El Grupo Cala Bandida continúa consolidando su posición como uno de los grandes referentes de la gastronomía mediterránea en la Costa Blanca apostando por su origen y reforzando su presencia en Jávea, el lugar donde nació su universo gastronómico hace más de una década. Tras intentar su expansión a Madrid, el grupo vuelve a centrar sus esfuerzos en su zona de influencia natural, apostando por proyectos ligados a la esencia mediterránea y al estilo de vida que ha definido su identidad desde el inicio.
La última muestra de esta estrategia es la apertura de Caleta Bandida, un nuevo espacio ubicado junto al mar en Jávea que recupera el espíritu del chiringuito tradicional desde la particular visión del grupo: sin prisas, sin artificios y con el foco puesto en disfrutar del entorno y del producto.
Con esta apertura, Grupo Cala Bandida reivindica el encanto de lo sencillo a través de un concepto pensado para desconectar de la rutina. Un espacio donde no hay música y el sonido del Mediterráneo marca el ritmo del día entre desayunos frente al mar, sobremesas interminables, frituras, sardinas, tapas y platos para compartir.
Caleta Bandida representa la vertiente más desenfadada y playera del grupo
La propuesta gastronómica gira alrededor de clásicos reconocibles del Mediterráneo y de una cocina sencilla pero cuidada, en un enclave que durante décadas albergó uno de los chiringuitos más emblemáticos de la zona. Las sardinas, convertidas ya en uno de los imprescindibles de la casa, representan esa conexión directa con la tradición marinera que el grupo quiere preservar.
“La Caleta forma parte de la historia de Jávea y para nosotros, que somos de Jávea, era muy importante mantener esa esencia que la ha convertido en un lugar tan querido. Queremos que siga siendo un chiringuito de los de siempre, fiel a sus orígenes y a esa forma de disfrutar el Mediterráneo sin complicaciones”, explica Lucas Gisbert, socio del Grupo Cala Bandida.
Caleta Bandida representa además la vertiente más desenfadada y playera del grupo, con un formato pensado para acompañar el día completo junto al mar. El espacio ya ofrece desayunos y, a partir de junio, abrirá también por las noches con cenas frente al Mediterráneo.
La apertura llega en un momento de consolidación para Grupo Cala Bandida, que en los últimos años ha desarrollado diferentes conceptos con identidad propia. Desde Cala Bandida, convertido en uno de los iconos gastronómicos del puerto de Jávea, hasta La Bandideta, en la Cala de la Granadella, o Villa Bandida, inaugurado en 2022 con una propuesta más versátil y sofisticada.
En 2023, el grupo dio el salto fuera de la Comunidad Valenciana con Finca Bandida en LaFinca Grand Café de Madrid, una experiencia que sirvió para ampliar la notoriedad de la marca en la capital. Sin embargo, la compañía parece haber reenfocado ahora su crecimiento hacia proyectos más ligados a su territorio y a una forma de entender el Mediterráneo profundamente conectada con Jávea y la Costa Blanca.
Además de la restauración, el ecosistema de Cala Bandida se completa con iniciativas como su Obrador de Gata y proyectos vinculados al deporte y al estilo de vida mediterráneo, manteniendo una línea coherente basada en el producto, el entorno y el disfrute pausado.
Con nuevas aperturas previstas en Jávea, Grupo Cala Bandida continúa así fortaleciendo su identidad en casa y consolidando un modelo que ha convertido al Mediterráneo en mucho más que una propuesta gastronómica: una manera de vivir.