Si la ubicación determina en buena medida el éxito en hostelería, para Cappucino es la condición que marca el punto de partida de cualquier proyecto. Bajo el concepto Grand Café, el grupo mallorquín ha ido creciendo a base de instalarse en lugares tan emblemáticos como el Palau March, del siglo XVIII, en Palma o enclaves turísticos en el Puerto de Andratx, Puerto Portals, Marina Botafoch o Marina Ibiza. Tras debutar en Madrid con vistas directas a la Puerta de Alcalá, se encuentra en plenos preparativos para la reapertura del Café Gijón.
El pasado mes de octubre sonó la campanada ante la noticia de que grupo Capuccino adquiría el histórico Café Gijón, símbolo de la vida cultural de Madrid. Una operación que ponía fin a la etapa de la familia Escamilla como propietaria y abría un nuevo capítulo con el compromiso de mantener su identidad y carácter histórico. «El Café de Gijón conservará la esencia que le ha acompañado a lo largo de su historia. Mostramos nuestra satisfacción por la operación llevada a cabo y la ilusión en el proyecto», aseguraban desde la compañía.
Aunque la previsión inicial era volver abrir las puertas del Gijón en enero, finalmente será en febrero. El local permanece cerrado desde octubre por unas obras de reforma que afectan la cocina y a los servicios, si bien también se están aplicando trabajos de mejora en el salón con el objetivo de darle una nueva vida al espacio dentro del segmento lujo.
Los tickets medios de las cafeterías de grupo Capuccino rondan los 40 euros por persona
Prueba del nuevo aroma elegante, estiloso y cultural que quiere imprimir el grupo Cappuccino al Café Gijón es la incorporación de un pianista profesional que acompañe musicalmente las tardes del café. La música en directo formará parte de la experiencia, reforzando el carácter clásico y cosmopolita del local en su nueva etapa.
El pianista actuará de miércoles a domingo, de 18:00 a 21:00 horas, con un repertorio instrumental pensado para crear una atmósfera cálida, distinguida y envolvente, en sintonía con la historia y el espíritu del Gijón.
Público objetivo internacional
La incorporación de esta figura subraya el posicionamiento premium de máxima calidad con el que Cappuccino emprende cada uno de sus proyectos empresariales. El respaldo a esta estrategia se encuentra en que se trata de un sector defensivo ante potenciales escenarios de recesión, centrado en un nicho de clientes de alto poder adquisitivo, fundamentalmente internacionales (Alemania, Reino Unido, Francia, Estados Unidos y Norte de Europa).
El público de perfil internacional representa más del 60% en la facturación del grupo, que en 2024 alcanzó unos 67,5 millones de euros, un crecimiento del 10% respecto año anterior. Estas cifras, junto a un Ebitda de 14 millones y un beneficio de 9,9 millones, permiten mantener una tendencia muy positiva en sus ratios económicos desde 2021. Antes de pandemia, su negocio se situaba en 44,7 millones de euros.
Los tickets medios de las cafeterías de grupo Capuccino rondan los 40 euros por persona. Desde la compañía destacan que son el único actor del mercado español centrado en el segmento premium con un número relevante de establecimientos. Actualmente dispone de 14 locales, frente a los cuatro de Cristina Oria o los tres de Balbisiana, dos grupos que también tienen este foco, si bien con un concepto diferente de espacio y ubicación, y centradas en el consumidor nacional en lugar del cliente internacional.
La máxima del negocio es que «Cappuccino es lo que los clientes ven», que el grupo persigue a través de su visión de ser considerado una referencia a nivel mundial en restaurantes, cafeterías y hoteles, percibido
como de la máxima calidad por parte de clientes, proveedores (maneja una cartera de 1.614 nombres) y todos los grupos de interés relacionados con la actividad.
