Fly2Galicia quiere aprovechar una de las principales oportunidades que detecta en el mercado aéreo gallego: la necesidad de mejorar las conexiones directas de la comunidad con otros puntos de España y Europa. La compañía, que comenzará a operar el próximo 1 de diciembre desde Santiago de Compostela, plantea su aterrizaje en Lavacolla como el primer paso de un proyecto de crecimiento que contempla más aviones, nuevas rutas y, a medio plazo, presencia en otros aeropuertos gallegos.
La primera fase del proyecto arrancará con ocho destinos y 17 frecuencias semanales desde el aeropuerto Rosalía de Castro. La programación incluye tres conexiones nacionales —Alicante, Granada y Zaragoza— y cinco internacionales: Bruselas, Múnich, Milán, Praga y Venecia. La compañía ya comercializa los billetes y plantea tarifas de lanzamiento desde 19 euros para los vuelos nacionales y desde 39 euros para los internacionales.
La apuesta tiene una lectura clara: cubrir una demanda de conectividad que, según la compañía, todavía presenta huecos. Su responsable, Gueorgui Iavorov Popov, defiende que numerosos viajeros gallegos se han visto obligados en los últimos años a desplazarse a Madrid, Oporto o recurrir a conexiones con escala para alcanzar determinados destinos. Fly2Galicia pretende competir precisamente en ese espacio, ofreciendo vuelos directos y una estructura orientada a facilitar tanto los desplazamientos turísticos como los viajes de negocios.
Un segundo avión como siguiente paso
El plan de crecimiento no se queda en la programación inicial. Popov ha avanzado que la compañía prevé basar un segundo avión en Santiago en abril, con el objetivo de ampliar la red de destinos y frecuencias. El proyecto contempla además la creación de alrededor de 25 puestos de trabajo vinculados a la puesta en marcha de la base compostelana.
Fly2Galicia sitúa entre sus objetivos precisamente atraer turismo
La compañía se presenta, por tanto, con una estrategia de crecimiento progresivo: comenzar con una primera aeronave y una cartera limitada de rutas para posteriormente aumentar capacidad y conexiones. En su propia presentación corporativa, Fly2Galicia identifica precisamente el crecimiento mediante nuevas rutas como uno de los pilares de su proyecto.
La oportunidad está también en el potencial de Galicia como mercado emisor y receptor. Para la compañía, mejorar la conectividad puede favorecer tanto la llegada de visitantes internacionales durante todo el año como los desplazamientos de empresas gallegas hacia mercados europeos. Fly2Galicia sitúa entre sus objetivos precisamente atraer turismo, facilitar los viajes profesionales y contribuir a la internacionalización de las empresas de la comunidad.
La oportunidad de crecer en A Coruña y Vigo
Santiago no aparece necesariamente como destino final de la estrategia. La compañía ya ha dejado abierta la posibilidad de operar en los aeropuertos de A Coruña y Vigo en el futuro, una decisión que permitiría ampliar su mercado potencial y construir una red propiamente gallega en lugar de concentrar toda su actividad en Lavacolla.
Ese movimiento supondría un salto relevante en el proyecto. Si la primera etapa consiste en demostrar la viabilidad de las rutas desde Santiago, una segunda fase podría pasar por replicar el modelo en otros aeropuertos y captar demanda en las áreas metropolitanas de A Coruña y Vigo.
La propia compañía define su misión en términos de conectividad regional: conectar Galicia con destinos estratégicos, acercar la comunidad al resto de Europa y desarrollar nuevas rutas que contribuyan a la actividad económica y turística.
Un modelo diferente al de una aerolínea tradicional
El proyecto tiene, no obstante, una particularidad empresarial. Fly2Galicia es una marca comercial gestionada por Aviation & Mobility Services Group, S.L., sociedad con domicilio en Santiago, mientras que los vuelos pueden ser operados por terceros transportistas. Según las condiciones comerciales de la propia compañía, los vuelos comercializados bajo la marca Fly2Galicia pueden ser operados por compañías aéreas externas; en su caso, FLYYO figura como transportista efectivo para las operaciones que realice.
La estructura permite así plantear el crecimiento desde una posición más ligera que la de una compañía aérea tradicional, apoyándose en operadores externos para la ejecución de los vuelos. El modelo también permite a Fly2Galicia concentrarse en la comercialización, el desarrollo de rutas y la relación con el pasajero.
En este sentido, la compañía ha desarrollado también una propuesta específica para el canal profesional. Su web ofrece distribución GDS a través de Hahn Air, junto con condiciones para agencias de viajes, grupos y turoperadores.
La propuesta comercial se completa con diferentes niveles tarifarios —desde Economy Go hasta Business Premium— para ampliar la capacidad de monetización de cada pasajero más allá del precio básico del billete.
El reto de convertir la oportunidad en negocio
La ambición de Fly2Galicia llega, por tanto, en un momento en el que la conectividad aérea vuelve a ser un elemento estratégico para Galicia. La oportunidad existe: ocho rutas iniciales, 17 frecuencias semanales, la previsión de incorporar un segundo avión y la posibilidad de extender posteriormente la actividad a otros aeropuertos.
El siguiente paso será demostrar que esa oportunidad puede convertirse en una operación sostenible. La ocupación de las rutas, la capacidad para mantener frecuencias durante todo el año, la incorporación de nuevos destinos y la ampliación de la estructura serán algunos de los indicadores que determinarán si el proyecto puede pasar de una primera apuesta por la conectividad gallega a consolidarse como un operador con una red de mayor dimensión.
Por ahora, Fly2Galicia ha definido su hoja de ruta: Santiago como primera base, ocho destinos para arrancar, un segundo avión en el horizonte y A Coruña y Vigo como posibles siguientes etapas. Un plan que busca aprovechar los huecos de conectividad de Galicia para construir alrededor de ellos una nueva oportunidad de negocio.