El sector de la hostelería en España ha marcado un nuevo hito este verano al superar en julio la barrera de los dos millones de trabajadores afiliados a la Seguridad Social, según datos del Ministerio de Trabajo. Esto supone cerca de 40.000 empleados más que en el mismo mes de 2024 (+2%), consolidando su papel como motor de empleo en plena temporada alta. Sin embargo, el crecimiento mantiene la tendencia de moderación que ya se venía observando desde el inicio del año.
Por ramas de actividad, la restauración registró un incremento interanual del 1,5% (unos 23.000 afiliados más), superando los 1,50 millones de trabajadores. El alojamiento, por su parte, creció un 3,6% y alcanzó los 498.296 empleados, lo que supone 17.316 más que hace un año. En términos mensuales, el sector sumó en julio alrededor de 13.000 nuevos afiliados (+0,6%), un aumento muy similar al del mismo mes de 2024. La subida se debió fundamentalmente al alojamiento, que incorporó más de 26.000 trabajadores (+5,6%), mientras que la restauración redujo su plantilla en torno a 13.000 personas (-0,9%).
Un primer semestre de contención y ajuste
Este repunte estival contrasta con la dinámica observada durante el primer semestre de 2025, cuando la contratación en hostelería mostró un comportamiento más equilibrado respecto a la fuerte expansión registrada tras la pandemia. Según un análisis de Randstad basado en datos del SEPE, entre enero y junio se firmaron 1.253.335 contratos, un 1,5% menos que en el mismo periodo de 2024. Esta ligera caída apunta a una estabilización del mercado, con un mayor ajuste entre la oferta y la demanda de profesionales.
El contexto era, sin embargo, favorable: España recibió en 2024 93,8 millones de turistas internacionales, un 10,1% más que en 2023, marcando un nuevo máximo histórico. La llegada masiva de visitantes, sumada al buen comportamiento del turismo nacional, ha seguido impulsando el empleo estacional, aunque con un ritmo de creación de puestos de trabajo más moderado.
Desigual evolución por comunidades autónomas
En la primera mitad del año, Andalucía lideró la contratación en hostelería con 251.075 firmas (-1,4% interanual), seguida de Cataluña (163.854, -4,3%), Comunidad Valenciana (134.054, +1,2%) y Madrid (132.048, -5,5%). Baleares, uno de los grandes destinos turísticos, registró 87.652 contratos (-2,8%), mientras que Canarias presentó un crecimiento del 1,5% (63.163 contratos).
Las regiones con menor contratación fueron La Rioja (8.591), Navarra (13.903) y Cantabria (19.408). No obstante, el mayor crecimiento interanual se dio en Asturias (+6,1%), Aragón (+5,5%) y La Rioja (+2,3%).
Los perfiles más demandados este verano
La temporada alta de 2025 ha reforzado la demanda de camareros de sala y barra, ayudantes de camarero, cocineros, ayudantes de cocina, personal de limpieza, recepcionistas de hotel, animadores turísticos y socorristas. Las empresas buscan profesionales con alta disponibilidad horaria, flexibilidad para turnos partidos, fines de semana y festivos, y capacidad de adaptación a picos de actividad.
El manejo de idiomas —especialmente inglés, francés y alemán— sigue siendo un requisito clave en zonas costeras y destinos internacionales, junto con competencias como orientación al cliente, rapidez en el servicio y capacidad para trabajar bajo presión.
Perspectivas para lo que queda de año
Con el impulso de julio y agosto, el empleo en hostelería podría cerrar 2025 con cifras cercanas o incluso superiores a las de 2024, siempre que se mantenga el buen comportamiento del turismo, que está ejerciendo un menor gasto de lo esperado. No obstante, la moderación en el ritmo de contratación apunta a que el sector está entrando en una fase de mayor estabilidad, en la que la calidad y cualificación del empleo jugarán un papel más relevante que la mera expansión de las plantillas.
