Los tres desafíos del sector hotelero español, según Amancio López (Hotusa)

Amancio López (Hotusa) identifica los tres grandes desafíos del sector hotelero español

martes 21 de julio del 2026 | 05:07

Es evidente que la llegada de marcas internacionales, las nuevas expectativas del viajero y la creciente profesionalización del sector, están llevando a las cadenas hoteleras españolas a replantear sus estrategias. Pero, alejadas del crecimiento explosivo de los últimos años, los movimientos que han realizado en el último año dejan entrever un escenario de mayor moderación y un mercado con notables diferencias al tradicional.

En el caso de Grupo Hotusa, la compañía mantiene una estrategia centrada en un crecimiento progresivo y selectivo, según informó este medio. La compañía ha constatado que tienen claro que “aunque estudiamos todas las oportunidades que surgen en el mercado, el grueso de nuestro crecimiento seguirá siendo de hotel en hotel”, como señaló su directora de Expansión, Clara López, en la presentación de resultados de 2024. 

De cara al ejercicio de 2026, las perspectivas son más favorables. “Este tipo de crecimiento no es un tema planificado, sino que se produce en función de las oportunidades que hay”, como explicó el presidente del grupo, Amancio López

Los tres retos del sector hotelero español

Según explicó López en la última entrega de “3 minutos con Grupo Hotusa”, existen tres principales desafíos a los que se enfrenta España a la hora consolidar su liderazgo turístico en un contexto marcado por la evolución de la demanda y la creciente competencia internacional. A su juicio, el país dispone de una posición privilegiada para afrontar esta nueva etapa, aunque considera necesario seguir elevando la calidad de la oferta, mejorar los destinos e impulsar la innovación como factores diferenciales. 

A su vez, el presidente del grupo recuerda el papel decisivo que el turismo ha desempeñado en el desarrollo de España durante las últimas décadas. “El turismo contribuyó a la modernización de España en los años 60 y transformó las ciudades a partir de los años 90, convirtiéndolas en auténticos destinos turísticos”, afirma. Hoy, añade, el país continúa ocupando una posición de referencia mundial como segundo destino tanto por ingresos como por número de visitantes, un liderazgo que atribuye a la fortaleza y madurez alcanzadas por el sector. 

Sin embargo, Amancio López sostiene que España está inmersa en una nueva fase de evolución que, en su opinión, está pasando prácticamente desapercibida. “Se está produciendo una gran transformación de la que no oigo hablar mucho”, subraya. Una transformación que identifica con la profunda renovación de la planta hotelera, tanto en los destinos vacacionales como en las ciudades, donde los nuevos establecimientos ofrecen un mayor nivel de prestaciones y una propuesta de valor claramente superior. 

“Nos dicen que los precios de los hoteles están creciendo y, en cierto modo, es verdad. Pero no son los mismos hoteles; son otros hoteles los que se están generando”.  

El reto de elevar la calidad de los destinos

Para López, esta evolución representa una oportunidad para redefinir el posicionamiento turístico del país. «España puede elegir el turismo que quiere tener», asegura, defendiendo un modelo orientado a atraer viajeros de mayor capacidad de gasto y a competir desde la calidad más que desde el volumen. En este sentido, considera que el país cuenta con ventajas estructurales difíciles de igualar, como la seguridad, unas infraestructuras aeroportuarias de primer nivel, el patrimonio histórico y cultural, la gastronomía, el clima o el estilo de vida. 

Por otro lado, Amancio López pone en valor un activo que, a su juicio, recibe menos atención del que merece: el tejido de empresas familiares que caracteriza al sector turístico español. «Tienen vocación de permanecer en el tiempo, arraigo con el territorio y voluntad de contribuir a transformarlo», afirma, subrayando que este compromiso explica buena parte de la evolución que han experimentado numerosos destinos durante los últimos años.  

De cara al futuro, el presidente del grupo considera que el gran reto ya no reside únicamente en seguir mejorando el producto turístico, sino en elevar la calidad de los propios destinos. «El producto está», resume. «Ahora los destinos tienen que hacer un enorme esfuerzo para estar a la altura de estos nuevos productos”. En este proceso, defiende la necesidad de seguir modernizando las infraestructuras, potenciar las conexiones aéreas intercontinentales y avanzar hacia un turismo cada vez más basado en las experiencias. 

Cabe destacar que Amancio López identifica la innovación como uno de los grandes desafíos estratégicos para reforzar la competitividad del sector. En su opinión, España reúne las condiciones necesarias para consolidar un gran ecosistema tecnológico especializado en turismo que impulse la distribución, favorezca la fidelización del cliente y permita mantener el liderazgo internacional alcanzado por el país. 

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