Las dark kitchens ganan peso en España y prevén superar los 1.000 millones de euros para 2023

Las dark kitchens ganan peso en España y prevén superar los 1.000 millones de euros para 2023

Publicado el lunes 05 de septiembre del 2022
lunes 05 de septiembre del 2022

Negocio con potencial para algunos, controvertido para otros. Las dark kitchens, también conocidas como cocinas fantasmas, han revolucionado el mercado de la restauración en España. A día de hoy, en España constituyen ya el 17% de los clientes nacionales de Deliverect. Esta compañía internacional simplifica la gestión de pedidos online para más de 20.000 restaurantes de 40 mercados. A nivel internacional, los números aumentan y suponen una cuarta parte de su cartera.

Según datos de Uber Eats, estos establecimientos generarán más de 1.300 millones de euros para 2023 solamente en nuestro país, donde en lo que va de 2022 ya se han superado los 1,6 millones de pedidos. Gracias en buena parte a que la base de su modelo se sustenta en el e-commerce, lo que abarata los costes.

Regulación de las dark kitchens

No obstante, la actividad atraviesa actualmente un proceso de regulación nacional para controlar su proliferación y evitar problemas de convivencia vecinal, con Madrid y Barcelona como ejemplos opuestos en el modelo planteado. Así, mientras la primera prohíbe abrir nuevas cocinas con una superficie de más de 350 metros cuadrados, la segunda no permite la tramitación de licencia para estos negocios en zonas residenciales, sino que los relega a zonas industriales, independientemente de su tamaño.

En pleno auge del modelo, surgen nuevos tipos de cocina virtual. Las tradicionales, que normalmente especializadas en un tipo de cocina concreta; también las multimarca, en las que una misma empresa matriz gestiona varios tipos de cocina en un mismo espacio, con el consiguiente ahorro en costes operativos. Y, las hay para llevar, similares a las tradicionales, pero, en este caso, con su propio servicio de entrega para clientes.

El sector afronta actualmente una regulación a nivel nacional

Cuando la propiedad es de un agregador, se trata de espacios preparados por proveedores de delivery con el objetivo de alquilarlos a restaurantes. Si es de agregador plus suelen incluir servicios añadidos, que pueden incluir incluso un escaparate de productos. Por último, están las subcontratadas, en las que los trabajadores solo dan el toque final a las comidas, y están orientadas al cliente.

En cuanto al cliente tipo, suelen ser millenial. Este está muy familiarizado con el perfil digital de estos servicios, que se manejan muy bien con las diferentes apps (más del 54 % solicita sus pedidos de esta manera). Es un público ávido de probar elaboraciones asequibles de diferentes tipos de cocina para luego compartir sus impresiones con reseñas y comentarios en las distintas redes sociales.

En este sentido, las dark kitchens han de velar por su presencia online. De esta manera, aumentarán su volumen de negocio, gracias a la repercursión que ganan a través las reseñas de sus clientes. Gracias a su impulso, se espera que la industria de la restauración a domicilio crezca a una tasa del 8,29% anual. Superando así, los 500.000 millones de dólares en 2026.

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