Malvón pacta con la banca para acelerar su crecimiento y abanderar el concepto empanada

Operaciones 30/01/2026

El viento sopla a favor y Malvón allana su hoja de ruta para convertirse en el gran referente internacional del concepto empanada. La compañía ha cerrado un acuerdo con su pool bancario para reestructurar su deuda y ganar oxígeno financiero hasta 2030, en una operación que le permitirá acelerar su expansión, impulsar su entrada en el canal de distribución y afrontar con mayor flexibilidad su ambicioso plan de crecimiento nacional e internacional.

El grupo firmó en su día un préstamo bancario de 7 millones de euros para financiar una profunda transformación industrial. El eje de esa inversión fue la puesta en marcha de un obrador en Navalcarnero (Madrid), proyecto de alrededor de cuatro millones de euros destinado a maquinaria, sistemas de frío y procesos productivos altamente automatizados, financiados principalmente mediante fórmulas de leasing y renting.

“La clave no era solo industrializar, sino dotarnos de una capacidad productiva muy superior a la artesanal, que nos permitiera decir que sí a proyectos de gran volumen sin estar limitados por un proceso intensivo en mano de obra”, explican desde la compañía. La planta, diseñada desde el inicio para escalar, ocupa actualmente en torno al 20% de una superficie total de más de 7.000 metros cuadrados.

Malvón detectó en 2025 una fuerte aceleración de oportunidades

El principal apoyo financiero ha sido CaixaBank, aunque en la operación participan también Santander, Sabadell, Bankinter y otras entidades. Tras dos años de funcionamiento de la fábrica y una primera fase centrada en maximizar eficiencias y devolver deuda —alrededor de tres millones de euros—, Malvón detectó en 2025 una fuerte aceleración de oportunidades: nuevas aperturas de tiendas, el avance de proyectos en foodservice y la entrada en grandes superficies.

Ante este contexto, la compañía optó por no incrementar su endeudamiento, pero sí renegociar los plazos de la deuda viva, que rondaba los 4,5 millones de euros y vencía entre el primer y segundo trimestre de 2027. El acuerdo alcanzado extiende los vencimientos hasta 2030, mejorando la liquidez y liberando margen para acometer nuevas inversiones gracias a un resultado de explotación positivo que el año pasado superó los 2 millones de euros. La reestructuración se cerró con el consenso de todas las entidades financieras y sin oposición.

Expansión internacional

Este nuevo marco financiero llega en pleno momento de expansión para la enseña. Actualmente, Malvón cuenta con cerca de un centenar de tiendas en España y Portugal y prevé sumar otras 25 a lo largo del año que acaba de comenzar. De hecho, antes de finalizar enero ya ha firmado acuerdos y seleccionado los locales para once aperturas, casi la mitad de las previstas.

Entre esas inauguraciones se incluye un fuerte impulso internacional. En el primer trimestre del año está prevista la apertura del primer Malvón en Francia, en la ciudad de Rennes, de la mano de un multifranquiciado independiente. Además, la compañía trabaja en hasta tres proyectos en Canadá, donde su primera tienda, ubicada en el Scarborough Town Centre de Toronto, se encontraba ya a finales del año pasado en fase de construcción. En paralelo, Malvón busca la localización idónea para desembarcar en Milán (Italia).

Estados Unidos es otro de los mercados clave en su estrategia. La enseña tiene previsto abrir sus primeros establecimientos en Miami antes del verano. Aunque la entrada estaba inicialmente prevista para 2024, el proyecto se ha visto condicionado por los plazos administrativos hasta obtener recientemente la certificación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), que le habilita para exportar y comercializar sus empanadas en el mercado norteamericano.

Producción para terceros en retail

En paralelo al crecimiento en retail, Malvón continúa desarrollando el canal de distribución. La marca lleva ocho meses trabajando con Alcampo en un proyecto piloto en 16 centros con panadería caliente, donde suministra empanadas ultracongeladas que se hornean en el propio punto de venta. Este modelo, que la compañía define como “aprendizaje conjunto”, sirve como banco de pruebas para futuras ampliaciones en gran distribución y posibles acuerdos con otros operadores, como Carrefour.

Para sostener este ritmo de expansión internacional, Malvón analizó hace un año la posible entrada de un fondo de deuda, siempre planteada como financiación y no como venta de participaciones. Finalmente, la reordenación de la deuda bancaria ha permitido a la compañía ganar margen y flexibilidad sin diluir el capital.

En términos de negocio, la evolución sigue siendo positiva. La facturación de la enseña Malvón —sumando tiendas propias y franquicias— ha pasado de 27,8 millones de euros en 2024 a 29,1 millones en 2025. Desde su fundación en 2017, la compañía no ha repartido dividendos y ha reinvertido íntegramente los beneficios en el crecimiento del proyecto.

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