidas en familia. Actualmente, el restaurante de IKEA Sabadell recibe 315.000 clientes al año, y la previsión tras la puesta en marcha de este modelo es alcanzar los 346.000 visitantes anuales, reforzando así el papel de la restauración como uno de los grandes motores de atracción y fidelización dentro del ecosistema IKEA.