El sector hostelero avanza hacia modelos más eficientes y sostenibles, y cada vez son más los proyectos que demuestran que la rentabilidad y el compromiso ambiental pueden ir de la mano. En este contexto, la iniciativa Cervecerías Circulares, impulsada por Estrella Galicia, continúa consolidándose como uno de los programas de referencia en sostenibilidad aplicada a la hostelería en España.
Durante su participación en HIP 2026 – Horeca Professional Expo, el proyecto presentó su balance tras más de cuatro años de recorrido, con cifras que evidencian su alcance: más de 800 establecimientos adheridos y un ahorro anual de 360 toneladas de CO₂.
Más allá de los datos, el programa destaca por su enfoque práctico y personalizado. En este tiempo, se han llevado a cabo más de 17.000 acciones de mejora en los locales participantes, con resultados tangibles en ámbitos clave como el consumo energético y el uso eficiente del agua. Las medidas implementadas han permitido ahorrar más de 1,3 millones de kWh al año y reducir el consumo hídrico en cerca de 59.000 metros cúbicos, equivalente a más de 23 piscinas olímpicas.
El impacto también se refleja en la adopción de buenas prácticas sostenibles. Cerca de la mitad de los establecimientos ya han incorporado medidas de eficiencia energética y ahorro de agua, mientras que la mayoría apuesta por envases retornables, gestión integral de residuos y materiales certificados. En concreto, el 81% utiliza envases retornables del grupo Hijos de Rivera, y más del 75% emplea papel certificado, evidenciando una transformación progresiva del sector.
La presentación contó con la participación de Manel P. Piñón, director de Trade Marketing de Hijos de Rivera y responsable del proyecto, así como de hosteleros adheridos que compartieron su experiencia. Todos coincidieron en destacar que la sostenibilidad no solo reduce el impacto ambiental, sino que mejora la eficiencia operativa y la rentabilidad de los negocios.
Un modelo que suma competitividad y sostenibilidad
Cervecerías Circulares se posiciona así como un ejemplo de cómo la economía circular puede integrarse en la gestión diaria de bares y restaurantes. La optimización del consumo energético y de agua, el uso de formatos retornables y la mejora en la gestión de residuos forman parte de un modelo que busca generar valor tanto económico como ambiental.
En un sector cada vez más exigente, iniciativas como esta demuestran que la sostenibilidad ya no es una opción, sino un factor clave de competitividad para la hostelería.