Hay negocios de los que resulta difícil desvincularse. Para Gregorio Jiménez, Burger King es uno de ellos. Su relación con la cadena de hamburgueserías estadounidense comenzó hace cuatro décadas, cuando todavía estaba lejos de convertirse en uno de los grandes operadores de restauración organizada de Europa. Ahora, después de haber vendido el control de su compañía a Cinven en 2021, el empresario prepara su regreso al frente del accionariado de Restaurant Brands Europe (RBE), en una operación que vuelve a situarle como principal responsable de un proyecto empresarial que ha marcado buena parte de su trayectoria.
El acuerdo alcanzado para adquirir la participación de Cinven valora la compañía por encima de los 2.300 millones de euros y permitirá a Jiménez controlar el 51% del capital. No estará solo en esta nueva etapa. El consorcio incorpora a Grupo Costa, Point Break Capital Management y un grupo de inversores privados, entre ellos Santiago Jiménez y Fernando Núñez, en representación de Grupo Ibérica. La operación cuenta, además, con el respaldo de Restaurant Brands International (RBI), matriz mundial de Burger King, Popeyes y Tim Hortons.
La dimensión financiera de la transacción da una idea de la distancia recorrida desde aquellos primeros restaurantes levantinos. Santander CIB y J.P. Morgan han participado como asesores financieros del consorcio y, junto a BBVA, han articulado una financiación bancaria de 1.400 millones de euros. Una estructura que refleja la confianza del mercado en un grupo que ha pasado de ser un operador con fuerte implantación en España a convertirse en una plataforma de restauración con presencia en tres mercados europeos.
Pero el movimiento tiene también una lectura personal. Para Jiménez, no se trata tanto de regresar a un negocio desconocido como de recuperar el control de una compañía con la que ha mantenido una vinculación constante, incluso durante los años en los que Cinven ha sido su accionista mayoritario.
Una relación que empezó en los años ochenta
La historia de Restaurant Brands Europe está estrechamente ligada a la expansión de Burger King en España. La cadena estadounidense aterrizó en el mercado español en 1975, con su primer restaurante en Madrid. Seis años después, en 1981, Quickmeals, la compañía vinculada a Gregorio Jiménez, abrió una de las primeras franquicias de la marca en Benidorm. Aquel establecimiento se convirtió en el punto de partida de una trayectoria empresarial que acabaría dando lugar al actual grupo.
Tras la venta a Cinven en 2021, el empresario siguió vinculado al desarrollo del grupo y a sus decisiones estratégicas
La vinculación personal de Jiménez con Burger King se produjo a mediados de los ochenta, cuando comenzó a asesorar a franquiciados de la enseña. Según ha explicado el propio empresario, su interés nació al descubrir un modelo de negocio organizado, con sistemas y procedimientos que le parecieron especialmente atractivos. La participación accionarial fue inicialmente minoritaria, pero su implicación fue creciendo hasta que, a finales de aquella década y en los primeros años noventa, consolidó el control del proyecto junto a su entorno familiar y socios.
A partir de ahí, el crecimiento de Quickmeals fue de la mano de Burger King. La compañía fue ampliando su presencia en la zona de Levante y posteriormente en otros territorios, hasta convertirse en uno de los principales franquiciados de la cadena en España. La relación dio un salto cualitativo en 2016, cuando Jiménez adquirió los derechos de máster franquicia de Burger King para el mercado español, en una operación articulada junto a Restaurant Brands International.
Un año después nació Restaurant Brands Iberia, estructura empresarial que amplió el perímetro del negocio más allá de las hamburguesas. El grupo incorporó los derechos de Burger King en Portugal y la cadena canadiense Tim Hortons, mientras que en 2019 sumó Popeyes a su cartera de enseñas. La diversificación respondía a una estrategia clara: aprovechar la infraestructura operativa, financiera y de expansión construida alrededor de Burger King para desarrollar nuevas marcas de restauración organizada.
La operación con Cinven, anunciada en julio de 2021 y valorada entonces en más de 1.000 millones de euros, supuso el primer gran cambio de propiedad en esta historia. El fondo británico adquirió una participación mayoritaria, mientras que los fundadores y Burger King Europe mantuvieron participaciones minoritarias. Jiménez permaneció al frente de la compañía como primer ejecutivo, de modo que la entrada del capital financiero no implicó una ruptura con el equipo que había desarrollado el negocio.
Vender el control sin abandonar el proyecto
La entrada de Cinven permitió acelerar una estrategia de crecimiento que necesitaba músculo financiero para abordar nuevas aperturas, adquisiciones y una mayor profesionalización de la estructura. Sin embargo, la operación no significó que Jiménez se apartara de la actividad empresarial que había construido durante décadas.
El empresario siguió vinculado al desarrollo del grupo y a sus decisiones estratégicas, manteniendo una relación directa con la evolución de las marcas y sus oportunidades de expansión. La búsqueda de ubicaciones, uno de los elementos fundamentales para el crecimiento de una cadena como Burger King, continuó formando parte de esa cultura empresarial que había impulsado desde sus orígenes. La venta del control accionarial no supuso, por tanto, una despedida del negocio.
