Tomates confitados

Tomates confitados
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Tiempo de Preparación
125 minutos
Número de Raciones
8 personas
Categoría de la receta

Ingredientes:

¿Alguna vez has ido a la compra y sin querer has cogido más tomates Cherry de los que te puedes comer antes de que se pongan malos? Os traemos la solución perfecta para conservarlos y emplearlos para multitud de recetas. ¿Cómo? Os preguntaréis. Muy fácil, haciendo con ellos unos deliciosos tomates confitados.

Una receta súper sencilla y sin inconvenientes de alergenos, ya que no contiene lácteos, ni gluten, y además es vegana. ¡Lo tiene todo! Dónde tan sólo necesitamos unos pocos ingredientes que posiblemente tengamos por casa.

A pesar de ser una receta de aprovechamiento, podemos en el caso de haber comprado los tomates Cherry para este plato en concreto, escoger distintas variantes o los que más nos gusten.

Para esta receta de tomates confitados hechos en casa podemos usar tomillo, orégano, romero, una mezcla de hierbas provenzales, o las hierbas aromáticas que más os gusten.

Cómo hacer tomates confitados caseros:

  1. Antes de nada, debemos coger una bandeja de horno (algo alta) y forrarla con papel sulfurizado o papel de horno.
  2. A continuación, agregamos primero las hierbas que hayamos escogido, y luego los tomates. Les echamos por encima y bien esparcida la sal y la pimienta negra. Por último, agregamos los dientes de ajo. En este punto, podemos retirarles las ramitas a los tomates o bien dejarlo para cuando ya estén confitados. Pasaría lo mismo con la piel de los dientes de ajo, podemos quitarla con antelación o dejarlo para luego.
  3. Después, echamos el aceite de oliva por encima. Debemos agregar el suficiente para que los tomates queden cubiertos.
  4. Ya sólo queda meterlos en el horno durante 2 horas / 2 horas y media, a 90ºC con ventilador. Según vaya pasando el tiempo iremos observando como los tomates empiezan a reventarse, pero sin perder su forma.
  5. Una vez haya transcurrido el tiempo, sacamos la bandeja de horno y dejamos que se atempere. Cuando comprobemos que podemos tocarlos un poquito sin quemarnos, pasamos a quitar las ramitas de los tomates con la ayuda de un cuchillito con punta. En cuanto hayamos terminado, pasamos a quitarle las pieles a los dientes de ajo, y los volvemos a dejar en la bandeja de horno. Veréis como se desprenden con mucha facilidad.
  6. Dejamos que se terminen de enfriar a temperatura ambiente antes de pasarlos a los frascos. Terminamos de llenar dichos tarros herméticos con el aceite sobrante de la bandeja hasta que los tomates queden bien cubiertos.

Cuando tengamos listos nuestros tomates confitados, podemos conservarlos en el frigorífico durante unos 2 o 3 semanas como mínimo. Aunque también habría la posibilidad de congelarlos hasta 3 meses. Si hemos preferido ser precavidos y congelarlos, antes de consumirlos debemos dejar que se descongele dentro de la nevera.

Una idea original para congelarlos y no descongelar un recipiente entero es emplear recipientes para hacer cubitos de hielo. De esta forma podemos utilizarlos directamente para salsas, o lo que estés cocinando en ese momento.

Además, podemos conservar el aceite sobrante, ya aromatizado, para otras recetas de pasta, risottos, pizzas, ensaladas, carpaccio, tartar, así como podríamos usar los tomates confitados para ello… o simplemente para mojar pan, o bien para terminar algún hummus casero o baba ganoush, que hayamos preparado, o para hacer bruschettas. También podríamos utilizarlo como aceite normal para aportar un toque delicioso a las recetas del día a día. Lo que sí es importante es conservar dicho aceite en la nevera para evitar el botulismo.

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