International Airlines Group (IAG) ha cerrado los nueve primeros meses de 2025 con un beneficio neto de 2.703 millones de euros, un 15,5% más que en el mismo periodo del año anterior, tras aumentar su facturación un 4,9% hasta los 25.234 millones de euros. Pese a la mejora global, el grupo ha visto cómo los meses de verano no han igualado el nivel récord de 2024. Entre julio y septiembre, el beneficio cayó un 2,3% hasta 1.402 millones, con una facturación prácticamente idéntica a la del año anterior, 9.328 millones frente a 9.329 millones.
Desde la compañía explican que el verano de 2024 marcó un récord histórico y que los resultados actuales confirman la estabilidad de la demanda y la fortaleza del grupo. Luis Gallego, consejero delegado de IAG, ha señalado que “hemos obtenido unos fuertes resultados en el tercer trimestre y seguimos encaminados a lograr otro año de crecimiento de ingresos, beneficios y retornos para nuestros accionistas”. En lo que va de año, el beneficio de explotación ha aumentado un 18% y el beneficio ajustado por acción un 27%, además de haberse incrementado el dividendo a cuenta. Gallego añadió que las reservas para el cuarto trimestre se mantienen en niveles positivos, por lo que la compañía confía en cerrar otro ejercicio de crecimiento y mejora de márgenes.
Uno de los temas que más interés ha despertado durante la presentación ha sido el futuro de Iberia Express. La filial de bajo coste de IAG, con base en Madrid-Barajas, ha detenido temporalmente tres de sus Airbus A321 para la temporada de invierno, mientras el grupo analiza cómo reorganizar su modelo de corto y medio radio.
, IAG estudia distintas alternativas que permitan mantener la competitividad y la coherencia de la marca
Durante la rueda de prensa de presentación de resultados, fue el presidente de Iberia, Marco Sansavini, quien respondió a las preguntas sobre el asunto, recordando que Iberia Express nació con dos objetivos: una estructura de costes competitiva y la creación de oportunidades profesionales dentro del grupo.
Sansavini explicó que el acuerdo que sostenía ese equilibrio expiró hace más de un año y que, aunque se propuso un nuevo marco de colaboración, los representantes sindicales de los pilotos no lo aceptaron. Desde entonces, IAG estudia distintas alternativas que permitan mantener la competitividad y la coherencia del modelo operativo en Madrid.
Por ahora no hay decisiones concretas, pero el desenlace de esta situación será clave para definir la estrategia de corto y medio radio del grupo. El contexto actual evidencia que IAG ha conseguido consolidar su rentabilidad, aunque la madurez del mercado europeo deja poco margen para crecer sin revisar estructuras y costes. La resolución del futuro de Iberia Express marcará un punto de inflexión en la forma en que el grupo gestiona su eficiencia y su operativa doméstica.