El ciclo de vida natural básico para un restaurante se limita a nacer y morir. Así es para el 60% de los negocios que no supera el primer año de operaciones. Solo algunos de los que sobreviven a ese primer trance son capaces de crecer y madurar y siempre que demuestren unos principios de profesionalización.
Un concepto que no se limita a incorporar procedimientos o indicadores de gestión, sino que implica un cambio profundo en la forma de entender el negocio. La restauración está dejando atrás la figura del empresario centrado exclusivamente en la operativa para dar paso a gestores capaces de planificar, estructurar y desarrollar compañías preparadas para competir, crecer y captar inversión.
El sector atraviesa una etapa de transformación marcada por la consolidación empresarial, la presión sobre los márgenes y la necesidad de acceder a nuevas fuentes de financiación para sostener el crecimiento. En un mercado cada vez más competitivo, el tamaño, la eficiencia operativa y la capacidad de generar confianza ante inversores y entidades financieras se han convertido en factores determinantes para asegurar la viabilidad de los proyectos de expansión.
Este fue uno de los principales mensajes que se desprendieron de la edición especial de La Exprimidora, organizada por Aplus Gastromarketing y Gesvalt el pasado 17 de junio en el Club Financiero Génova. Bajo el título “Cómo preparar tu restaurante para crecer, financiarse y atraer inversión”, el encuentro reunió a empresarios y directivos del sector para analizar los desafíos que afrontan actualmente las compañías hosteleras.
El acceso a financiación y capital viene marcado hoy por una gestión más profesional
La jornada puso de manifiesto que el crecimiento en restauración ha dejado de depender exclusivamente de la apertura de nuevos establecimientos. La capacidad de estructurar adecuadamente las empresas, profesionalizar la gestión y construir modelos de negocio escalables se ha convertido en un requisito imprescindible para acceder a financiación y atraer capital.
Miguel Ángel Salido, director de Valoraciones Financieras de Grupo Gesvalt, destacó durante el encuentro que “el crecimiento en restauración ya no depende solo de abrir nuevos locales, sino de contar con estructuras financieras, procesos de gestión y modelos de negocio capaces de generar confianza ante bancos e inversores”.
Una visión compartida por Tito Pajares, propietario del Grupo Gabana, quien subrayó la importancia de disponer de información y asesoramiento especializado para afrontar procesos de crecimiento. “Solo cuando estás bien asesorado y tienes la información completa sobre tu negocio es cuando realmente puedes conseguir la financiación que necesitas”, señaló.
Por su parte, Luis Alfonso Muñoz, CEO de Museo del Jamón, resumió la evolución que vive actualmente el sector con una reflexión que despertó el interés de los asistentes: “Antes se jugaba a otro juego en restauración: quién tiraba mejor la cerveza, quién hacía la mejor croqueta. Ahora es distinto: el crecimiento del negocio pasa, en primer lugar, por ordenarse”.
Un sector cada vez más atractivo para la inversión
La creciente profesionalización de las empresas de restauración coincide con un aumento del interés inversor hacia el sector. Fondos de inversión, entidades financieras y grupos empresariales buscan compañías capaces de demostrar una gestión sólida, estructuras eficientes y planes de crecimiento sostenibles.
En este contexto, la valoración empresarial y el análisis financiero adquieren un papel estratégico. Desde Gesvalt destacan la necesidad de incorporar criterios de creación de valor en las decisiones de expansión, así como de desarrollar estructuras financieras que permitan acceder a nuevas oportunidades de desarrollo.
Los expertos coinciden en que la restauración se encuentra en una fase de madurez en la que la gestión empresarial gana peso frente a otros factores que tradicionalmente han marcado la competitividad del sector. La rentabilidad, la escalabilidad y la capacidad de replicar modelos de éxito son ahora variables fundamentales para quienes aspiran a liderar el próximo ciclo de crecimiento.
La profesionalización como ventaja competitiva
Una de las principales conclusiones de La Exprimidora fue que cada vez más grupos de restauración están apostando por profesionalizar sus operaciones y reforzar sus estructuras internas para afrontar procesos de expansión con mayores garantías.
Lejos de tratarse únicamente de una cuestión financiera, esta transformación implica también la implantación de procesos de gestión más avanzados, una mayor capacidad de análisis y una visión estratégica orientada al largo plazo.
El formato reducido del encuentro favoreció además el intercambio de experiencias entre empresarios, directivos y profesionales del sector, consolidando a La Exprimidora como un espacio de reflexión sobre las tendencias que están redefiniendo la restauración en España.
En un entorno donde la competencia continúa intensificándose, la conclusión parece clara: crecer ya no consiste únicamente en abrir más locales, sino en construir empresas capaces de generar valor, atraer inversión y sostener su desarrollo en el tiempo.