El Hotel Miramar vuelve a mover ficha para colocarse en la cúspide del segmento de alta gama de Barcelona. Recientemente, el emblemático establecimiento de cinco estrellas gran lujo, ubicado en la montaña de Montjuïc, ha incorporado a Eugeni Serranos como nuevo director, según ha podido saber Sivarious en exclusiva. Su llegada se produce en pleno proceso de reposicionamiento, tras una ambiciosa reforma iniciada en el mes de marzo y valorada en más de 10 millones de euros.
Ubicado en el histórico edificio de la Exposición Internacional de 1929 y adquirido en 2024 por Atom Hoteles Socimi (vehículo impulsado por GMA y Bankinter), el hotel se adentra en una nueva fase con el objetivo de ganar peso en un mercado cada vez más competitivo y sofisticado. En este sentido, la reforma ha puesto el foco en la actualización de los espacios y en la construcción de un concepto que combina patrimonio, diseño, bienestar y gastronomía.
«Después de la finalización de la reforma del 1 de marzo, con el diseño de interiorismo de Jaime Beristain tomo el mando para llevar al Miramar a escribir historia en la hotelería de Barcelona. Para mí es un orgullo y un enorme privilegio poder capitanear este reposicionamiento», explica Eugeni Serranos a este medio.

La gastronomía, uno de los grandes ejes del Miramar de Barcelona
Sin lugar a dudas, uno de los pilares sobre los que se apoya la nueva propuesta del hotel es la restauración. El establecimiento ha articulado una oferta gastronómica compuesta por cuatro conceptos diferenciados. Studio será el espacio dedicado a la cocina mediterránea contemporánea, con una propuesta basada en el producto, la estacionalidad y la proximidad. La oferta se complementa con una selección de vinos diseñada para acompañar la experiencia culinaria.
Mientras tanto, La Terraza se plantea como una extensión natural hacia el exterior, con una propuesta de coctelería de autor y gastronomía ligera en un entorno dominado por las vistas panorámicas sobre la ciudad y el mar.
Durante la temporada estival, Martina’s Pool Bar concentrará buena parte de la actividad alrededor de la piscina, con una oferta informal de inspiración mediterránea basada en platos ligeros, cócteles y bebidas. Por su parte, el Champagne Bar amplía la oferta social del establecimiento con una propuesta inspirada en el recetario local, donde conviven conservas, platillos tradicionales y elaboraciones mediterráneas reinterpretadas, acompañadas de vinos y combinados.
Apuesta por el segmento MICE y club privado
Cabe subrayar que la estrategia del nuevo Miramar también reserva un papel destacado al negocio MICE. Tras la reforma, el hotel dispone de ocho espacios completamente renovados destinados a reuniones, presentaciones corporativas y encuentros profesionales.

Los espacios han sido concebidos para responder a las necesidades de eventos de alto nivel, incorporando tecnología avanzada y una propuesta de diseño alineada con el posicionamiento premium que persigue el establecimiento. Entre ellos, destaca especialmente la galería de arte situada junto al lobby. Se trata de un espacio abierto y luminoso pensado para albergar exposiciones y proyectos artísticos temporales, aunque su versatilidad permite también su utilización para recepciones, cócteles o presentaciones.
Con el objetivo de seducir al huésped de alta gama, la renovación también ha incorporado nuevos espacios orientados a sus expectativas. Entre ellos, se encuentra el club privado Mies Van Der Rohe, ubicado en la planta inferior del edificio. Es un espacio “discreto y acogedor, perfecto para fin de fiesta de las celebraciones realizadas en el hotel”, desatacan desde el establecimiento. Cuenta con servicio exclusivo de barra y una zona de estar equipada con sillones.
Recuperar el protagonismo histórico del Miramar
La transformación del Miramar persigue recuperar parte del protagonismo que el inmueble tuvo en distintas etapas de la historia reciente de Barcelona. El edificio fue durante décadas sede de los históricos Estudios Miramar de TVE y testigo privilegiado de algunos de los acontecimientos más relevantes de la evolución de la ciudad durante el siglo XX.
Con la incorporación de Eugeni Serranos a la dirección y una inversión de alrededor de 10 millones de euros detrás de su reposicionamiento, el establecimiento busca volver a situarse entre los nombres de referencia de la hotelería de lujo de Barcelona.
Barcelona, una de las plantas hoteleras más codiciadas para el lujo
Es innegable que la apuesta del Hotel Miramar se produce en un momento de fuerte dinamismo para el segmento de lujo en Barcelona. La ciudad concentra una de las mayores plantas hoteleras de alta gama del sur de Europa y continúa atrayendo inversiones y aperturas en la categoría cinco estrellas y gran lujo.
Según se recoge en diferentes análisis sectoriales, alrededor del 17% de las plazas hoteleras de Barcelona corresponden ya a establecimientos de cinco estrellas o gran lujo, un porcentaje que ha crecido de forma sostenida durante la última década. Al mismo tiempo, la limitada creación de nueva oferta hotelera derivada de las restricciones urbanísticas ha reforzado la competitividad de los activos existentes y ha impulsado el interés inversor por el segmento premium.