Ibersol cerró el primer trimestre de 2026 con una facturación de 121,3 millones de euros, un 4,7% más que en el mismo periodo del año anterior, mientras que redujo sus pérdidas netas hasta los 2,5 millones de euros, frente a los 3,5 millones registrados un año antes.
La compañía, propietaria y franquiciada de enseñas como Pizza Hut, KFC, Taco Bell, Pans & Company o Pret A Manger en la Península Ibérica, reconoce que su negocio en España se ve perjudicado por problemas operativos vinculados al reparto a domicilio. En concreto, señaló que entre enero y marzo las marcas con mayor peso de las ventas de delivery se vieron afectadas por deficiencias en los servicios prestados por Glovo, con una incidencia especialmente acusada en la Comunidad Valenciana, donde el impacto se tradujo en una caída del 2% de las ventas del segmento de mostradores.
El cambio en el modelo laboral de contratación entre las principales plataformas ha derivado en una escasez de «repartidores». Especialmente a partir del pasado mes de julio, cuando Glovo abandonó el modelo de autónomos. Ello ha derivado en una contracción del negocio del delivery, que se redujo un 7% en España durante el 2025, en claro contraste con el crecimiento experimentado en los grandes países europeos.
El grupo indica que el mercado español muestra signos de debilidad en QSR y casual
La compañía lusa enmarca este comportamiento en un contexto de debilidad del mercado español de restauración. Según recoge en su informe trimestral, el mercado de comida rápida retrocedió un 1,7% en número de transacciones y el de restauración informal un 3,4% respecto al mismo periodo de 2025. No obstante, marzo mostró una evolución más positiva que la observada en Portugal.
Pese a este escenario, Ibersol logró impulsar sus ventas gracias a la expansión de la red y al buen comportamiento de determinadas áreas de negocio. El segmento de mostradores avanzó un 3,1%, aunque la compañía admite que, sin el efecto de las nuevas aperturas de KFC y Taco Bell, habría registrado una caída del 1,6%.
Uno de los principales motores del trimestre fue el negocio de concesiones y catering, que creció un 9,9%. El aumento del tráfico de pasajeros en los aeropuertos de España y Portugal, con incrementos cercanos al 4%, junto con el crecimiento de doble dígito de la actividad de catering en Portugal, impulsaron esta división, que además aporta márgenes superiores a los de la restauración tradicional.
En términos operativos, el EBITDA alcanzó los 26,3 millones de euros, un 7,3% más que un año antes, elevando el margen EBITDA hasta el 21,7%. El resultado operativo volvió a terreno positivo con 0,5 millones de euros, frente a las pérdidas operativas registradas en el primer trimestre de 2025.
Mirando al futuro, Ibersol anticipa nuevos retos en su negocio aeroportuario. La compañía comenzó en mayo la explotación de la nueva concesión del Aeropuerto de Barcelona, donde operará 17 restaurantes una vez finalice la transformación de los espacios adjudicados. Sin embargo, advierte de que las obras y la explotación provisional de algunos establecimientos durante 2026 y parte de 2027 tendrán un impacto negativo sobre los márgenes del grupo.
Además, la empresa reconoce que no completó todas las aperturas comprometidas en sus contratos de desarrollo con Taco Bell, KFC y Pret A Manger a cierre de 2025, lo que ha supuesto la aplicación de penalizaciones contractuales. No obstante, la dirección considera remoto el riesgo de que los franquiciadores rescindan dichos acuerdos.