Más del 70% de los hosteleros considera rentable la oferta de tapas

Gestión 18/06/2026

Pocas costumbres reflejan mejor la manera de vivir de los españoles que el tapeo. Compartir una barra, recorrer varios establecimientos, conversar alrededor de pequeñas elaboraciones gastronómicas y disfrutar del tiempo sin prisas forman parte de una tradición que sigue plenamente vigente. Así lo confirma el último Estudio sobre el Tapeo en España, presentado con motivo del Día Mundial de la Tapa, según el cual el 97,7% de los españoles considera que esta práctica constituye una costumbre social que define al país.

La presentación de los datos coincidió con la celebración del Día Mundial de la Tapa en Madrid, un acto que este año ha estado marcado por el impulso a la candidatura del tapeo como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad ante la UNESCO. La iniciativa busca reconocer una práctica que trasciende el ámbito gastronómico para convertirse en una expresión de convivencia, cultura y cohesión social.

Una forma de relacionarse

Los datos del estudio muestran que el tapeo sigue siendo, ante todo, una experiencia compartida. El 84,2% de los encuestados afirma que suele disfrutarlo con amigos, mientras que más de la mitad lo hace en familia. Las reuniones en pareja y con compañeros de trabajo también forman parte de esta costumbre, aunque solo una minoría opta por tapear en solitario.

Esta dimensión social explica por qué representantes del sector hostelero defienden que el tapeo constituye una forma singular de relacionarse que forma parte de la identidad colectiva española. Más allá de la comida, representa encuentros, conversación y una manera particular de ocupar el espacio público.

Los fines de semana concentran los momentos de mayor actividad

Tradición gastronómica con sabor local

La tapa también se ha consolidado como un vehículo para descubrir la riqueza culinaria de los territorios. El 96,5% de los clientes asegura que busca probar las especialidades más representativas de cada zona, mientras que el 92% de los hosteleros apuesta por incorporar productos y recetas locales a su oferta.

Entre las preferencias de los consumidores nacionales destaca la tortilla española, seguida por la ensaladilla rusa, las patatas bravas y las croquetas. Los visitantes extranjeros, por su parte, sitúan el jamón como la tapa más emblemática, seguido también por la tortilla y las croquetas.

Un hábito que se mantiene fuerte

Lejos de perder fuerza, el tapeo continúa formando parte de la rutina de millones de personas. El 65,1% de los encuestados afirma salir a tapear una o varias veces por semana, mientras que la mayoría consume entre una y tres tapas en cada ocasión. Los fines de semana, especialmente el sábado al mediodía, concentran los momentos de mayor actividad.

La cerveza sigue siendo la bebida preferida para acompañar las tapas, elegida por más del 90% de los participantes en el estudio. También mantienen una presencia destacada el vino tinto, el vino blanco y el vermú, reforzando el vínculo entre gastronomía y socialización.

Un pilar para la hostelería

La importancia del tapeo no se limita al ámbito cultural. Para el sector hostelero constituye una herramienta estratégica. El 63,6% de los establecimientos considera que las tapas son una parte esencial de su oferta comercial y casi tres cuartas partes de los empresarios las perciben como un producto rentable.

Además, cerca de la mitad de los negocios ha renovado o ampliado su propuesta de tapas durante los dos últimos años para adaptarse a las nuevas demandas del mercado. Esta evolución demuestra la capacidad de la tradición para reinventarse sin perder su esencia.

Patrimonio vivo

La candidatura del tapeo ante la UNESCO encuentra respaldo en unos datos que evidencian su arraigo social, cultural y económico. La práctica reúne elementos que van desde la gastronomía y el turismo hasta la convivencia y la identidad territorial.

En un contexto de creciente interés por las experiencias auténticas y por las tradiciones locales, el tapeo aparece como uno de los rasgos más reconocibles de la cultura española. Una costumbre cotidiana que, lejos de convertirse en una reliquia del pasado, sigue evolucionando y conquistando nuevas generaciones.

Noticias relacionadas

Ver más noticias relacionadas