La estrategia silenciosa de Ona Hotels para elevar sus ingresos hasta los 200M: desestacionalización y destinos maduros

La estrategia silenciosa de Ona Hotels para elevar sus ingresos hasta los 200M: desestacionalización y destinos maduros

viernes 6 de febrero del 2026 | 05:02

Ona Hotels & Apartments ha cerrado 2025 con una cifra de negocio de 200 millones de euros, un 34,4% más que el ejercicio anterior. Pero más allá del efecto de las adquisiciones, el grupo barcelonés ha construido este crecimiento sobre una palanca menos visible y más estructural: exprimir el potencial de su cartera existente en destinos vacacionales maduros y avanzar hacia una mayor desestacionalización de la demanda.

Mientras una parte del sector centra su discurso en la expansión geográfica o en la entrada en nuevos conceptos, la cadena propiedad de la familia Barrau refleja su estrategia de consolidación silenciosa: crecer donde ya está, ganar escala, mejorar precios y elevar rentabilidad.

Siguiendo con los resultados presentados recientemente, los hoteles comparables de la compañía hotelera, con casi tres décadas de experiencia en el sector turístico español, registraron en el ejercicio pasado un incremento del 9% en ingresos, con un comportamiento especialmente sólido en destinos como Tenerife y la Costa del Sol. En paralelo, el RevPAR aumentó un 6%, confirmando la capacidad del operador para capturar mayor valor por habitación en mercados tradicionalmente considerados maduros.

“Veremos un aumento de actividad fuera de la temporada alta”, detalla Nacho Barrau, consejero delegado de la compañía. Una afirmación que conecta directamente con uno de los grandes retos estructurales del turismo vacacional: alargar temporadas y reducir la dependencia de los picos estivales. En este sentido, cabe destacar que para la compañía barcelonesa, la desestacionalización no es solo una aspiración, sino un elemento que ya empieza a reflejarse en la cuenta de resultados. 

2025, año de récord para Ona Hotels

La elevada llegada de turistas, pese al contexto geopolítico y al debilitamiento de economías emisoras como Francia o Alemania, está permitiendo sostener ocupaciones más estables a lo largo del año y aplicar mejoras de precios. Estas cifras récord son una continuidad de las registradas al cierre de verano, cuando la compañía aumentó un 24% su facturación, tal y como informo este medio

El grupo ha reforzado esta estrategia con un salto de escala tras la adquisición en agosto de 2024 de una cartera procedente de Be Live (Globalia), compuesta por seis activos —uno en propiedad y cinco en gestión— ubicados entre Marruecos y Tenerife. A estas incorporaciones se sumaron otros cuatro hoteles en la Costa del Sol, Palma de Mallorca, Lloret de Mar y Tenerife, elevando su portafolio hasta los 52 establecimientos y situando a la cadena entre las diez primeras hoteleras de España por número de habitaciones. 

A su vez, desde la compañía subrayan que no todo el crecimiento procede de operaciones corporativas. La facturación en los hoteles que ya operaba aumentó un 9% gracias a una combinación de mayor ocupación y mejora de tarifas, lo que refuerza la lectura de que su modelo de gestión está ganando eficiencia.

Ona Hotels apunta a los 250 millones de euros en 2026

Otro elemento diferencial es la disciplina financiera. Ona cerró el ejercicio con un incremento relevante del Ebitda y mantiene un bajo ratio de endeudamiento, lo que le permite plantear nuevas adquisiciones sin recurrir a socios financieros ni a estructuras de alto apalancamiento. En 2025, el volumen de inversión alcanzó los 95 millones de euros, incluyendo compras y otras actuaciones sobre activos.

Esta posición da soporte a un nuevo ciclo de crecimiento. Para 2026, el grupo se ha fijado como objetivo superar los 250 millones de euros en ingresos, lo que implicaría un avance adicional del 25%, y contempla la incorporación de seis nuevos hoteles. Según detallan desde la candena, la prioridad seguirá siendo crecer en destinos donde ya cuenta con presencia, especialmente Canarias y la costa mediterránea, con el objetivo de aprovechar economías de escala y aplicar conocimiento operativo. Dentro de este marco, Cádiz y Marruecos se perfilan como mercados estratégicos. En el caso de las ciudades, la compañía solo contempla entrar si existe un claro componente vacacional.

Barrau analiza más de 300 oportunidades al año, pero mantiene un criterio selectivo en un mercado donde los precios siguen siendo elevados. Aun así, considera que el sector hotelero en España continúa ofreciendo recorrido, tanto por la incorporación de establecimientos como por el potencial de incremento de precios. Por ello, sin grandes anuncios ni giros estratégicos, Ona Hotels está construyendo su crecimiento sobre fundamentos clásicos: destinos consolidados, mejora de ingresos en cartera, disciplina financiera y una apuesta decidida por alargar las temporadas. Una estrategia poco ruidosa, pero cada vez más visible en sus resultados.

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