Discarlux llega a sus 20 años de trayectoria en el que considera el mejor momento de su historia. La compañía española especializada en la distribución de vacuno mayor afronta esta nueva etapa con un crecimiento sostenido, una creciente presencia internacional y un ambicioso proyecto industrial: la apertura en 2027 de una nueva planta de producción que permitirá elevar hasta 15.000 el número de lomos de vacuno que puede mantener simultáneamente en proceso de maduración.
La compañía aprovechó la celebración de San Sebastián Gastronomika 2026, celebrada entre el 5 y el 7 de octubre en el Palacio Kursaal, para reivindicar la evolución de un negocio que nació hace dos décadas como una pequeña empresa de distribución de carnes de vacuno mayor procedentes principalmente de Galicia y Portugal y que hoy cuenta con presencia en 19 países.
“Vivimos el mejor momento de nuestra historia”, aseguró Xosé Portas, codirector de Discarlux, durante el encuentro gastronómico donostiarra. Un momento que se refleja también en sus resultados. En 2025 la compañía alcanzó una facturación de 73,3 millones de euros, un 16% más que el año anterior, con un volumen de ventas de 4.100 toneladas de producto. Su Ebitda supera los 5,5 millones de euros y la plantilla alcanza ya los 183 trabajadores.
Discarlux prevé superar los 100 millones de euros de facturación
El objetivo para este ejercicio es seguir acelerando. Pese a un escenario marcado por una previsible reducción del consumo y la producción de carne de vacuno, Discarlux prevé superar los 100 millones de euros de facturación.
El salto industrial de Discarlux
El principal proyecto de la compañía para los próximos años será la puesta en marcha de su nueva planta de producción en 2027. El centro contará con 2.500 metros cuadrados y permitirá multiplicar significativamente la capacidad de maduración de la compañía.
Discarlux dispone actualmente de unas 9.000 piezas de vacuno mayor madurando en sus instalaciones de Villa de Vallecas, en Madrid, una cifra que la compañía sitúa como récord mundial. Con la nueva planta podrá alcanzar las 15.000 piezas simultáneamente, reforzando una de las señas de identidad de su modelo de negocio: el control de la maduración de piezas de alto valor añadido.
La apuesta responde también al crecimiento de la demanda internacional y de un segmento de la restauración en el que la carne ha dejado de ser únicamente una materia prima para convertirse en uno de los principales elementos de diferenciación de los establecimientos.
La compañía española ha conseguido situar sus referencias en algunas de las principales casas de carnes y asadores del país y en mercados internacionales. En Euskadi, sus carnes están presentes en establecimientos como Olivi y Laya, en Gipuzkoa, y Etxebarri y Bidea2, en Bizkaia. En Madrid, entre otros, trabaja con Los 33, Gonzaba, Lana y Sagardi, mientras que también está presente en Galicia, Alicante y otros puntos de España.
Fuera del mercado nacional, Discarlux exporta a 19 países y cuenta con clientes en Portugal, Francia, Reino Unido e Italia, entre ellos Sala de Corte, en Lisboa; Le Divil, en Perpiñán; Ibai, en Londres, y La Baita, en Caserta.
Galicia y Euskadi, unidos por la carne
La celebración de sus 20 años tuvo en San Sebastián Gastronomika uno de sus principales escaparates. Allí Discarlux llevó una selección de sus carnes más exclusivas del noroeste peninsular, en una propuesta que unió producto gallego y gastronomía vasca.
La compañía presentó piezas de alta maduración acompañadas por sidra Saizar y albariños de Pazo de Rubianes, además de participar en el XVII Campeonato Nacional de Parrilla junto al Asador Olivi de Gipuzkoa.
La pareja, campeona de la pasada edición, compitió frente a otros ocho de los mejores asadores de España con un chuletón y un lomo de macho de raza Simmental de seis años y 45 días de maduración, preparados por el parrillero Francisco Javier Aldapaga. Discarlux ha ganado este campeonato en tres ocasiones.
La compañía está ampliando su catálogo hacia productos de mayor valor añadido
El encuentro también sirvió para poner el foco en algunas de las referencias más exclusivas de la compañía, entre ellas el auténtico buey y la vaca rubia marela, comercializados bajo las categorías ‘Class One’ y ‘Old Special Beef’.
El reto del wagyu español
Una de las novedades presentadas por Discarlux en Gastronomika fue Ushido Wagyu Beef, una nueva línea de wagyu nacido, criado y sacrificado en España a partir de genética 100% wagyu japonesa.
La compañía pretende diferenciar así su propuesta de buena parte del wagyu producido en Europa mediante cruces y ofrecer un producto con genética japonesa, pero con producción nacional. Según explica Portas, esta fórmula permite mantener las características de excelencia asociadas al wagyu japonés con una mayor disponibilidad y frente al elevado coste que supone la importación directa desde Japón.
Discarlux ha puesto además a prueba su propuesta enfrentando en su stand el wagyu Ushido criado en España con wagyu certificado procedente de diferentes prefecturas japonesas. “Ushido se sitúa como el wagyu europeo de mayor calidad con control genético de varias generaciones”, sostiene Portas.
La compañía está ampliando así su catálogo más allá de la distribución tradicional de vacuno mayor y profundizando en productos de alto valor añadido. Una estrategia que también se refleja en su nueva marca BAKA, destinada a embutidos caracterizados por su elevada infiltración de grasa, con referencias como chorizo, salchichón y cecina de angus.
Veinte años poniendo nombre a la carne
El crecimiento de Discarlux contrasta con sus comienzos. Hace dos décadas, Xosé Portas y Carlos Ronda pusieron en marcha una pequeña distribuidora especializada en vacuno mayor de Galicia y Portugal. Desde entonces, la compañía ha construido su posicionamiento alrededor de la selección del producto, la maduración y una relación estrecha con la restauración especializada.
Su evolución se produce, además, en un momento complejo para el sector. Las previsiones apuntan a una reducción del 3,1% en la producción y el consumo de carne de vacuno en España durante 2026, mientras que los precios podrían experimentar una fuerte subida. En este contexto, Discarlux busca crecer no tanto por volumen como por el valor de las piezas, la especialización y su capacidad para atender a una restauración que demanda producto diferencial.
La nueva planta será el siguiente paso de esta estrategia. Con capacidad para 15.000 lomos en maduración, permitirá a la compañía afrontar el crecimiento de los próximos años sin renunciar al control sobre el producto que ha construido su reputación.