Su papel fue cambiando con el tiempo. En octubre de 2021 asumió la presidencia de Restaurant Brands Europe y, en enero de 2024, dejó las funciones ejecutivas como consejero delegado, que pasaron a Luis Herault. Posteriormente, Borja Hernández de Alba asumió la dirección ejecutiva del grupo. Jiménez mantuvo la presidencia, desde donde ha seguido ligado al proyecto y a su orientación estratégica.
La evolución de su papel ilustra precisamente la particular relación entre el empresario y Burger King: una vinculación que ha sobrevivido a los cambios de estructura accionarial y a los relevos en la dirección ejecutiva. Incluso después de dar entrada a Cinven, Jiménez continuó siendo una figura central en la identidad y el desarrollo de la compañía.
De 637 a más de 1.500 millones de euros
La mejor forma de medir lo que ha cambiado Restaurant Brands desde la entrada de Cinven es observar sus principales magnitudes. En 2021, el grupo cerró el ejercicio con 637 millones de euros de facturación consolidada en sus restaurantes propios, 584 establecimientos de gestión directa y 16.866 trabajadores. La red total sumaba entonces 1.091 restaurantes, entre propios y franquiciados, repartidos entre sus distintas enseñas.
Cinco años después, la dimensión es otra. Restaurant Brands Europe cerró 2025 con 1.541 millones de euros de cifra de negocio procedente de sus restaurantes propios, un 16% más que en el ejercicio anterior. Si se incorporan las ventas de los establecimientos franquiciados, el volumen de negocio del sistema alcanzó los 2.000 millones de euros. El Ebitda se situó en 245 millones de euros, frente a los 104 millones registrados por el grupo en 2021.
La red también ha crecido de manera significativa. Al cierre de 2025, la compañía contabilizaba 1.442 restaurantes en España, Portugal e Italia, de los que 1.148 eran propios y 294 franquiciados. La plantilla superaba los 26.000 trabajadores directos. En comparación con 2021, el grupo ha incrementado su red total en más de 350 establecimientos y ha sumado alrededor de 10.000 empleados.
No se trata únicamente de abrir más Burger King. Durante esta etapa, la compañía ha reforzado su estructura multimarca, ha consolidado Popeyes en España, ha desarrollado Tim Hortons y ha ampliado su presencia geográfica. Uno de los movimientos más relevantes fue la adquisición, en 2022, de los restaurantes Burger King que Ibersol explotaba en Portugal y España: 121 establecimientos portugueses y 37 españoles que reforzaron la posición del grupo en ambos mercados.
La expansión internacional dio otro paso en 2024 con la entrada en Italia, principalmente a través de Popeyes. El cambio de denominación de Restaurant Brands Iberia a Restaurant Brands Europe reflejó esa nueva dimensión geográfica. La compañía dejó de ser exclusivamente una plataforma ibérica para convertirse en un operador con ambición europea.
A ello se ha sumado una transformación de sus capacidades operativas y tecnológicas, así como el fortalecimiento de su estructura corporativa. La etapa de Cinven ha servido para convertir el proyecto empresarial impulsado por Jiménez en una organización de mayor tamaño, con más recursos y preparada para abordar operaciones de mayor envergadura.
Un nuevo ciclo con el respaldo de RBI
La salida de Cinven y el regreso de Jiménez al control mayoritario abren ahora una etapa diferente, aunque no necesariamente un cambio de rumbo. La compañía ha presentado la operación como una evolución natural del proyecto y ha confirmado la continuidad del equipo directivo y de su estrategia de crecimiento sostenible, excelencia operativa e innovación.
También resulta relevante el respaldo de Restaurant Brands International. La matriz global de las enseñas mantiene su confianza en el modelo desarrollado por RBE y en su capacidad para seguir impulsando Burger King, Popeyes y Tim Hortons en Europa. Una relación que vuelve a situar a Jiménez en una posición privilegiada para desarrollar las marcas que han vertebrado su trayectoria empresarial.
La nueva estructura accionarial combina, por tanto, el conocimiento del negocio acumulado durante décadas por su fundador con la participación de nuevos socios y una financiación de gran escala. El reto será mantener el ritmo de crecimiento sin perder eficiencia operativa en una compañía que ya gestiona más de 1.150 restaurantes propios y que compite en un mercado cada vez más exigente.
En cierto modo, el recorrido de Gregorio Jiménez con Burger King dibuja un viaje de ida y vuelta. Comenzó como franquiciado, construyó una plataforma empresarial alrededor de la marca, incorporó nuevos socios para acelerar su desarrollo, cedió el control mayoritario a un fondo de inversión y, cinco años después, vuelve a situarse al frente del capital. En el camino, el negocio ha multiplicado su tamaño y ha ampliado sus fronteras.