Menos destinos, más conexión: así imagina Minor el futuro del turismo

Menos destinos, más conexión: así imagina Minor el futuro del turismo

martes 2 de diciembre del 2025 | 11:12

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A lo largo de los últimos años los gigantes hoteleros han reflejado a través de sus estrategias que la industria turística se encuentra en plena transformación estructural. Se avanza en un camino que busca constatar que viajar trasciende el desplazamiento y que el turista actual no solo persigue destinos, sino que prioriza las experiencias personalizadas. Así lo recoge el nuevo informe global de tendencias de Minor Hotels, que confirma un cambio profundo en los motivadores de viaje hacia la conexión emocional.

Bajo el título “Traveling Deeper: A Search for Lasting Connection”, este primer estudio de la compañía analiza cómo la hospitalidad evoluciona desde un modelo centrado en el servicio hacia otro orientado a la creación de valor experiencial, donde los hoteles actúan como facilitadores de vínculos duraderos entre huéspedes, destinos y comunidades locales.

Al respecto, Dillip Rajakarier, CEO del Grupo Minor International,ha comentado: «Los viajeros de hoy quieren más que destinos, quieren historias, conexiones y significado. Nuestro informe de tendencias revela un creciente apetito por el compromiso auténtico y las opciones de viaje conscientes. Para Minor Hotels, esta es una invitación a continuar dando forma a experiencias que prioricen el bienestar y la profundidad cultural, asegurando que cada viaje ofrezca algo verdaderamente memorable”.

Perspectivas de Minor para 2026

Según recoge el informe, a pesar de la incertidumbre económica en curso, los indicadores de demanda continúan siendo positivos. De cara al próximo año, el 94 % de los encuestados prevé viajar igual o más que en el actual ejercicio, y un tercio incrementará su frecuencia. En términos de gasto, el mismo porcentaje mantendrá o aumentará su presupuesto, con un 47 % que anticipa un crecimiento del ticket medio.

Es importante destacar que, para Minor Hotels, el segmento de lujo continuará posicionándose como uno de los principales dinamizadores del mercado. En este sentido, los datos muestran que el alto standing presenta casi el doble de probabilidad de aumentar su volumen de viajes respecto a la media, y un 61 % prevé viajar con mayor frecuencia. No obstante, el estudio constata una tendencia transversal en todos los segmentos: el viajero prioriza cada vez más la calidad del producto sobre el volumen de desplazamientos.

El turista prioriza cada vez más la calidad del producto sobre el volumen de desplazamientos.

El papel del canal de venta directa en los hoteles

A pesar de que los viajeros siguen siendo optimistas para el próximo año, la asequibilidad sigue siendo un factor principal que da forma a los planes para el 53% de los encuestados. En el listado le sigue la estacionalidad (42%), la facilidad de viaje (40%) y el tiempo (40%). Más de la mitad de los encuestados reservan su viaje dentro de los tres meses posteriores a la salida, mostrando una voluntad de despejar su horario con poca antelación o a esperar una mayor claridad en medio de la incertidumbre en curso. 

En línea con las estrategias que están implantando las cadenas hoteleras para elevar la venta directa, Minor Hotels destaca que los sitios web de hoteles dominan como la herramienta de planificación más utilizada para el 80% de los viajeros, por delante de las recomendaciones personales (35%) y los agentes de viajes en línea (29%). A su vez, las tecnologías emergentes, como los chatbots de IA generativa, son ahora utilizadas por un 12 %.

El valor estratégico de los viajes compartidos según Minor

Los datos presentados por el gigante hotelero, que cuenta con más de 640 hoteles, resorts y branded residences en 59 países, sirven como evidencia de que la experiencia compartida gana peso en la toma de decisiones. Casi todos los encuestados planean viajar con compañeros, liderados por parejas (66%), familiares inmediatos (46%) y amigos (32%). El tiempo de calidad es lo más importante, y el 86% lo cita como una prioridad clave a la hora de planificar sus viajes de placer. 

Desde la perspectiva del producto, destacan especialmente las experiencias de baja complejidad operativa pero alto valor percibido: restauración, descanso y actividades culturales. Además, se observa un crecimiento de las estancias privadas y de las dinámicas de consumo endogrupal, lo que refuerza la demanda de formatos flexibles, villas, suites familiares y propuestas de uso exclusivo.

En paralelo, el bienestar se consolida como eje transversal de la oferta. El 71 % de los viajeros prioriza la desconexión digital durante sus estancias, mientras que un 44 % planea integrar programas de mindfulness, spa o actividades en la naturaleza. Para los operadores, esto implica una creciente necesidad de integrar wellness, silencio, naturaleza y espacios de introspección en el diseño del producto.

Conocer un destino a través de la gastronomía

En los últimos años, se ha reflejado que la construcción del vínculo emocional con el destino se produce, cada vez más, a través de la experiencia gastronómica, la cultura y el entorno natural. Para el 85 % de los viajeros, la cocina local actúa como principal vector de inmersión cultural. Esta búsqueda de autenticidad tiene un impacto directo en la repetición: el 76 % de los viajeros que establece un vínculo emocional con un destino asegura su intención de regresar.

Casi la mitad de vieron opta por las visitas guiadas, para sentirse «dejado entrar» en el estilo de vida local.

Por otro lado, es importante subrayar que la preferencia por explorar los destinos de forma independiente sirve para reforzar la necesidad de que hoteles y destinos actúen como facilitadores de experiencias locales genuinas, conectando al viajero con el tejido cultural y social del entorno.

Los datos recogidos por Minor confirman que la sostenibilidad ha evolucionado de valor añadido a factor decisivo en la elección de marca. El 47 % de los viajeros reconoce que la política ESG del hotel influye directamente en su decisión de compra. Las iniciativas ambientales, culturales y sociales ya se perciben como elementos que refuerzan la conexión con el destino, tanto en entornos urbanos como vacacionales. Para la industria, este dato supone un cambio estructural: la sostenibilidad deja de ser un activo reputacional para convertirse en una palanca de fidelización y posicionamiento competitivo.

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