Dentro del ecosistema turístico, el flex living está dejando de considerarse solo una tipología de alojamiento para convertirse en una respuesta a cómo están cambiando las formas de vivir y desplazarse por los destinos. Estos establecimientos, caracterizados por combinar estancias de corta y media duración con servicios y zonas comunes, continúan ganando tracción en mercados urbanos como Madrid.
A lo largo de los últimos meses, la capital se ha convertido en uno de los principales laboratorios de este modelo híbrido, a medio camino entre el hotel tradicional y el alquiler residencial, impulsado por cambios estructurales en la demanda: mayor movilidad profesional, nuevas formas de trabajo y una creciente necesidad de flexibilidad.
En este contexto, diferentes compañías están reforzando su posicionamiento en la planta madrileña con nuevos desarrollos y aperturas que sirven como evidencia de la madurez progresiva del segmento. Es el caso de Líbere Hospitality Group (LHG), que ha firmado un nuevo activo en la capital orientado a estancias de corta y media duración, integrando alojamiento, servicios y espacios comunes en una misma propuesta.
Líbere impulsa un activo orientado a estancias de corta y media duración en Madrid
Según han detallado desde la compañía fundada por Jon Uriarte el proyecto se ubicará en la calle Basauri 18, en Valdemarín (Moncloa-Aravaca), y contará con 120 unidades sobre una superficie superior a los 5.000 metros cuadrados. El desarrollo, promovido y gestionado por Overlord Gestión y Twin Peaks Capital, incluirá estudios y apartamentos de uno y dos dormitorios, adaptados a distintos perfiles de usuario. Las obras ya han comenzado y la finalización está prevista para 2027.
El activo incorporará además una oferta de zonas comunes orientadas a estancias más largas, entre ellas rooftop con piscina y solárium, gimnasio, salas de reuniones, sala de lectura, parking y jardines. Desde la compañía explican que el objetivo es configurar un entorno que combine alojamiento y experiencia urbana, alineado con la evolución de la demanda.

Para Antón de la Rica, coCEO de Líbere Hospitality Group: “Este proyecto refleja la evolución natural del modelo hacia soluciones más flexibles, adaptadas a distintas duraciones de estancia y a nuevos perfiles de usuario. Nos permite ampliar nuestra propuesta en Madrid con un producto que responde a cómo están cambiando las necesidades en las ciudades”.
A través de esta operación, Líbere refuerza su presencia en Madrid, donde prevé alcanzar siete activos y 524 unidades. La compañía continúa así consolidando una línea de desarrollo centrada en productos híbridos que integran distintas formas de estancia. Este movimiento se produce, además, tras su reciente desembarco en Italia, con un activo en Roma situado cerca de la estación de Termini, considerado un nodo estratégico de transporte en Europa. Según la empresa, esta apertura forma parte de su estrategia de crecimiento internacional, que ya abarca mercados como Reino Unido, Francia, Portugal y Grecia. Actualmente, la cartera del grupo supera las 2.300 unidades, con más de 1.000 en operación en España.
Argis invierte 39 millones para pone en marcha su flex living en el centro de Madrid
En paralelo, otros actores están impulsando el crecimiento del flex living en Madrid a través de la reconversión de activos. Es el caso de la gestora Argis, que ha inaugurado el complejo Flipco Retiro tras transformar el antiguo edificio de oficinas centrales de Metro de Madrid. El proyecto, que ha supuesto una inversión de 39 millones de euros según la compañía, ofrece 179 estudios destinados al alquiler temporal en el barrio de Pacífico, en el entorno del parque del Retiro.

La iniciativa se enmarca en su estrategia de dar respuesta a una demanda creciente de población que “ya no busca únicamente soluciones tradicionales, sino alternativas capaces de adaptarse a trayectorias vitales, profesionales y personales más cambiantes” y que, además, no encuentra solución en la oferta hotelera convencional. El complejo combina espacios privados con zonas comunes como gimnasio, salas de reuniones, coworking, sala social y un minimarket, además de una piscina en la azotea concebida como espacio compartido.
“Con Flipco Retiro queremos responder a las nuevas tendencias de alojamiento. La demanda valora cada vez más la flexibilidad, los servicios y una experiencia residencial más conectada con la movilidad y la vida urbana. Nuestro objetivo es responder a esta transformación con una alternativa imaginativa. No se trata de adaptar un modelo existente a una demanda nueva, sino de construir desde el origen una respuesta específica para un perfil de demandante que el mercado no había atendido con suficiente rigor”, señala Aurelio Rodríguez, director de Negocio de Argis.
Este nuevo alojamiento forma parte de una línea de negocio centrada en el flex living y en la reconversión de inmuebles terciarios para uso habitacional. A día de hoy, la compañía cuenta con tres proyectos en desarrollo en Madrid capital, San Sebastián de los Reyes y Tres Cantos, que suman un total de 1.119 unidades.

Gaiastays supera los 250 activos flex living
Otro ejemplo que pone de manifiesto que el modelo de gestión de de media estancia flexible cobra fuerza en a capital es Gaiastays. El operador perteneciente al grupo de la cadena hotelera digital Gaiarooms incorporó a su cartera el pasado mes de febrero tres inmuebles en zonas prime de Madrid. A través de esta operación, supera los 250 edificios bajo gestión en formatos de coliving y apartamentos con servicios.
En esta ocasión, las nuevas incorporaciones incluyen Santa Valentina, Hortaleza Lofts y Retiro I, con tipologías que van desde apartamentos de uno y dos dormitorios hasta dúplex. La oferta está orientada principalmente a profesionales desplazados, estudiantes de posgrado y nómadas digitales, perfiles que concentran buena parte de la demanda de media estancia.
Según la compañía, los activos disponen de un desarrollo tecnológico integrado con herramientas de automatización e inteligencia artificial (IA) y de procesos escalables y estandarizados con los que adaptarse a los actuales estilos de vida. Además de Madrid, la firma está presente con su formato de flex living en Barcelona, Málaga, Salamanca y Palencia y prevé duplicar su tamaño hasta las 450 unidades a finales de este año para alcanzar las 950 en 2027 con su llegada a ciudades como Granada, Valencia, Bilbao y La Coruña.
Estos movimientos dibujan un mapa que deja entrever la evolución del flex living como respuesta estructural a nuevas dinámicas de movilidad y residencia en entornos urbanos. La capital, por su tamaño y diversidad de demanda, escala posiciones como uno de los principales focos de desarrollo de este modelo en el mercado español, en un contexto en el que los límites entre alojamiento turístico y residencial continúan difuminándose.