Muerde la Pasta culmina su «ricomincia»: nueva marca para una etapa ambiciosa

Operaciones 29/06/2026

Todo hostelero anhela poder centrarse en operar su negocio. Esta ha sido una aspiración especialmente fuerte para Muerde la Pasta, que en los últimos años ha tenido que priorizar urgencias financieras y empresariales frente a gestiones de marca y del día a día. Tras cambiar la propiedad de manos y recalcular varias veces su hoja de ruta, está preparada para escribir un nuevo capítulo en clave positiva.

La mayor cadena española de buffets mediterráneos acaba de estrenar estrategia de marca, que sustituye a la planteada a mediados de 2025. Tras más de un año de trabajo, el lanzamiento desvela la transformación de su imagen de marca y la renovación de su propuesta gastronómica.

La puesta de largo de esta nueva identidad también escenifica un cambio de rumbo respecto a los planes que manejaba la compañía hace apenas unos meses. La anterior dirección había situado el foco en un ambicioso programa de expansión, con el objetivo de alcanzar 50 restaurantes mediante la apertura de 22 establecimientos entre 2024 y 2026, al tiempo que impulsaba promociones internas para preservar el conocimiento de la casa. Sin embargo, el relevo en la cúpula directiva, con la llegada de Pavel Dimas como tercer máximo responsable de la cadena en apenas un año, introdujo un giro estratégico. El nuevo propietario dejó en un segundo plano el calendario de aperturas para priorizar la consolidación operativa, la calidad del producto, el servicio y la implantación del nuevo concepto de marca, que ahora se presenta como la piedra angular sobre la que construir la siguiente fase de crecimiento.

Este movimiento supone mucho más que un cambio estético. La compañía ha supeditado buena parte de su estrategia durante el último año a la implantación del nuevo concepto de marca, convirtiéndolo en el eje sobre el que pivota esta nueva fase de crecimiento. Una vez estabilizada su estructura operativa y redefinido su rumbo tras el cambio de propiedad, la enseña considera que ha llegado el momento de volver a competir desde el producto, la experiencia de cliente y el posicionamiento de marca.

La estrategia se apoya en una renovación integral de la propuesta gastronómica. Bajo los mensajes «Nuevas recetas. Más sabrosas que nunca», «Mejores ingredientes. Más calidad que nunca» y «Nueva imagen. Más muerde que nunca», Muerde la Pasta ha revisado sus procesos de cocina y la selección de materias primas con el objetivo de elevar la percepción de calidad sin renunciar a su modelo de buffet accesible.

La estrategia también incorpora una importante vertiente digital

La oferta incorpora recetas mejoradas y una selección más cuidada de ingredientes, con un buffet en el que conviven pastas frescas, pizzas elaboradas al momento, ensaladas personalizables, carnes, pescados, focaccias y postres. «Queremos actualizar la percepción de nuestra marca demostrando que un formato dinámico y para todos los públicos puede ofrecer una experiencia culinaria satisfactoria», explica Pavel Dimas, director general de Muerde la Pasta. «Bajo las premisas de más calidad y más sabor que nunca, hemos optimizado nuestra oferta para que cada visita sea una experiencia apetecible y cuidada».

La transformación también alcanza a la identidad visual. La cadena estrena una imagen más contemporánea y pensada para desenvolverse mejor en entornos digitales, mientras avanza de forma progresiva la adaptación de sus restaurantes a un nuevo concepto de diseño inspirado en la calidez de una casa italiana. El objetivo, no obstante, es que el cliente perciba el cambio desde el primer momento en cualquiera de los treinta establecimientos de la red, independientemente de cuándo fueran inaugurados, gracias a la evolución del producto y del servicio.

Este relanzamiento mantiene inalterada la esencia comercial de la enseña: un precio cerrado que incluye comida, bebida y café sin límite, además de las zonas infantiles Pasta Park, uno de los elementos diferenciales de la marca para el público familiar.

La estrategia también incorpora una importante vertiente digital. Muerde la Pasta ha renovado por completo su página web y su aplicación móvil, que estrena un programa de fidelización estructurado en tres niveles —Bronce, Plata y Oro— con el que pretende reforzar su estrategia de CRM mediante beneficios personalizados, incentivos y ventajas exclusivas para premiar la recurrencia de sus clientes.

Con este «ricomincia» —el «volver a empezar» en italiano que inspira esta nueva etapa—, Muerde la Pasta deja atrás varios años marcados por la reestructuración societaria y la búsqueda de estabilidad para concentrar sus esfuerzos en aquello que considera determinante para su futuro: consolidar una marca más moderna, elevar la calidad percibida de su propuesta y reforzar una experiencia de cliente que sustente la siguiente fase de crecimiento.

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